Descubre lo que el tarot predice sobre tu signo

Abre las cartas y déjate llevar.
Descubre lo que el tarot predice sobre tu signo

Tarot 1

Aries es por excelencia el signo de la impaciencia. Quiere llegar primero que todos, ser el más importante, ir por la ruta que ya ha escogido y su terquedad, con o sin justificación, no tiene límites. El 2016 le trae el Cuatro de Copas, una carta que le ofrece la gran oportunidad de encontrar el amor real. Sí, un amor tan de carne y hueso que se asustará, le dará insomnio, se imaginará una vida mejor y hasta cambiará de casa. El Cuatro de Copas tiene sus secretos. Es una insinuación de que hay que mirar las cosas con mucha calma y no tomar decisiones apresuradas. Detalle que es crucial en los asuntos pequeños, en las transacciones financieras, las compras por internet o los movimientos con inmobiliarias. Todo debe sopesarse y, por lo menos, dejar madurar una noche al sereno. El primer trimestre, ofrece un camino nuevo, claro y contundente. Está marcado por la carta del destino y por la continua compañía de un planeta como Urano, que por su gran apertura y visión, no da puntada sin dedal. Aries no podrá evadir lo bueno y lo malo en 2016. De hecho viene a eso: a vivir al vaivén de lo que le dicen, de lo que hace, de lo que piensa. Su fuego será, no solo la pasión de todos los días, sino un gran ardor violeta que lo llevará a grandes logros, si es juicioso, ordenado y paciente. Gran tarea para Aries. Solo hasta después de junio, se sentirá a gusto, más en lo suyo, relajado y tranquilo por el ritmo y el rumbo de los acontecimientos. Empezará a estar cada vez más cómodo con el camino escogido, con la gente que lo acompaña y con el amor que llega por fin a una estación cierta y firme. Aries tiene que dejarse amar en 2016. Dejarse amar por su pareja, por sus amigos, por las estrellas y por la vida. Recibir es parte de su tarea porque el cuatro es un número que consolida, unifica y recibe la abundancia y el reconocimiento.

Pero muy en el fondo, el verdadero mensaje del 2016 para Aries, es que no todo es como se le antoja. El Cuatro de Copas, el Siete de Espadas y una gran tortuga despaciosa y sabía aparecen en el horizonte, para insinuarle que el ritmo que tiene pensado en su interior no es el mismo del de los sucesos de la vida cotidiana. A ponerse en armonía y dejar de rezongar para que las cosas marchen mejor. 

Los ritmos le traen a Aries la belleza de los detalles, de lo fino, de lo invisible. Aries empieza a darse cuenta de que ir despacio es más importante que ir de afán. Tendrá que prestar atención a los pequeños errores. Un año en el que hay que mirar con lupa cada carta, sopesar las decisiones y tomarse cada evento como si fuera de la mayor importancia.

Y Aries tendrá de todo: amigos, barcos, dineros y astutos a su lado. Pero lo que más extrañará será el tiempo. Tiempo para pensar, para imaginar, para convocar y para escribir. El año traerá sociedad, amigos, enemigos, ideas nuevas, revoluciones imaginadas y sueños compartidos.

 

Tarot 2

En 2016, a Tauro le llega el Seis de Copas, una carta que expresa amor lleno de flores, de gozo, de alegría y celebración. Pero hay un reto mayor para Tauro: dejar de estar atado al pasado y dejar de pensar en lo ya vivido. Tauro debe mirar hacia adelante, tener una visión de águila, de gran vuelo, como si todo el año estuviera haciendo un paneo y sobrevolando por encima todos sus asuntos.

