«Quiero que la gente sepa que soy una artista y no una estrella» Shakira

Luego del álbum Pies descalzos no hubo quién parara su éxito. Shakira ha logrado con persistencia mantener una carrera vigente en la que prueba la versatilidad de su talento. Una barranquillera que ha sabido moverse con gracia.
«Quiero que la gente sepa que soy una artista y no una estrella» Shakira

Cantante.

Shakira está lejos de ser esa pequeña de cejas pobladas, con aretes grandes, ropa anticuada, pelo negro y alborotado que, en un video casero grabado por su papá, invitaba a comprar su primer trabajo, Magia. Tampoco es aquella joven que con su guitarra y aparente timidez escribía canciones de desamor que se convertían en himnos, ni se parece a su interpretación como protagonista de la serie El oasis, en la que compartió escenas con Pedro Rendón. Ni siquiera es la rockera que en letras elaboradas y de doble sentido reclamaba el paradero de los ladrones de corbata o de blue jeans.

Siempre en evolución, la barranquillera, que alguna vez fue rechazada por el coro de la iglesia de su colegio porque tenía una voz demasiado fuerte, se ha dado el lujo de hacer una carrera que hace difícil encasillarla. Algunas veces nostálgica, otras alegre y últimamente muy pegajosa, la versatilidad le ha dado para hacer desde grandes acústicos hasta canciones que hacen mover las caderas como Hips don´t lie o Waka waka, el tema oficial de la Copa Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010, escogido por la FIFA y Sony Music.

Una vida llena de aciertos que se expandió el día que le dio por cantar en inglés en el álbum Laundry Service y enamorar con mezclas de pop, rock y tango no solo a los hispanos. Aunque muchos se opusieron a ese vuelco especialmente porque su pronunciación era mala, ese salto le daría la atención internacional con ventas que superaron las 25 millones de unidades, una cifra que se sumaría a una exitosa gira conocida como el Tour de la Mangosta y que la llevó de visita a más de sesenta países.

El paso siguiente, que le tomaría casi año y medio, fue lanzar dos discos en simultáneo como estrategia para mantener a sus antiguos fanáticos y conservar los nuevos que había ganado. Así nacieron Fijación Oral Vol. 1 y Oral Fixation Vol. 2, un proyecto que ella misma califica como su tesis de grado y que le valió su segundo premio Grammy.

Después de otros éxitos indiscutibles como las canciones Loba y Rabiosa y de menciones importantes como el recibimiento de su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, Shakira prepara el que sería su octavo trabajo discográfico con toques de música electrónica y dance, que sería completamente en inglés. La diva imparable, digna embajadora de la danza del vientre, se aproxima a otro nuevo reto en el que demostrará por qué, aún después de estrenarse como mamá, sus caderas no mienten.

Fotos: Gustavo Martínez, David Micolta, AFP, Archivo Cromos y Archivo particular