Los curadores de los 95 años

Por la experticia obtenida en su campo de acción, estos fueron los personajes que eligieron gran parte del contenido de este especial de colección.
Los curadores de los 95 años

Héctor Abad Faciolince

Es uno de los escritores más importantes del país. Después de pasar por las facultades de Medicina, Filosofía y Comunicación Social, estudió Literatura y Lenguas Modernas en la Universidad de Turín, Italia. Ha sido columnista de El Colombiano, CROMOS, Cambio y El Malpensante, y hoy mantiene su columna en El Espectador. Algunos de sus libros son Basura, Fragmentos de amor furtivo y El olvido que seremos.

Escoger trece historias

No diría la verdad si dijera que leí 95 años de revistas CROMOS, una tras otra, lo cual significaría haber pasado años leyendo unas 45.000 páginas. Otros hicieron el trabajo de espulgar las revistas de casi un siglo de periodismo, para entregarme unas 100 historias a partir de las cuales yo debía escoger sólo 13 textos: los que más me gustaran, los más representativos, los mejores. Cuando uno hace una antología de textos, ocurre lo mismo que le pasa a una muchacha cuando se va a casar: al escoger a uno se está desechando otro que tenía también sus virtudes. Si se escoge el más bueno, se desecha el más apuesto, o el más rico, o el más risueño. Salvo casos xcepcionales, casi nunca un texto (o un novio) reúne absolutamente todas las virtudes. Se quedan por fuera historias magníficas. Algunas las excluí porque –pese a ser muy logradas–, eran muy conocidas (como el reportaje a ‘Cochise’ de Gonzalo Arango). Otras, porque el espacio no había permitido redondear bien una buena crónica. Si algún periodista se siente injustamente excluido, le ruego que me tenga en cuenta –como atenuante– el hecho de que también me excluí a mí mismo de esta selección.

Debo ahora decirles algo a los nostálgicos que piensan que todo-tiempo-pasado-fue-mejor, y que hace un siglo se escribía mucho mejor periodismo que hoy en Colombia: no es cierto. El promedio de las crónicas de las últimas décadas es mejor que el promedio de las primeras. Por eso no fue fácil escoger piezas representativas de los primeros años. Escogí una del primer año de la revista, por simpatía y quizá por algo de regionalismo. Escogí otra sobre una reina de belleza (la más famosa del país), no tanto por tener una escritura excepcional, sino porque una de las tradiciones de CROMOS –con todo el encanto que tiene esta cursilería– es publicar crónicas de reinas de belleza. Por el mismo motivo está presente también una crónica temprana sobre una de nuestras divas más emblemáticas: Amparo Grisales.

Hubo momentos en que la revista, quizá sin saberlo, estaba haciendo historia. Las crónicas de García Márquez sobre su viaje a la Cortina de Hierro, eran ya el comienzo de una decepción planetaria que no cuajaría hasta 1989. Publicamos sólo uno, de varios reportajes magníficos, porque no queríamos repetir autores. Algo parecido ocurre con otro cronista excepcional: Germán Castro Caycedo. Sus encuentros con Pablo Escobar merecerían estar todos aquí, pero uno no se casa dos veces con el mismo novio.

Creo que CROMOS tampoco supo que al publicar unas reflexiones de Álvaro Gómez Hurtado –rescatadas por la ágil y amena prosa de Jota Mario Arbeláez– estaba publicando lo que es, probablemente, el primer fragmento de un libro de secuestrados, hoy ya todo un género nacional. Y en este caso de gran calidad. Tampoco la revista supo, quizá, que Juan Gossaín, con ese ojo de adivino que tienen los grandes periodistas, estaba descubriendo, sin saberlo, a un deportista que llegaría a ser leyenda: Pambelé. Mi deformación profesional se notará cuando vean que escogí una rara entrevista en la que García Márquez le revela al poeta Juan Gustavo Cobo Borda las claves poéticas de su prosa. Esto lo compenso con dos textos que se acercan más a la maravilla de la cultura popular: Santiago Gamboa sobre Corín Tellado y Marianne Ponsford sobre Chavela Vargas. Hay además una entrevista ejemplar de una reconocida maestra en el género: Margarita Vidal. Y como no podía faltar, para el tema de la violencia política, escogí una gran crónica sobre la tortura, de Ligia Riveros, una periodista que –precisamente por publicar este tipo de trabajos– tuvo que exiliarse para siempre del país.