La tarea del primer trimestre es mirar con cabeza fría lo que tiene en su mesa de trabajo, abrirle espacio a lo nuevo, desocupando cajones y deshacer cada uno de los pequeños envoltijos que lo amarran a un pasado que tiene que transformarse. Tauro sabe que se merece lo mejor; Tauro tiene las habilidades para decretar que todos los dioses lo protejan; Tauro reconoce que ha llegado hasta aquí porque ha invertido tiempo y energía, gasolina y fuerza en lo que creía iba a ser su gran futuro. El futuro ya llegó y no es más que lo que tiene enfrente. Bueno o malo, le guste o no, esa es la única y verdadera  oportunidad para agradecer, celebrar y reconocer que su persistencia será siempre mayor que todas sus debilidades juntas. Su valentía es la más grande y por eso es que aterriza el Seis de Copas que es una carta de alta magia. Refleja el momento propicio del destino para que dos almas gemelas se encuentren, se conozcan, se declaren amor eterno y comiencen a recorrer el camino juntos. Es un amor sublime. Pero cuidado con las especulaciones y los autoengaños porque Tauro, en su afán de amar y ser amado, podrá cometer grandes torpezas que lo desviarán del camino cierto. El Seis de Copas es la gran alegría del reconocimiento que la vida le hace a un signo de tierra por su esfuerzo, por su dedicación, por su compromiso. El Seis de Copas es en sí mismo ya una gran alegría. El seis es un número que refleja la belleza y que propicia todo lo relacionado con la moda, el arte, la creatividad. Por esto, Tauro será un gran ganador si a todo lo que hace, le añade su pequeño y fino detalle de coquetería. No es un signo hecho para los cambios ni los grandes movimientos y este año, le costará moverse. El Tarot le indica que debe sacudir rencores, malos genios y viejas formas de trabajar, amar y vivir. 

Sabrá encontrarle el valor a un año que lo protege desde la cabeza hasta los pies. El seis es simetría, la estrella de seis puntas y una sabiduría arraigada en un corazón antiguo de un lugar milenario. Más allá de las estrellas, llega este signo que, lento pero seguro, será uno de los grandes ganadores del zodíaco. Seis flores en un jarrón para trescientos sesenta y seis días de un año bisiesto.

Tarot 3

El 2016 se le presenta a Géminis para que deje fluir todo lo que sucederá. Flexibilidad es la palabra clave. Géminis como buen pensador, analítico y gran observador que es, se lanzará sin siquiera imaginar un poco las consecuencias que la vida misma le devolverá. La espontaneidad es su mayor escudo. 

Y es que Géminis está cansado y agotado de tantos pensamientos por minuto, de tanto control, de tanto pensar qué hacer. 

En 2016, rechazará la duda, el argumento coherente y será el signo de aire que le dará golpe de estado a la autoridad. Peleará con tesón por sus derechos y no permitirá que nadie le hable de odios ni enemistades. 

Él mismo se encargará de liquidar a su alrededor los rumores y las envidias. Eso sí, muy pacífico y conforme no estará. Defenderá su casa, sus hijos, su familia, sus más preciados principios éticos y saldrá como escudero a ser el que más le apueste a un mundo mejor.

No siempre estará hecho un dulce, pero no correrá el riesgo de quedarse en el ofusque. Géminis, como buen signo de aire, este año no será la suave brisa.

Por el contrario, estará en medio de los huracanes y encarnará más de una tormenta eléctrica. Su carácter, variable y caprichoso estará funcionado al tope y es mejor no estar cerca cuando decida abrir las compuertas de su vida emocional. No renunciará a sus ideas y los dilemas serán asuntos de niños. Buena cosa, porque esta actitud es ya la mitad de los líos resueltos. Géminis deberá bajarle a la controversia y colorear sus palabras con los tonos pastel de la paz, la serenidad y de cuanto algodón de azúcar encuentre ya que, de todas formas, la carta regente de 2016, el Nueve de Bastos, es una carta ambigua. Por un lado, le abre las puertas al reconocimiento y, por el otro, lo obliga a dejar de ser el protagonista, mantener el ego bajo control y morderse la lengua antes de pedir lo suyo. Tendrá que aprender a caminar detrás de los demás, esperar a ser el último en hablar y rogar invitaciones. Su color de la suerte es el amarillo porque es lo que le dará orden a sus sentimientos y a sus pensamientos más confusos. Después de tanta complejidad, Géminis optará por estar más en su casa, con la soledad bien puesta y dedicado a su intimidad. Géminis después de un agitado año en las finanzas, en la cocina, en los cocteles y en cada rincón de su barrio, sabrá que 2016 le ha traído más aprendizajes que dolores. Sabemos que Saturno sigue en oposición, con sus pequeñas trampas y demoras a cuanta idea se le ocurra; pero, también sabe, que son simples rasguños y pequeñas heridas de guerra que, al final de todo atardecer, podrá perdonar y recordar en compañía de los suyos, como si fueran historias magnificas de tierras lejanas. El 2016 es una vuelta al mundo.

