Leonor Espinosa, la colombiana con más sazón

La chef fue galardonada con el 'Basque Culinary World Prize 2017', considerado el 'premio Nobel' de gastronomía. ¡Orgullo de Colombia!

El Basque Culinary Center  -encargado de orotgar el premio-, destacó que la chef colombiana es una de las "figuras claves en el renacimiento de la gastronomía del país". 

 

A través de su cuenta de instagram, Espinosa compartio la noticia junto a un mensaje en el que expresa su profunda gratitud por este reconocimiento. "Este premio significa una ilusión para aquellas comunidades que durante años han luchado por ser reconocidas a través de su valor ancestral y aporte a la identidad cultural nacional". 

 

Instagram post by Leonor Espinosa

 

Leonor Espinosa creció en una familia tejida alrededor de grandes banquetes. Por eso, aunque en el resto de la semana se cuide y trate de comer de forma saludable, los domingos deja de contar calorías. Puede comerse desde las apreciadas frituras hasta unos huevos con setas, aceite de trufas y alguna de las extrañas sales de su colección.

 

Tampoco puede evitar robarse un bocado de los almuerzos que hace para el personal de sus restaurantes, especialmente si incluyen cucayo, o pega de arroz, y alguna carne guisada.

 

La travesía de Leonor Espinosa en el mundo de la comida se nutrió de diversos ámbitos. Estudió economía, publicidad y artes plásticas, pero siempre estuvo cerca de la comida y siempre disfrutó cocinar. Entendió que el arte y la cocina, dos de sus pasiones, se cohesionaban, y decidió juntarlas en un solo esfuerzo. Su gran sueño es que predominen restaurantes de cocina local en las ciudades para que podamos contar con una imagen de país más fuerte y con una plataforma que permita mostrarnos ante el mundo con una cocina válida por su gran valor patrimonial único y diferente.

 

Leonor Espinosa admira a todas las cocineras de este país, las que no necesariamente tienen lujosos restaurantes. Admira a esas matronas de mano negra que dominan las cocinas de los litorales Caribe y Pacífico, y que mantienen viva la culinaria ancestral. Su encuentro con estas mujeres se debe al interés que siente por la preservación y la necesidad que tiene de investigar antes de crear. Eso fue lo que más le quedó del arte contemporáneo, el hecho de que toda obra debe tener una sustentación, una investigación que le dé una estructura innovadora arraigada en la tradición. «Nací con el don de la creatividad. Desde pequeña mostré un talento por el arte, la literatura y por las cosas bellas de la vida».

 

Funleo es la unión de todos estos intereses, una fundación sin ánimo de lucro que centra sus esfuerzos en la realización de procesos orientados a visibilizar los productos locales, las especies promisorias para la culinaria y los recursos propios de la gastronomía de Colombia, generando pertenencia y oportunidades para las comunidades campesinas, afro e indígenas del país. Su hija Laura, de 28 años, es la directora ejecutiva. Pero Laura no solamente se encarga de labores ejecutivas, es magíster en desarrollo, amante de la gastronomía y sommelière.

 

Leonor Espinosa es costeña en todo el sentido de la palabra. Es alegre, tímida, olvidadiza, buena conversadora y amante de las cosas ricas. Le encanta el ritual del restaurante, de salir a comer especialmente con su hija, conversar y compartir. El arte de la comida, la diversión, el amor, la labor social y los viajes son el punto de encuentro de su vida, de su familia, de todo lo que ella es y quiere ser.

 

Foto: Juan José Horta.