¿Mamá por primera vez?

Cuando las mujeres van a convertirse en madres, comienza para ellas una etapa llena de experiencias desconocidas.

 

A medida que se acerca el nacimiento, va aumentando la ansiedad. Hay millones de cosas por saber, dudas, incertidumbres y miedos que son completamente normales durante esta etapa. Algunas lo planean con tanta anticipación que su cuerpo ya está preparado para el embarazo. Otras reciben la noticia de manera sorpresiva y tienen que ponerse al día con las primeras medidas, como visitar al ginecólogo. Aunque lo que viene es desconocido, la naturaleza es sabia y, con el paso de los días, la hermosa labor de ser madre fluirá normalmente.

 

Nuevo estilo de vida

 

Cuando la mujer se entera del embarazo, lo primero que debe hacer es llamar al ginecólogo, quien le dará una cita y le recomendará la toma inmediata de ácido fólico que ayuda a prevenir las malformaciones en la médula espinal. Los ginecólogos recomiendan comenzar a tomarlo incluso antes para reforzarlo.

 

Evitar el consumo de licor y cigarrillo.

 

Si el embarazo transcurre de manera normal, se aconseja practicar actividad física moderada de manera regular.

 

Se recomienda caminar, nadar y hacer yoga.

 

Visitar el ginecólogo de manera periódica para las correspondientes ecografías.

 

Es recomendable aplicar diariamente una crema antiestrías en todo el cuerpo para prevenir la distensión de la piel con el aumento de peso y el crecimiento de la barriga. En la etapa final, la mamá debe estar pendiente de los movimientos del bebé y cerciorarse de que los siente de manera regular.

 

Es importante revisar la dieta que se lleva. Implementar una alimentación balanceada. Si no hay regularidad en los horarios, comenzar a respetarlos. Incluir frutas, verduras y proteína animal: huevos, pollo y pescados son vitales para garantizar una correcta formación fetal. Reforzar los lácteos, los cereales y la fibra ayudarán a mantener el metabolismo activo y a prevenir el estreñimiento, propio de los primeros meses de embarazo. Es importante tomar la media mañana y las onces. Esas pequeñas ingestas de comida evitarán la fatiga y le ayudarán a no descompensarse.

 

 

Dulce espera

 

A medida que el periodo de gestación avanza y se empieza a notar la barriguita, la mujer comienza a pensar en la preparación del entorno para la llegada del futuro bebé. Las preguntas sobre la cuna, la ropita y la pañalera para el momento del nacimiento son las más comunes. Al descubrir el sexo del bebé, es normal que los padres sientan deseos de comprar toda la ropa que necesitará. Sin embargo, es bueno esperar porque tanto familiares como amigos cercanos regalan a menudo ropita de recién nacido. Es normal que alguna amiga o pariente organice un baby shower para agasajar a la futura mamá. No hay que tener miedo de sugerir aquello que se necesita, así no se acumulan cosas repetidas o poco prácticas.

 

Armar la pañalera para ir a la clínica requiere dedicación. Esta debe llevar: una cobija antialérgica, toallitas de algodón, paños húmedos de recién nacido y pañales. Una piyama, body interior, medias y gorrito. Es importante llevarle dos o más juegos de esta primera ropa en caso de imprevistos. Todo debe ser de algodón para prevenir alergias o irritaciones. Se recomienda llevar unas tijeras pequeñas para el primer corte de uñas, champú hipoalergénico o un jabón para todo el cuerpo, indicado para recién nacidos.

 

La mamá debe llevar un bolso que contenga una piyama, ropa interior cómoda, toallas higiénicas de maternidad, pantuflas, medias y otros implementos de aseo personal.

 

El curso psicoprofiláctico prepara a la futura mamá para el momento del parto y, además, es una guía completa del embarazo que desarrolla habilidades psicológicas, físicas y emocionales ligadas a la etapa gestacional. 

 

 

Feliz encuentro

 

Al nacer, una de las preocupaciones más comunes es el inicio de la lactancia. Con ayuda del personal médico, la mamá irá acostumbrándose a este proceso, que en un comienzo puede ser arduo y doloroso. Los especialistas recomiendan llenarse de paciencia porque al cabo de los días la leche fluirá normalmente.

 

La relación de pareja puede verse afectada por la llegada de un tercero. Es importante abrir espacios de pareja para que poco a poco se retome ese vínculo fundamental. El diálogo y los momentos íntimos son necesarios para evitar distanciamientos durante esta etapa.

 

Desde el nacimiento hasta los 8 meses aproximadamente, el cargador, el coche, la silla del automóvil y el corral son indispensables. Los bebés están muy cómodos allí cuando son transportados.

 

Es importante que la madre se alimente muy bien y tome abundantes líquidos durante la lactancia.

 

Para aliviar la ictericia (color amarillo) propia de los recién nacidos, el bebé debe exponerse a la luz solar durante 20 minutos en la mañana y en la tarde.

 

Una vez los padres llegan a casa, su principal reto es asegurar la supervivencia y perfecto desarrollo del recién nacido. Con ayuda del pediátrica, se resuelven todos los temores y dudas de este proceso.

 

Luego del parto, la mamá debe estar acompañada solamente de sus parientes más cercanos. Es recomendable que no reciba muchas visitas porque resulta incómodo cuando la mamá está tratando de iniciar la lactancia ya que se siente hinchada y adolorida.

 

A lo largo del post parto hay un desajuste hormonal porque el cuerpo se está liberando de la hormona del embarazo. La depresión es normal y no hay que alarmarse demasiado. El pediatra y el ginecólogo le ayudarán.

 

Los primeros 4 meses el bebé debe dormir en la habitación de sus padres. La mayoría de mamás recomiendan el uso de la practicuna que viene con cambiador y varias opciones a medida que va creciendo. Es más práctico que las clásicas cunas porque se puede plegar y llevar a todas partes sin ningún problema.

 

 

Foto: Istock

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