Tarot 4

Cáncer encontrará la pasión en 2016. El As de Bastos es un nuevo camino que casi como si fuera el dictamen de un oráculo antiguo, estará enamorado de lo que hace, de lo que vive, de lo que quiere. Dejará de ser tan receloso de sus cosas e ideas y empezará a compartir con frescura y fluidez. Concreto y vivaz, Cáncer no se comportará como el cangrejo temeroso que lleva adentro, sino como un gran signo de fuego con arrojo y pasión. Se entusiasmará con la vida y saldrá a aniquilar todo lo que le huela a añejo y a un pasado que ya está viviendo como pesado y dificultoso de cargar. A la vez, escondido entre las enaguas del destino, aparece el Arcano XIII, una carta que anuncia el cierre de ciclos. 2016 es para Cáncer, un año abierto a todas las posibilidades.

Será casi como un cerrajero misterioso que abre puertas, cofres, cajones y tantas buenas fortunas como pueda ofrecer el As de Bastos.

Es año de una gran energía creadora y por eso sus colores van desde las tonalidades del rojo fuerte hasta el turquesa intenso. Todos los amarillos y los verdes juegan con la fuerza de la vida, de la tierra, de los recursos; los azules profundos y verdosos son la combinación perfecta para un año de sabiduría muy práctica. Cáncer gozará el estar vivo y por esto tendrá muchas ganas e ideas para escribir y crear. Que Cáncer se compre un diario, que aprenda a colorear, que tome clases de pintura, que busque un buen editor para su libro y que cambie de oficina porque se dará cuenta de que todo vendrá al mismo tiempo y sin avisar. 

Y es que Cáncer echará de menos el picante en las recetas, dejará de ser tan dulzón y tan poético o tan nostálgico y tan amargo, para convertirse en pimienta de cayena antes de dar discursos o sacar a pasear el perro. Es ahí, en los amaneceres y en cada happy hour, en la plenitud de su vida cotidiana, cuando Cáncer recobrará el aliento al final de septiembre, casi dándose cuenta de que 2016 sí era un año maravilloso y para celebrar. Sin planetas muy complicados, sabrá cuándo desgarrar su alma mística y dejar, por fin, la pereza para darse a conocer en todos los campos de sus propias capacidades. Cáncer será un buen aliado y un ganador indudable en la carrera a las pasiones obvias de un año lleno de picardía y romance. No escatimará argucias para salirse con la suya y mantener ese tono afectuoso y cercano que lo caracteriza. Con la sonrisa de siempre y el picante del 2016, ganará más adeptos que nunca. La política será lo suyo y el cargo de edil fácil de ganar. Que se prepare porque en 2016 el poder lo aclama.

 

Tarot 5

Leo es un signo imparable cuando toma decisiones. Con todo el acompañamiento del Rey Sol y de su elemento fuego, Leo en 2016 será el que se libere de unas cuantas complicaciones que lo iban comprometiendo en 2015. Ahora podrá dejarlas atrás y dedicarse a recoger el fruto de todo lo bueno que ofrece el Siete de Oros, una carta que refleja no solo un momento de pausa en el camino de un largo trabajo sino que, a la vez, representa una futura y muy buena cosecha.

Los oros llegan en 2016 para decirle a Leo que no se preocupe en demasía, que ha plantado buenas semillas y que se  empezarán a presentar los mejores resultados, jugosos y muy  provechosos. 

El 2016 para Leo no es el mejor de los años, pero es lo suficientemente bueno como para alejar y espantar todas las envidias, los rencores, los obstáculos. Tendrá que imaginar cómo apropiarse de la calle, de los escenarios y de la prensa para hacer conocer lo que hace. Requiere hacer visible todo lo construido durante años. Este es el momento.

Debe alejarse del color negro en su vestuario cotidiano porque atrapa demasiada energía densa. Mejor usar colores suaves, los pasteles y los azules para calmar las emociones propias y las de los demás.

Leo será pintor de realidades, imaginará otros mundos y recorrerá buena parte de los continentes llevando y trayendo mercancías. También intercambiará ideas, innovaciones o maquinarias que le harán la vida más ligera y productiva. Será un excelente comunicador y hablará hasta por los codos. Callarlo será difícil. 

