Así es Nigeria Rentería, la nueva negociadora ante las Farc

Se sentará, a partir de la próxima semana, a negociar con los guerrilleros en La Habana. Reemplaza a Luis Carlos Villegas.
Así es Nigeria Rentería, la nueva negociadora ante las Farc

Cromos la eligió hace poco como una mujer inspiradora por su trabajo en la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer. Esta abogada representará la cuota femenina y de las negritudes en la mesa de conversaciones, pero además tendrá bajo su responsabilidad el manejo del tema de las víctimas, en el que tuvo una amplia experiencia en su tierra, el Chocó.

Fue su papá, Carmelo Rentería, quien decidió bautizarla Nigeria. Quería un nombre especial que le recordara las raíces afro de su familia. Quería que su niña fuera grande y fuerte como aquel país, el más poblado de África. Y lo logró. Nigeria Rentería Lozano es hoy la Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer y tiene su oficina en el segundo piso de la Casa de Nariño, el mismo donde despacha el presidente Juan Manuel Santos. Lo hizo después de 20 años de carrera como abogada, después de haber pasado como funcionaria en cargos tan arriesgados como jueza promiscua de Bojayá, donde le tocó presenciar la entrada de cientos de paramilitares que querían acabar con la hegemonía de las Farc.

Esa fue, tal vez, la época más difícil de su vida. Ella no lo reconoce, incluso no habla mucho de esos dos años porque sabe que algunos de los hombres armados (de ambos bandos) que la intimidaban en las calles del pueblo siguen vivos. Apenas relata que le tocó ayudar a levantar los cadáveres que bajaban sin cabeza por el río Atrato y vivió la angustia de los pobladores cuando se vieron acosados porque los acusaban de apoyar a uno u otro bando. Salió de allí despavorida después del brutal ataque de las Farc a Vigía del Fuerte, un pueblo antioqueño que quedaba al otro lado del río. Estaba embarazada de su primer hijo y su esposo le dio un ultimátum: la familia o el trabajo. Pero sería un accidente que sufrió su mamá cuando, preocupada por la suerte de su hija aquel día de abril de 2000, fue atropellada por un carro, lo que la convenció de renunciar.

Resignada, volvió a Quibdó, al ciudad que ella considera su tierra, así hubiera nacido por casualidad en Codazzi. No quería dejar su trabajo porque se había impuesto el reto de aceptar ese puesto cuando todo el mundo lo había rechazado y no quería salir corriendo al primer inconveniente. Nigeria sabía lo que era luchar. De hecho, antes de aceptar ese cargo se había ganado el aprecio de su gente porque siendo funcionaria de la secretaria de gobierno de la alcaldía de Quibdó fue la única que se decidió a demandar al municipio porque no les pagaron durante más de un año. Y ganó.

Perseverante dice ella, terca dirán otros, lo cierto es que esta mujer alta, esbelta, con una sonrisa impecable y afro rebelde -algún día le propusieron ser reina- se quedó en Quibdó donde, como jueza del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, ayudó a entregar tierras a las comunidades afrocolombianas, tal como lo estipulaba la Ley de las Negritudes. Era como la graduación para sellar su compromiso con la población negra.

Pero el destino la llevaría a Cali a redescubrir su otra vocación: el trabajo con las mujeres. Desde su puesto como Secretaria General del alcalde Jorge Iván Ospina impulsó la creación y ocupó el cargo de Asesoría para la mujer. Fue en esa labor que recordó su paso por la fiscalía seccional de vida en el Chocó, uno de sus primeros trabajos, donde se confrontó con la realidad de los delitos sexuales que padecen las mujeres. Con esa trayectoria, Diego Molano, la

llevó para el ICBF y de allí, Juan Manuel Santos la llevó como su consejera para la equidad de las mujeres.

 

últimas noticias