Carlos Duque

Es diseñador gráfico y afamado publicista, pero reconoce que disfruta más la fotografía. Carlos Duque es referente obligado para quienes quieren desempeñarse en cualquiera de estos campos. No le molesta que lo llamen el fotógrafo social de los poderosos, pero son ellos los que aceptan posar y lo hacen siguiendo un libreto que él ha estudiado para cada uno. Varios de esos retratos han pasado por las páginas de CROMOS.

El reinado de la mirada

“Queremos que con su ojo de fotógrafo experimentado escoja las 95 mejores fotografías de la historia de la revista”, dijo Jairo Dueñas y me entregó un pesado paquete que contenía miles de reproducciones de material gráfico publicado por CROMOS durante su largo recorrido. Tremenda responsabilidad la de actuar como juez de este concurso de belleza fotográfica. Afortunadamente ya se había realizado un trabajo de selección previo, confiado a Angélica Teuta, joven y reconocida artista plástica, quien durante más de seis meses se sumergió en el millonario archivo de la publicación, la mayoría de las cuales fueron realizadas antes de que ella naciera. Con la mirada voraz del viajero que se enfrenta a un paisaje nuevo, Angélica recorrió una a una las ediciones de la revista desde su fundación, estudiando el universo de imágenes captadas por tantos profesionales de la fotografía que han transitado esta institución editorial durante su vida centenaria. Gracias a su selección mi periplo fue mucho más corto, pero debo advertir que necesariamente mi labor hereda su mirada.

El paquete que me entregó el director contenía 2.634 fotografías cuidadosamente clasificadas en 95 sobres rotulados por año de publicación a partir de 1916. Allí empezó mi viaje de vértigo en la máquina del tiempo, con la difícil misión de definir los 95 ganadores de un campeonato de miradas; ¡vaya audacia la del director al delegarme semejante poder! Lo cierto es que acepté el reto y debo confesar que el ejercicio ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he vivido. Empecé por hacerme preguntas formales como; ¿qué es una buena fotografía?, ¿la que cuenta con una bonita iluminación?, ¿la que registra un momento significativo?, ¿aquella que narra una historia, que capta el mejor ángulo de un personaje? Pronto descubrí que por ahí no llegaría a ninguna parte porque, si bien CROMOS ha sido la revista social y de la modernidad colombiana por excelencia, no hay tema de interés nacional que no haya sido registrado en sus páginas, así que no podía aplicar un esquema único.

La fotografía en CROMOS ha representado todas las modalidades del oficio: el retrato, la reportería, el documento, la foto de estudio, el registro social y la puesta en escena. Así que abandoné mis pretensiones académicas y me dejé llevar por la simple emoción, entregándome al placer de la mirada, confiando en el buen criterio de mi joven avanzada y en mi propia experiencia en el mundo de la imagen, lo que me debería llevar con certeza hacia las mejores imágenes, bajo la premisa de que toda fotografía tiene significado y capta la atención del espectador en la medida que su contenido se relaciona con la experiencia e información personal de quien la observa. Ante mí desfilaron mujeres hermosas, artistas famosos, eventos sociales, tragedias, paisajes, deportistas, actores, acontecimientos políticos y culturales etc., y yo sencillamente fui registrando aquellas fotos que mayor impacto espontáneo me producían. Aquí está el resultado.