Se morirá por los postres y los buenos platos en restaurantes lujosos y pequeños cafetines de barrio. Será un glotón de la mañana a la noche y los kilitos de más, dejarán mella hasta el mes de agosto cuando poco a poco, se dará cuenta de que la buena vida lo iba acabando. Leo con el Siete de Oros será un ser humano honrado, orgulloso de lo que ha hecho, de sí mismo, de su gente, de sus avances y casi que tendrá ganado su pasaporte al cielo. Su corazón, siempre ardiente y generoso, no dejará a nadie cercano sin su pedacito de bienestar o la mayor de las sonrisas. Leo, el despelucado León, será más que un buen escudero de los deseos de los demás. 

Apoyará a otros, les impulsará para que se exijan más de lo normal. Responderá a su más interno impulso de colaboración y se levantará pensando qué hacer por otros, les comprará sus ideas, les ayudará con los planes de negocio y en algunos será el padrino desde el inicio. Leo estará más en el cómo colaborar y menos cómo en pedir para sí.  Un 2016 con sentido social.

 

Tarot6

Llegó el Mago. Y aunque suene a un evento circense, es el reflejo de planetas e indicios simbólicos, de mantenerse cerca de la inocencia. Virgo es el signo que más trabaja, que más se esfuerza porque las cosas salgan bien, queden muy perfectas y se cumplan los cronogramas y planes. Pero eso no quiere decir que este año no se dé permiso de unas cuantas perezas. Hará la siesta y se mirará por horas en el espejo antes de comenzar el día. Esto, casi como en cuento de hadas, hará que Virgo vibre con las energías de mayor creatividad en el planeta. 

Como actitud general, suele quedarse siempre un paso atrás, ser el segundo, el que carga los ladrillos, hace las investigaciones y trabaja hasta altas horas de la noche, de tal forma que nunca ve la luz del día, pero tampoco logra recibir reconocimientos. Siempre se los llevan otros.  Virgo guarda un poco de distancia frente a los acontecimientos y cree que quedándose fuera, evita responsabilidades. El 2016 llega para decirle que tendrá que hacerse cargo de su propio plan de actividades. Es un juego, mucha libertad, acción y desorden. Habrá buenos espacios de descanso y de creatividad. Virgo, inmerso en asuntos de trabajo, olvida que la vida va más allá de las cuatro paredes de una oficina o de estar atado a un computador. Este año, se trata de permanecer en su alcoba, en su casa, en su lugar preferido, solo un rato más, no levantarse a resolver los problemas de otros, no dedicarle tiempo a los demás, no ponerse de últimas. Virgo se rebelará consigo mismo, con sus propias neurosis, con sus propias exigencias y se dirá que vale la pena dejar espacio para la simple y llana pereza. 2016 es el año para asumir de una vez por todas el “Dolce Far Niente” o la “Joie de Vivre”, es decir el simple gozo de celebrar la vida y lo que hace. Nada de preocupación, ni estrés, ni correr, ni responder, ni exigirse. Es ese pequeño rincón íntimo donde Virgo podrá ejercer su verdadera magia: un lugar donde pueda abrir esas rendijas tan interiores que le permitan casi que imaginar el mar. Virgo, signo de tierra que a veces le gusta ponerse debajo de la única nube gris del cielo azul, se atreverá a soñar con los mares azules, con la playa solitaria y el sol sobre su cuerpo. 

De alguna manera, Virgo se quitará los zapatos y se dedicará a un descanso prolongado. Tal vez, hasta se dedique al baile y a todo lo que significa el trabajo del cuerpo; al canto y la expresión de su voz, a la cocina y la satisfacción de sus placeres Y es que Virgo descubrirá que puede expandir sus sentidos y crear más y más. Pondrá menos esfuerzo en su agenda y más tiempo a su gimnasio. Y poco a poco, la vida más lenta, más amable, más merecida se irá instalando en un año en el que Júpiter sigue protegiéndolo de los diablos y los envidiosos. 

Un 2016 en el que con solo sonreír, le bastará para ser feliz.

