«He peleado para que las mujeres tomen sus decisiones» Hillary Clinton

Candidata a la presidencia y luego como secretaria de Estado de Barack Obama, la esposa de Bill Clinton ha demostrado que es tan talentosa como él.  
«He peleado para que las mujeres tomen sus decisiones» Hillary Clinton

Política, abogada y escritora.

Hillary y Bill Clinton llevaban saliendo varios años. Se conocieron en la Universidad de Yale, donde Hillary estudió leyes. Habían llegado a Arkansas porque Hillary tomó el examen para oficializarse como abogada y no lo pasó. Entonces decidió seguir al hombre, al gran amor de su vida, desde la Costa Este hasta el rural estado. Bill Clinton le había pedido muchas veces la mano, pero Hillary lo rechazaba constantemente, convencida de no querer perder su independencia.

Un día de verano de 1975, los novios visitaban una casa en Fayettewille. La casa, construida con ladrillo en medio de un jardín que recordaba el campo inglés, había enamorado a Hillary. Esa tarde recibió la última propuesta de matrimonio de su futuro esposo. Le dijo que sí y, enseguida, se enteró de que Bill Clinton ya había comprado la casa para los dos.

Siempre se ha dicho que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, y en el caso de Hillary Clinton es indiscutible. A pesar de ser en dos ocasiones la primera dama de Arkansas y luego la de Estados Unidos, Hillary nunca fue una esposa trofeo. Desde sus épocas colegiales la parca rubia se perfilaba como una gran líder. Participó en el gobierno estudiantil de su bachillerato y luego se destacó como alumna ejemplar en el Wellesley College y en Yale. Durante su graduación de la primera institución, fue la primera estudiante en dar el discurso de la ceremonia, labor reservada a profesores o invitados. Al terminar recibió una ovación que duró más de siete minutos.

En 1988 y 1991 fue nombrada por la revista Forbes como uno de los cien abogados más influyentes e importantes de Estados Unidos. Su formación es evidente en cada una de sus intervenciones. Tiene tal poder de oratoria y claridad al hablar, que inclusive se ha ganado fama de ser fría y calculadora. Clinton tiene el poder de mantener separada su vida privada de sus labores profesionales, lo cual fue evidente en la peor crisis de su vida, cuando todo el mundo descubrió cómo fue traicionada por su esposo con una pasante llamada Monica Lewinsky.

Años después, en sus memorias, Hillary Clinton diría que perdonó a su esposo por el profundo y único amor que siente por él, quien después de años, aún la sigue haciendo reír como antes. Aunque algunos, especialmente sus opositores republicanos, la acusaron de seguir con su esposo por conveniencia, quienes están más cercanos a ella niegan que esta sea la razón. A fin de cuentas, Hillary Clinton también es una mujer como cualquier otra.

Su cercanía al partido demócrata comenzó el día que escuchó uno de los discursos del reverendo Martin Luther King. Antes de esto, Clinton era republicana, ya que venía de una familia muy tradicional y conservadora. A pesar de interesarse por la política desde joven, Clinton comenzó su carrera en esta área en su madurez. Primero fue congresista por el estado de Nueva York, luego candidata presidencial y finalmente Secretaria de Estado. En 2012 anunció su retiro del puesto, en que estuvo hasta febrero de 2013.

A los casi 70 años y con tantos logros, Hillary Clinton dice estar cansada. No cree que vaya a lanzarse a la presidencia en el 2016, aunque muchos la animan para hacerlo. Pero ella, tan tranquila y sonriente como siempre, dice que lo único que quiere es relajarse un poco y respirar sin tener que cargar el peso del mundo encima. «Yo me rijo por la regla de dar siempre mi mejor esfuerzo y tratar a la gente como quiero ser tratada».

Fotos: Gustavo Martínez, David Micolta, AFP, Archivo Cromos y Archivo particular