Secretos de un styling profesional

Viviendo el backstage con Natalia Mejía, directora de styling de Colombiamoda.
Secretos de un styling profesional

El styling es uno de los campos más alucinantes del backstage de la feria. Las cifras hablan solas. El equipo estuvo formado por 45 estilistas que se encargaron de más de 70 pasarelas en cuatro días. En los peinados gastaron 20 000 mililitros de laca, emplearon más de 470 horas de secador y plancha, hicieron 628 cambios de look y más de cuatro lavados de pelo por día: “En cuatro días a una modelo se le hace lo que a una mujer normal en seis meses”, cuenta Natalia Mejía, directora de maquillaje y peinado de Colombiamoda durante dos ediciones y quien lideró el equipo que este año se encargó de embellecer a las modelos del evento de moda más importante del país.

La selección comenzó hace dos meses y medio, en los que se dedicó a reclutar profesionales de varias ciudades de Colombia. Esta antioqueña con experiencia profesional en Colombia y Estados Unidos ha trabajado para firmas y diseñadores como Carolina Herrera, Esteban Cortázar, Ralph Lauren, Mango y Abercrombie, entre otros. Su trabajo cuenta con una amplia trayectoria en producciones de cine y televisión, y lo complementa con una especialización en maquillaje de alimentos.

Para este tipo de eventos, normalmente el styling de cada modelo tarda de 20 minutos a una hora, según la complejidad de cada uno. Le gusta hacer el primer maquillaje con el que da línea a sus coordinadores y ellos a su vez lo transmiten al equipo. Finalmente, se encarga de verificar que cada modelo salga impecable a pasarela. Este año, el desfile de Haider Ackermann se convirtió en el desafío más grande de su carrera. Hace más de dos meses les envió su portafolio para que ellos aprobaran su trabajo. Dos semanas antes del evento, la contactaron y finalmente se reunió con ellos el jueves previo a la inauguración. Ackermann le dijo: “Esto es lo que quiero. En Paris tengo un equipo que lo hace, no sé si aquí podrán lograrlo”. Natalia le dio su palabra. Durante tres días de pruebas trabajó para que el diseñador finalmente diera su visto bueno. “Simplemente el nivel de factura es impecable. Jamás en mi vida había tenido un reto tan grande”.

El maquillaje ya lo había hecho antes. Se trató de una técnica en la que prima la hidratación sobre la base. “Es una mezcla de base con crema hidratante especial para ojos. Cuando la piel está hidratada y tiene siliconas, da un efecto ‘juicy’”. El concepto era inspirado en una ‘Modern geisha’. El peinado fue lo más difícil, pero al final, luego de un día entero de estudio, lo lograron: “Era algo que nunca se había hecho: “Líneas asimétricas, brillos y opacidades que logramos a través de un gel especial y que daba un acabado seco pero brillante”.

“Sí, eso es. Me sorprendiste. Pensé que no lo iban a lograr”, le escuchó decir al diseñador. Con esa frase, Natalia comenzó una semana que marcó un antes y un después en su carrera como stylist profesional. Ya podía aspirar a la altura de las mejores pasarelas del mundo.