 

Tarot7

Libra es un signo con buenas ideas por montones. Anda con su voz y su creatividad como el viento, llegando a los lugares más lejanos y a las mentes más conservadoras. Libra es el que imagina los cambios, el que prefiere innovar y, como todo ser de paz, trabajará de la mano por los que realmente están impulsando un mundo mejor. Sí, es bastante rebelde y libre, lo que a la hora de su tiempo y actividades, es de los que no pide permiso. Dicho esto, es de suponer que el mayor inconveniente para que Libra sea feliz en 2016, es acogerse con toda humildad a su arcano regente el número V, El Hierofante, conocido también como el Papa. Una carta que habla de la obediencia, de la autoridad y de un conocimiento transmitido de mayor a menor. El indicio es único: Libra debe obedecer, pero también debe transmitir sus conocimientos a otros.

No es una carta de obediencia ciega como tampoco inmóvil. Es una carta que permite, sin remilgos, sin preguntas, contribuir y colaborar al otro. Porque, como anda bien acostumbrado a deambular como veleta al viento, la única manera que tiene de salir adelante en 2016, es reconocer la sabiduría en otros. Y no es que Libra tenga el ego demasiado aderezado, es que prefiere ser amo de sí mismo para no tener que culpar a nadie de lo que opina y hace. 

Por eso, el Arcano Cinco es una carta de vinculación con lo humano, es la necesidad de contar con otros, de reconocer que se está en la escala evolutiva y que unos saben más y otros menos. Es un llamado claro a que cada una de las actividades de negocios, arte, baile, música sea compartida, preguntada, validada. La comunión con otros le dará a Libra el pasaporte al éxito. Definitivamente es el signo que mayores expansiones y logros podrá alcanzar en 2016. Júpiter, el planeta de las bendiciones aterriza en cada uno de los doce meses para iniciar el mejor de los ritmos y tiempos como un regalo previsto de hace años. Será premiado, recibirá ofertas magníficas, sus negocios se reproducirán con el toque del Rey Midas y sus amores estarán dispuestos a darlo todo por un signo que será encantador. Es el año de su propia realización y satisfacción personal.

Que lo aproveche con total gratitud, sin huir de sus responsabilidades sino por el contrario, comprometiéndose cada vez más a las mejoras del mundo. Libra tiene que caminar con la frente en alto, respirar con la naturaleza, hacer deporte y mantener el ánimo lo más alto posible. El amor lo rondará y lo rondará hasta que le dará tres vueltas y lo amarrará a la pata de la cama como si fuera un alma gemela. Libra, enamoradizo, disperso, loco, romántico pero lógico, terrenal y muy inteligente, sabrá distinguir si el amor es verdadero o no. Puede que sí, en cuyo caso, no parará de construir. Puede que no, en cuyo caso, sabrá evadir los nudos. Libra es el signo bendito en 2016. Oraciones y pagamentos a los dioses por tantas cosas bellas. La generosidad será su deber.

 

Tarot8

Si hay algo de lo que sabe Escorpión, es de mando. Sabe dar órdenes, crear una atmósfera de autoridad, distribuir el trabajo, asignar tareas y mandar a hacer lo que a él se le antoja. El Rey de Espadas es una carta fría, por no decir helada. Una carta que refleja el espíritu crítico, de baja emocionalidad y de mucha dirección que estará encarnando Escorpión en 2016. Tendrá qué celebrar, porque a este pequeño reyezuelo lo ayudan las tres copas, una carta llena de satisfacción por los logros que se inician. Así que en el año, Escorpión no tendrá mayores inconvenientes pero lo que sí lo ataca de costado, como un maligno virus, es su muy escondida ambición. A veces se sentirá como un observador que mira con desánimo cómo los demás se llevan el mejor partido. Un pedazo de la tajada que bien quería Escorpión para él. Un pedazo de recursos, un pedazo de amor, un pedazo de alegría. 

Y es que Escorpión estará más en lo que otros se llevan que en lo que él mismo puede lograr. Situación absurda que lo desbalancea y le hace trastabillar en los mejores momentos del año. Será su propio enemigo. Pobre, dirán los planetas, porque si de algo tiene que alegrarse este signo es de todo lo que se le ha otorgado: mucho aprecio y buenas oportunidades que, con atención y pulso firme, hará crecer sin mucho esfuerzo. Escorpión debe descansar más, dormir, relajarse, ir de caminatas y de paseo; armar cenas, cafés y dejarse invitar a bailar. Algunas veces, visitar el cementerio le hará bien para deshacerse de esos exóticos sentimientos que lo corroen por dentro y comprender que los que se fueron siempre tienen nido en el corazón. 

