Sáquele mayor provecho a la leche con sus hijos

La leche en los niños es fundamental para tener una buena salud y prevenir enfermedades crónicas. Les aporta energía, vitaminas y minerales cruciales para su crecimiento. Aplique estos consejos.
Sáquele mayor provecho a la leche con sus hijos

Cómo será de buena la leche que es el primer alimento que consume el niño al salir de la barriga de la madre. Se dice que es el maná y hasta tiene connotaciones de suerte: ¡Qué mala leche!

Sin embargo, existen muchos mitos de cuál leche debe consumir un bebé después de dejar la leche materna y hasta cuándo, pues muchos médicos la han satanizado y le han encontrado más aspectos negativos que positivos.

La leche cumple un papel esencial en la vida de cualquier ser humano, pues es fuente de calcio, vitamina A y vitamina D. El consumo de un vaso de leche (200 ml) aporta el 20% de las recomendaciones diarias de proteína, 75% de las de calcio y 80% de las de vitamina D en niños de 4 años.

En cuanto a las proteínas, esta se considera de alta calidad, lo cual se traduce en el aporte adecuado de aminoácidos esenciales para el crecimiento y reparación de los tejidos.

Su valor nutritivo es tal que no puede ser sustituida por otros alimentos. Es por esto que el consumo de leche está especialmente indicado durante la etapa de crecimiento del niño y es indispensable en una dieta sana y equilibrada.

 

Nueve consejos para aprovechar la leche en los pequeños

 

1. Para hacer la transición de la leche materna a la leche de vaca o en polvo, debe asesorarse de un pediatra que le diga cuál es la indicada.

2. Espere hasta que su hijo cumpla un año para darle leche de vaca o en polvo, esta contiene altos niveles de proteínas y minerales que pueden sobrecargar los riñones del bebé que apenas se están desarrollando.

3. Una vez que el sistema digestivo del bebé esté listo para digerirla, la leche de vaca se transformará en un poderoso aliado de su salud. Le ayudará a crear huesos y dientes fuertes, será esencial en el proceso de coagulación de la sangre y el control de los músculos.

4. Los niños de un año deben tomar leche entera, a menos que tengan un alto riesgo de padecer de obesidad.

5. A los dos años —si no hay problemas de crecimiento— tendrá la opción de tomar leche desnatada o semidesnatada. La leche descremada con 0% o 2% de grasa, y la leche entera, tienen los mismos nutrientes, lo que cambia es el contenido de grasa y de calorías. Sin embargo, es recomendable que los niños menores de cinco años tomen leche entera.

6. Los niños menores de dos años necesitan altas cantidades de grasa que contiene la leche entera, para mantener un aumento de peso normal y para ayudar a que su cuerpo absorba de manera adecuada las vitaminas A y D.

7. Los niños menores de 11 años deben consumir tres porciones de lácteos al día; los niños mayores de 11 años, 3 o 4 porciones diarias.

8. La leche debe ser pasteurizada para evitar bacterias o parásitos, los cuales pueden causar graves enfermedades e, incluso, la muerte.

9. Infórmese bien sobre los principales síntomas de una alergia a la leche: sangre en las heces, diarrea, vómito, eczemas, urticaria, dermatitis, congestión nasal crónica, moqueo, tos, dificultad para respirar… Todo esto podría indicar que una posible alergia a la leche está afectando el sistema respiratorio del niño.