Este trabajo constituye un homenaje a todos los profesionales de la fotografía que han contribuido a la construcción de la huella visual del país. Destaco a vuelo de pájaro a Melitón Rodríguez, Benjamín de la Calle, Mariano Arroyo, Jorge Obando, Leo Matiz, Roberto Sanmartín, Sady González, Luis Gaitán, Nereo López, Guillermo Angulo, Fernell Franco, Eduardo Klenk, Jorge Torres, Alfonso Durier, Daniel Jiménez, Hernán Díaz, Alfonso Reina, Guillermo Torres, Juan Manuel García, Iván Velandia, Richard Emblin, Julián Lineros, Hernán Puentes, David Schwarz, César Carrillo e Inaldo Pérez.  

Alberto Casas Santamaría

Un cachaco muy chirriado que ha pasado por el servicio diplomático, por el gabinete ministerial y el Capitolio, pero que encontró en el periodismo su verdadera vocación. Ha estado en televisión, en medios impresos, y es uno de los símbolos de veteranía y seriedad en la W, de Caracol Radio. Además de buen asistente a eventos sociales, el negocio del arte le ha copado buena parte de su tiempo. Fruto de ello es la prestigiosa galería Casas Riegner.

Mis noventa y cinco

Nada más arbitrario ni más difícil que hacer una selección como la solicitada por CROMOS para celebrar sus 95 años de éxitos. Personajes destacados en nuestro país desde el nacimiento de la revista hasta hoy, en todos los campos de la sociedad. La filosofía, las artes y las letras; la ciencia, la política, el deporte, los medios de comunicación, la empresa, etc.

No caben por decisión editorial los individuos con perfiles delictuosos como Tirofijo y Pablo Escobar, célebres por el inmenso daño que le ocasionaron al mundo y que ocuparon por desgracia amplio espacio informativo.

En mi caso, entre la política, la poesía y el periodismo, habría agotado el límite de los 95 personajes, pero ¿cómo dejar por fuera las personalidades que en estos tiempos del internet y del twitter se llevan el favoritismo indiscutible de la gente?

Lo otro, evitar que los personajes más cercanos en tiempo a la fecha actual, resulten privilegiados. Mis parámetros:

1°: Los que lograron un reconocimiento internacional indiscutible

2°: Los presidentes de la República

3°: Los que no llegaron pero calificaban para jefes de Estado

4°: Las víctimas de la violencia

5°: Un personaje de leyenda muerto en la lucha

6°: Los pensadores y los poetas

7°: Los promotores de cultura

8°: Los artistas

9°: Los periodistas y comunicadores

10°: Los deportistas

11°: Los músicos

12°: Los empresarios. Reconocimiento internacional:

Gabriel García Márquez, Fernando Botero, Rafael Puyana, Sofía Vergara, Shakira, Juanes, Juan Pablo Montoya, Camilo Villegas, El Pibe Valderrama, Helmuth Bellingrodt, Édgar Rentería.

Jefes de Estado:

Pedro Nel Ospina, Alfonso López Pumarejo, Darío Echandía, Alberto Lleras, Laureano Gómez, Carlos Lleras Restrepo, Alfonso López Michelsen, César Gaviria, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe Vélez, Juan Manuel Santos Calderón.

Tenían los méritos para llegar a la Presidencia:

Jorge Eliécer Gaitán, Gilberto Alzate Avendaño, Álvaro Gómez Hurtado, Luis Carlos Galán.

Víctimas de la violencia:

Guillermo Cano Isaza, Bernardo Jaramillo Ossa, Carlos Pizarro León Gómez, Diana Turbay.

Muerto en combate:

Camilo Torres Restrepo.

Pensadores, poetas y promotores de cultura:

Baldomero Sanín Cano, Guillermo Valencia, Nicolás Gómez Dávila, Danilo Cruz Vélez, Porfirio Barba Jacob, León de Greiff, Eduardo Carranza, Álvaro Mutis, Fernando Vallejo, Jaime Jaramillo Escobar (X504).,

Luis Ángel Arango, Belisario Betancur.