Ni amarguras ni rencores debe dejar entrar Escorpión en el año en que inicia un nuevo ciclo. ¡Qué la espada del Rey se utilice en cortar de raíz los peores sentimientos y abrirle las puertas a la generosidad! Sí, porque Escorpión está demasiado afuera, demasiado lejos de sí mismo, demasiado pensando en lo que los otros hacen o dejan de hacer. Tampoco le sirve una actitud fría y distante aunque el Rey de Espadas le da ese tono durante el año. Y no le sirve porque se perderá de varios concursos, de una que otra ganancia, de varios amigos y de las fiestas más deslumbrantes, por estar diciendo que no o aislándose como si eso no fuera con él. Es conveniente decirle que sí a la vida, aceptar con ganas lo que trae, recoger con confianza la cosecha tan buena.

Escorpión será un excelente conductor de los designios de otros. Será puesto en lugares de autoridad, de reconocimiento y de visión. Buen ejercicio, que sin la humildad de su corazón, no podrá llevar a buen término. Sabe que sus años han sido difíciles y que su pasado a veces se le atraviesa en el corazón, pero sabe también que no puede mirar atrás y que deberá continuar con lo que tiene en frente. Escorpión ganará, y mucho. Ojalá su testarudez no lo obligue a llorar las enormes ganancias que pudo haber recogido. Sin aislarse, dirían los sabios.

Tarot9

Sagitario sigue caminando bajo la sabia guía del planeta más lento y callado del zodíaco: Saturno. Una compañía que no le viene nada bien a su espíritu fiestero y abierto. Lo pone más cascarrabias, más gruñón y se dará cuenta de que todo lo que tenía pensado es de lentísima maduración. 

La impaciencia es su único pecado y es en lo único que podrá pecar el resto del año. Exámenes, chequeos y uno que otro regaño, le darán a entender que es mejor portarse bien, acogerse a las normas sociales y dejar las rebeldías bien guardadas en el cajón de los recuerdos.

Sagitario tendrá las más complejas decisiones de su vida en este año. Decidirá si se casa, si se separa, si se va o si se queda. Sagitario no es un signo de quietud y tanta lentitud debida a Saturno, lo tiene algo desesperado. Pero que no se enoje demasiado, porque de la calma dependerá el resto de su futuro. Muy bueno si se viste de azul para que sus emociones se tranquilicen. Y mucho mejor aún, si decide aprender de astronomía y a ser indulgente con sus errores, pero por sobre todo, deberá moverse con mucha cautela porque el Siete de Copas es una carta que atrae los espejismos, lo irreal, lo que nunca se realizará, los deseos, los sueños. Así las cosas, si logra moverse, hacer deporte y caminar, Sagitario no tendrá problemas en las articulaciones, en los pies, en las manos y desaparecerán los dolores de cabeza producidos por la tensión entre los ritmos internos y los ritmos externos; entre lo que ha hecho y lo que no; entre lo que desea y lo que tiene; entre los espejismos y las realidades. Que no se esfuerce demasiado, que no sufra por lo que no le llega o lo que no prospera. La vida tiene sus momentos y sus ciclos. Estos doce meses, este tiempo, es uno de ir despacio, de moverse con los días pero no de posponer las tareas importantes. Lo esencial, lo que lo trasnocha deberá hacerse con dedicación y atención. 

Por naturaleza, Sagitario es un mundo lleno de pensamientos confusos, de emociones apasionadas y de un cuerpo dinámico. Este año no tendrá cómo ajustar lo que siente y quisiera con lo que obtiene o la vida le ofrece. Es muy bueno dejarse asesorar, guiar acompañar y ayudar aunque siente que su independencia se ve disminuida. Es bueno que Sagitario busque los amigos, los de siempre, los llenos de entusiasmo y lealtad, los que avisan de los dolores, los que acompañan en los malos momentos. No puede ni debe andar solitario. El Cuatro de Bastos es la carta para el último trimestre del año indicando premios merecidos. Un respiro, una celebración, un viaje largo y nuevos recorridos que le dicen a Sagitario que el ciclo de las pequeñeces se habrá agotado. Al final, la luz aparece y las cosas se componen: vuelve el amor, hay plata en el banco y se mantiene la alegría y la pasión como rectoras de vida. Que no desfallezca Sagitario, que Saturno no es un monstruo sino el señor de la sabiduría.

