Los olores de la navidad

Una guía para aromatizar cada rincón del hogar.
Los olores de la navidad

El olfato es tal vez el sentido que más nos transporta a momentos y sensaciones significativas de nuestras vidas, por eso, no es extraño que muchos aromas característicos de esta época nos trasladen a nuestra niñez y recuerdos de infancia. 

 

Dos clásicos de la navidad

1. El pesebre representa y celebra el  nacimiento de Jesús en un establo de Belén, una tradición que le debemos a San Francisco de Asís cuando en la Nochebuena de 1223 montó una representación simbólica de la escena de nacimiento. Con los años fue tomando forma, y hoy, en sus versiones más conservadoras, cuenta con un buey, una mula, los reyes magos y María y José. En la noche de navidad el niño completa la escena. Los aromas de incienso, mirra y clavo se usan para darle más realismo en los montajes más elaborados y cualquier niño que haya participado en la elaboración de un pesebre identifica estos olores tan característicos de la navidad. Una tradición que deberíamos conservar.

2. El árbol de navidad. Una tradición que no tiene origen cristiano y que fue evolucionando hasta que se empezó a usar para celebrar el nacimiento de Cristo. La historia cuenta que fue san Bonifacio, evangelizador de Alemania, quien usó un pino para simbolizar el amor de Dios adornado con manzanas  y velas. Con los años los adornos fueron cambiando y el árbol se empezó a usar como el lugar en donde el Niño Dios, los Reyes Magos o Papá Noel dejaban sus regalos. Hoy, los olores del pino, el bálsamo, el abeto y madera se apoderan de los rincones de las casas que arman su árbol usando elementos naturales. Para quienes desean replicar este olor, la fragancia Bosque encantado de Glade empapada en algodones dentro de bolsitas decorativas, es un forma sutil de reproducir estos olores navideños.