¡Que la maternidad no anule el sexo!

Muchas embarazadas se enfrentan a cambios hormonales que les activan o les inhiben el deseo sexual ¿Cómo conseguir un equilibrio?

¡Que la maternidad no anule el sexo!

Es difícil retener algo con los niños corriendo en la casa: Betty Francis (Mad Men). La sentencia de una de las protagonistas de la exitosa serie de televisión estadounidense puede resumir el estado del sexo de muchas mujeres casadas, y, por consiguiente, el de muchos hombres.

 

El sexo es una conjunción de muchos elementos que hacen posible un buen coito. Tiempo, disposición, seducción, ganas, energía, concentración, espacio, buen humor, atracción, y, sobre todo, disposición. Nada más desestimulante que tratar de tener sexo con una persona que parece que está cumpliendo una tarea de la universidad. La presentación en Power Point (para hacerlo aún más aburrido) que nadie quiere elaborar pero que, finalmente, tiene que entregarse al otro día. El sexo por compromiso se percibe con el roce de la primera caricia. El problema no es sentirse un día desanimado, desconcentrado, cansado o agotado y preferir aludir a una excusa para safarse de un encuentro íntimo. El problema realmente grave se presenta cuando alguno de los dos miembros de una pareja que vive bajo el mismo techo siente una desmotivación constante y frecuente por el sexo. 

 

Este es un síntoma que se hace evidente en los matrimonios que han dado dejado el sexo en un segundo plano, porque han priorizado otro tipo de actividades. “Para mí, el problema más grande es que cuando me acuesto caigo fundida en un minuto. Siempre estoy muy cansada”. Es lo que dice Isabela, una mujer de 29 años, madre de tres hijos, que evidentemente ha sufrido varias transformaciones en su ritual de pareja, especialmente desde hace cinco meses que nació su hijo menor. 

 

La situación es entendible. Una mujer joven se levanta a las 5:00 de la mañana, manda a su hijo mayor al colegio, despacha a su esposo y tiene un día completo en compañía de su hija hiperactiva de 2 años y su bebé que ya empieza a demandarle otro tipo de actividades, que le exigen más energía. Sin embargo, ahora que ya ha pasado un buen tiempo desde la cesárea, y su cuerpo está completamente recuperado, Isabela sabe que dentro de sus prioridades también está disfrutar de su marido, que sigue siendo el mismo hombre que le ha despertado pensamientos eróticos siempre. “Los hijos crecen en un segundo así que hay que cuidar al compañero de toda tu vida y cultivar la relación. El hecho de tener hijos no debe ser un impedimento para disfrutar de la pareja. Debemos pensar que todo lo difícil, lo malo, las trasnochadas con los bebés y todo eso va a pasar, no va a ser así toda la vida”.

 

Tener claridad en el pensamiento es quizá una de las claves para evitar que una relación donde hay hijos caiga en una pausa sexual. Así lo asegura la sexóloga Maryi Rincón, “el impedimento lo crea cada persona pues focaliza la atención en la maternidad o paternidad. Este obstáculo tiene un orden psicológico en su proceso de adaptación al rol materno”.

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Ilustración: Jean Paul Zapata

 

Y aunque la espontaneidad del sexo es uno de los sacrificados cuando se tiene hijos rondando por toda la casa, siempre hay trucos que pueden contribuir a un buen desenlace erótico. “En primera medida la mujeres deben interiorizar que siguen siendo mujeres, pues muchas se casan con un papel de madres y solo piensan en sus hijos, olvidándose de ellas mismas. Lo segundo es no asumir sola la responsabilidad de la maternidad o la paternidad. Compartirlo hace que se genere más tiempo para los dos y también para la pareja. Recurrir a todos los elementos que la hacían sentirse deseada en un principio. Esto no solo estimula a la pareja sino que tiene una fuerte repercusión en la autoestima de la mujer. Erotizarse y pensar que es merecedora de deseo, satisfacción y amor”, afirma Rincón.

 

A disfrutar

 

La maternidad nunca debe ser un impedimento para tener buen sexo. Cada mujer presenta una predisposición diferente respecto al tema, pero, señores, lo primero que debe hacer antes de encausar cualquier intención debe ser preguntar. Muchas futuras madres lo que sienten es un deseo incontrolable de tener sexo, “en mi primer embarazo pensaba en eso todo el día, pero con mis otros dos hijos nada de nada”, dice Isabela. Pero otras realmente pierden el apetito sexual.

 

“Existen casos especiales como embarazos de alto riesgo, donde el médico recomienda en los primeros meses no mantener relaciones sexuales, aunque hay casos de suspensión total de las mismas. Pero en los casos en los cuales no hay riesgo, no hay un mes exacto límite para relaciones sexuales”, indica Maryi Rincón.

 

El secreto para conseguir una relación fluida, donde el sexo juega un papel vital y sirve incluso como aliciente de toda la carga que puede tener una mujer embarazada es la comunicación. Hable con su pareja, cuéntele lo que siente, lo que le duele, lo que la excita. Pídale, y esté dispuesta a disfrutar del sexo tal y como lo hacía cuando la maternidad no había aparecido en su vida.

 

 

- Las poses más recomendadas para tener sexo en el embarazo son:

1. Mujer arriba
2. Cucharita
3. La mujer boca arriba, al borde de la cama, con las rodillas dobladas.

 

- Los padres son quienes más se quejan de la interrupción de los hijos en las escenas sexuales, pues las madres adquieren una postura de protección frente a los niños.

- Tener sexo durante el embarazo no afecta al bebé, es un mito.

- La bolsa del líquido amniótico y los músculos del útero protegen al bebé durante el sexo.

 
Foto: Latinstock

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