 

Tarot10

Capricornio en 2016 es el más inspirado y brillante de todos los signos. Será lo suficientemente humilde como para dejar ir lo que no le corresponde y lo suficientemente ambicioso como para pelear por lo que sueña. Una mezcla imbatible a la hora de enfrentar un año que le trae exigencias porque Plutón, ese pequeñísimo planeta que hace desastres, aún lo tiene en la mira. Capricornio ha sentido que ha perdido fuerza, poder, decisión y capacidad de actuar. Sin embargo, 2016 viene a demostrarle que aún patalea. Es el signo de los esfuerzos y de la disciplina y es gracias a esto que sobrevive en un mundo complejo. Por eso, el Paje de Oros es un gran alivio para un signo que ha luchado con tesón lo que quiere. El paje es una carta de magia y a la vez de aprendizaje, lo que insinúa que Capricornio debe resolver aún algunas fallas pero que, con certeza, saldrá triunfante y sus negocios serán tan prósperos como lo desea. Hacia el final del año el éxito se convertirá en pan de todos los días.  Es claro que Capricornio en el 2016 tendrá que ajustar los vientos, manejar las velas, contratar nuevo piloto y modificar todos los itinerarios antes de pasar la prueba del año: afectos, amores, pasiones, separaciones y uno que otro romance a escondidas. Tendrá que decidir si quiere, si no quiere, si sigue adelante o si mejor se detiene antes de continuar con los cambios de colchones, casa y sábanas. Tendrá todo para que su vida siga por un riel rápido y cómodo pero su propia trampa estará en sus asuntos afectivos. Se debatirá antes de pensar si es el camino que quiere. El color naranja equilibra todas las dudas emocionales y mantiene la energía vital en el punto adecuado y en el trabajo le dará ese pequeño tono de vanguardia que tanto le apetece a veces. Capricornio estará más de un día pensando en las mil locuras que podría hacer y que no hace por su exceso de responsabilidad. 

Y claro que está bien que salga de paseo y tome vacaciones y sea el más amigo del sol, la playa y los deportes al aire libre. Lo que le impide desajustarse por completo es su amplio sentido de la colaboración y no pretenderá dejar a los colegas con el oficio incompleto. Así, Capricornio, no tendrá más remedio que posponer sueños y dedicarse a su propio éxito cumpliendo con cada una de las tareas asignadas. Podrá ser un muy buen líder durante 2016 y reconocerá que, a veces, la quietud es la perfecta combinación para una buena estrategia personal. Más silencioso y consigo, Capricornio se sentirá más abierto para todas esas regiones llamadas el mundo interior. Que su familia ni se entere de que anda pensando en dedicarse a otras cosas. Tal vez, en 2016, salga definitivamente el Capricornio exótico que este signo lleva bien adentro.

Tarot11

En 2016 Acuario será un ringlete. Girar será su destino y su pasión. A veces en círculo; a veces avanzando con mucha fuerza con un destino fijo. Lo que sí es claro es que Acuario con la Rueda de la Fortuna, no podrá desconocer el impacto que sus decisiones pasadas han tenido sobre su presente. El pasado ataca y no podrá echarle la culpa a nadie y mucho menos quejarse ante ninguna oficina pública o de atención al ciudadano. Casi que como un reloj, Acuario podrá detectar cuáles han sido sus acciones que lo han traído hasta acá. Por eso es que esta carta es un indicio de madurez, de reconocimiento, de cambios y de movimientos. Acuario debe ver las cosas desde otros puntos de vista, debe ser flexible y dejar que la vida le ocurra. Su tendencia a controlar, a dirigir, a que otros hagan lo que él piensa y quiere, hará que cada uno de los acontecimientos de 2016, sean o más lentos o menos impactantes. La gente se aburre de tenerlo detrás como un policía. Para que Acuario brille como se merece, debe soltar, dejar partir, dejar que otros tomen la rienda de las cosas y que él pueda, desde un lugar más alto, más amplio, observar toda la escena y generar innovaciones. Acuario será un creativo en 2016. Por eso, los tonos violetas le darán toda la fuerza transformadora del pasado, de lo que ha sido. Este nuevo acuariano, estará en un profundo cuestionamiento interno. No sabrá si es de aquí o de allá, si quiere esto o lo otro. Andará más arriba, más abajo, cambiará de puestos, de vidas, de amigos y hasta creerá que buena parte de la vida debe ser compartir más, mucho más, y regalar, cambiar, mutar lo que tiene. Generoso hasta los tuétanos, Acuario dará lo suyo, creerá en la economía colaborativa, sabrá cómo modificar comportamientos, actitudes y organizaciones. Porque además, y como por intuición, sabrá que caminar aislado es más complejo, andar aislado es más difícil y fragmentar equipos o negocios no le representa las ganancias que imaginaba. Acuario estará a la vanguardia del pensamiento de negocios, querrá saber más de ventas y menos de filosofía, imaginará un mundo mejor más desde la economía que desde las ideas. Y en esto, será reconocido como revolucionario. En los amores, tendrá que atarse de pies y manos a una Rueda de la Fortuna que sigue girando todo el año. Nada tan estable como el movimiento en sí. Habrá viajes, celebraciones y muchos circuitos donde encontrará amistades, mejores afectos y una familia ampliada que nunca había imaginado. Acuario tendrá tanto impulso que su verdadero propósito quedará descubierto: ser feliz más allá de sus propias trampas. Bienvenido el 2016 para un Acuario más ligero de equipaje y lleno de excelentes nuevas recetas. 

