«Lo que yo observé en Falcao, un chico con muchas ganas de progresar» Diego Pablo Simeone

El entrenador de Atlético de Madrid, que tuvo a Falcao entre sus filas, narra sus impresiones sobre el muchacho aquel a quien no quiso regalarle su camiseta.
«Lo que yo observé en Falcao, un chico con muchas ganas de progresar» Diego Pablo Simeone

DANIEL AVELLANEDA

 

Por: Daniel Avellaneda, Periodista argentino. Corresponsal de El Espectador en Buenos Aires.

 

No fue amor a primera vista. Y lo que escuchó Diego Pablo Simeone después de un partido de alta tensión entre Argentina y Colombia, por las eliminatorias al Mundial de Corea-Japón, fue esa inconfundible tonada de Santa Marta. “Cholo, regálame tu camiseta”, pidió el adolescente, con la timidez propia de la edad, pero la convicción de que nada es inalcanzable. No era un aficionado que bajó de la tribuna en el medio del festejo de esa Selección que dirigía Marcelo Bielsa. Se trataba de Radamel Falcao García, nada menos, que entonces jugaba en las inferiores de River Plate y oficiaba de alcanza pelotas. “Cholo, regálame tu camiseta”, insistió aquel samario que apenas tenía el cabello corto y sólo 15 años, pero ya había tenido que madurar de golpe porque vivía en Buenos Aires, lejos sus padres, los amigos y las arepas. Había logrado vencer los prejuicios de Mariano Pita, el hombre que estaba a cargo de la pensión en Núñez, el que le había pedido que no se le ocurriera celebrar por nada del mundo un gol tricolor. ¿Cómo iba a imaginar ese señor que, tiempo después, el ‘Tigre’ haría propios aquellos gritos ausentes en el Monumental? 

Estaba ahí Radamel, a pasitos del mediocampista del cuchillo entre los dientes. “Andate, pibe”, le respondió Simeone, aún vestido de celeste y blanco, con las pulsaciones a mil, a pesar de la satisfacción de una goleada (3 a 0) que impulsaría a su Selección a la cita mundialista de Oriente. Y se fue frustrado el Tigre, sin la camiseta de su país de adopción, pero con un futuro inacabable por delante. Esa fue la primera vez que Simeone y Falcao se encontraron cara a cara. Y recién volvieron a verse siete años más tarde, en ese mismo estadio, en otro contexto, claro. Corría 2008. Radamel era una promesa que había debutado en Primera División de la mano de Leonardo Astrada, pero afirmado su titularidad gracias al buen ojo de Reinaldo Carlos Merlo. El ‘Cholo’ ya había colgado los guayos y estaba ante el máximo desafío de su joven carrera como entrenador, aquella que había comenzado en 2006, cuando asumió en Racing Club casi sin hacer el duelo del futbolista, y ya tenía un título en su palmarés, el Torneo Apertura  2006, con Estudiantes de La Plata. De esa sociedad que pergeñó el destino, surgió el mejor Falcao, este animal del área. 

“Ya marcaba una tendencia”, dice Simeone, emblema ‘colchonero’, a cargo del Atlético de Madrid, protagonista de la Liga de España. “Tuvimos una linda etapa en River, con un montón de jugadores que se tiraron de cabeza a mi proyecto, que se convencieron de mi mensaje. En Argentina es más complicado volcar algunas ideas. Pero Falcao es uno de esos muchachos a los que les hemos mostrado lo que les iba a pasar más adelante, cuando tuviera la oportunidad de explotar en Europa. Y a los entrenadores nos motiva mucho más su progreso que un campeonato. Obviamente, queremos salir campeones, y eso es lo mejor que nos puede pasar. Pero para crecer, hay que tener una fortaleza mental y estar preparado para un montón de cosas. Es lo que yo observé en Falcao el primer día que lo vi, un chico con muchas ganas de progresar”, enfatiza el ‘Cholo’, hoy uno de los mejores técnicos de Europa, el que siempre será un padre futbolístico para el ‘Tigre’, quien siempre admitió que fue este apasionado entrenador argentino el hombre que le enseñó la manera de ver, sentir, vivir y disfrutar el fútbol. Y agrega: “Ojo que todo lo que consiguió fue a través de una búsqueda, del hambre de un joven que quería triunfar. Es un espejo para los más jóvenes. Falcao juega siempre y no es algo normal, pero vive por y para el fútbol, es un notable profesional”.

 

ESPAÑA FÚTBOL AT.MADRID *CORRECCIÓN* Diego Pablo Simeone, en un evento oficial del Atlético de Madrid, junto a Falcao, uno de sus pupilos favoritos.

 

El ‘Cholo’ fue un mediocampista bravo, pero leal. Un jugador moderno en la década del noventa, aunque se haya visto poco y nada de él en Argentina, ya que después de su debut en Vélez Sársfield fue transferido al Pisa de Italia y recién volvió a su patria 16 años después. Siempre supo que iba a ser entrenador, aunque haya admitido que nunca miraba a los ojos a los técnicos. Y si es cierto que se juega como se vive, también así se dirige. Frenético, intenso al borde del campo de juego, como cada vez que cruzaba el círculo central, le sacó jugo a Falcao. Y entregó una definición que pinta de cuerpo entero al ‘Tigre’: “Radamel es un futbolista fuera de serie. Tiene nobleza y un espíritu solidario en un centrodelantero. Posee un poder ofensivo terrible y agresividad en los movimientos que lo hacen un jugador desequilibrante. Es el mejor delantero que dirigí”.  

Fueron 39 partidos que compartieron Simeone y Falcao representando a la banda roja sobre el pecho blanco, el club más ganador a nivel local. Marcó 16 goles el delantero colombiano. Tocó el cielo, también, sintió el calor del infierno. Salió campeón y el ‘Tigre’ fue uno de los goleadores. Pero, al año siguiente, terminó último, con 14 puntos, en la peor campaña de la historia millonaria. No hubo promesa de reencuentro. Sin embargo, el ‘Cholo’ siempre supo que cruzaría nuevamente el océano Atlántico casi con la misma certeza que iba a volver a dirigir al atacante samario. Desde Buenos Aires admiró cada impacto en el Porto. Y apenas aterrizó en Madrid, solicitó como refuerzo a su delantero fetiche. Porque, a fin de cuentas, Simeone es un enamorado de Falcao: “Es un rematador espectacular. En Atlético jugábamos para él y el resto de sus compañeros entendieron que ése era el camino del éxito. Es explosivo, gira rápido y cada vez mejor, tiene una fortaleza increíble en sus piernas. Se trata de uno de los cuatro o cinco futbolistas de mejor actualidad”. En el ‘Aleti’ ganaron una Liga de Europa, una Supercopa europea y una Copa del Rey en dos años inolvidables. 

Lo extraña el ‘Cholo’ a Falcao, pero tiene sus códigos el entrenador que nació hace 43 años en la ciudad de Buenos Aires y heredó el apodo de Carmelo Simeone, un futbolista que también tuvo su bautismo en Vélez Sársfield, pero jugó en Boca Juniors durante las décadas del cincuenta y el sesenta. “Cuando la gente te da todo, no pregunto, no reclamo”, dice. El pase al Mónaco lo dejó sin uno de sus pupilos favoritos, más allá de que supo reemplazarlo con el brasileño Diego Costa. Quizá, coincidan una vez más en un largo plazo. No lo pensaban aquel desangelado invierno de 2001, ¿quién asegura, entonces, que el destino no los va a volver a juntar? 

 

 

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