Artistas:

Andrés de Santamaría, Luis Enrique Osorio, Alejandro Obregón, Eduardo Ramírez Villamizar, Feliza Bursztyn, Carlos Rojas, Beatriz González, Santiago Cárdenas, Juan Cárdenas, Doris Salcedo, Óscar Muñoz, Miguel Ángel Rojas, Danilo Dueñas.

Periodistas y comunicadores:

Ricardo Rendón, Hernando Santos Castillo, Enrique Santos Castillo, Gloria Valencia de Castaño, Fernando González Pacheco, Fernando Londoño Henao, Fernando Gómez Agudelo, Héctor Osuna,

Felipe López Caballero, Yamid Amat, Julio Sánchez Cristo, Daniel Coronell.

Deportistas:

Rodrigo ‘Rocky’ Valdés, Antonio Cervantes ‘Kid Pambelé’, Lucho Herrera, Willington Ortiz, Faustino Asprilla, René Higuita, Iván Ramiro Córdoba, Francisco Maturana, María Isabel Urrutia, Falcao García.

Músicos:

Luis A. Calvo, Pedro Morales Pino, Luis Antonio Escobar, Rafael Escalona, Lucho Bermúdez, Carlos Vives.

Empresarios:

Don Pepe Sierra, los Hermanos Samper Brush (Santiago, Antonio, José María ), don Alejandro Echavarría, Ernesto Cortissoz, Hernán Echavarría, Julio Mario Santo Domingo, Carlos Ardila Lülle, Luis Carlos Sarmiento Angulo, Arturo Calle, Eduardo Macías y Beatriz Fernández, Andrés Jaramillo (Andrés Carne de Res)

Como ñapa y considerando que CROMOS es la revista de la belleza y la moda por excelencia, incluí a Luz Marina Zuluaga y Silvia Tcherassi.

Confieso que se me quedaron varias figuras entre el tintero.

Yayo

Con 26 años de carrera, Diego Herrera es uno de los mejores en su campo: caricaturas sin texto. Graduado en Bellas Artes y Publicidad, ha recibido premios en Colombia, Europa y Japón. Desde 1987 está radicado en Canadá. Colabora con publicaciones locales, pero también para medios de Estados Unidos, Francia y Colombia.

Una realidad dibujada

Tener la mente abierta para abordar la realidad desde diferentes temáticas. Este es el común denominador entre lo que publica CROMOS en sus páginas y lo que dibujo en mis caricaturas. Por eso cuando me invitaron a hacer parte de esta edición especial y escoger las caricaturas más representativas de los últimos 95 años, sabía que tenía una responsabilidad enorme.

Recibí 60 caricaturas y escogí las que, a mi parecer, reúnen un equilibrio entre el valor estético y el valor histórico que defiende esta publicación. Tarea minuciosa y exigente, pero sin duda placentera porque durante el recorrido me encontré con el trabajo de grandes exponentes de este oficio, porque si hay algo que se debe resaltar es que CROMOS ha sido la casa de la mayoría de los caricaturistas colombianos.

A Rendón lo escogí por su simplificación en la composición sin perder de vista los detalles de denuncia política y social. A Mordillo, porque ofrece una visión más universal, mientras que Antonio Caballero se asegura de que su humor gráfico sea consecuente con su pensamiento político.

Barti, con sus elementos de historieta, conformó una etapa de CROMOS en la que las ilustraciones adornaban las portadas, dándole mayor importancia a la imagen gráfica y manual. Muy consecuente con la intención de la revista de mostrar una estética más audaz y visual.

Porque si hay otro rasgo que identifica a CROMOS es su habilidad para transformarse y cambiar todos los días. Por eso me emocionó encontrarme con dos obras de Guerreros, muy puntuales con la realidad de finales de los 80, ratificando el manejo de actualidad y libertad de expresión de la publicación.

Es tal vez esa dinámica de riesgo, de innovación, de independencia en la parte visual, lo que hace que me sienta cómodo colaborando con esta publicación. Aprecio el respeto que tienen por mi trabajo, al tiempo que agradezco ser partícipe de este especial de 95 años de historia, de imágenes, de caricaturas.