La montaña es el mejor lugar para un Acuario más libre.

 

Tarot12

En el 2016 se le presenta a Piscis un gran desafío: ser la misma alma de dios que ha venido siendo por los siglos de los siglos o sacar a relucir sus muelas y convertirse en una gran fiera sin agüero de destrozar a sus presas. 

La Fuerza es el Arcano VIII, una carta muy respetada porque, como su nombre lo indica, es el indicio de que se tiene poder y se es respetado. Pero la carta es dual y deja entrever un mundo de debilidades y flexibilidades que suelen pasar desapercibidos a quienes no miran con detenimiento. La Fuerza en el Tarot nunca impone, nunca grita, nunca se hace el más visible. Por el contrario, es fuerte porque se mantiene tranquilo en su centro sin despelucarse y sin hacer gritería maluca de los problemas que enfrenta. Piscis tiene un año así: a veces muy agresivo, a veces muy centrado y sereno. No dejará que otros tomen su lugar porque tiene la valentía de defender su territorio. Será quien con su don de gentes pueda enfrentar las crisis de familia, de pareja, de hijos o de negocios. Piscis podrá decirle a la vida que sí puede decir que no con fuerza y que, a la vez, puede dejar partir lo que ya no le interesa. Manejará los asuntos con la dulzura de una doncella, lo cual es la garantía para que se salga con la suya. Los enfrentamientos desafiantes le dejan pésimos sabores. Por eso Piscis preferirá aislarse en sus pequeños pasatiempos y dejar para después los argumentos y opiniones. Piscis estará más en las sensaciones, los sabores, las nuevas recetas, los nuevos aprendizajes. Es en el segundo trimestre del año cuando Piscis ya ha empezado su nuevo ciclo, cuando el ascenso profesional tendrá su efecto. Promociones, nuevos encargos, prensa, televisión y buenas ofertas que llegan desde lejanas tierras o de los buenos amigos.

Antes deberá dedicarse a sacar a pasear el perro, vigilar los sobrinos o modificar la hoja de vida. Las relaciones públicas este año serán su mejor campo de acción.

Relaciones con los tenderos, con la familia, con los jefes y con los subalternos. Sabrá mostrar los dientes de león y a la vez matizar todos los problemas hasta reducirlos a su más mínima expresión. Piscis navega en aguas complicadas en 2016. Debe ser el más diplomático, el que camina suave y, con todo y esto, conocerá un par de complicadas situaciones que lo sacarán de quicio. Sin embargo, Piscis será el maestro de las palabras y como buen pez, saldrá adelante con los cuestionamientos. Que Piscis no se meta en la boca del lobo, es más, que no abra la boca en momentos en que sus emociones se le suban a la cabeza. Por la boca muere el pez, dice el refrán, y que en este caso, es ley durante 2016. Mejor que lo que diga sea tan coherente como posible pero sobre todo abierto, franco, transparente porque estará en la mira de sus máximos contradictores. De los amores, mejor no hablar, porque de besos, pasiones, romances y engaños, el pez es maestro. Piscis, el más romántico, durante un año de éxito profesional.

Foto: iStock.