Disfrutar la navidad sin miedo ni pesar

Con unas nociones básicas que nos ayuden a afrontar esa enorme ola de comida y bebida, podemos disfrutar sin miedo las reuniones sociales.

La llegada de la Navidad provoca en algunas personas una sensación que mezcla la angustia, la resignación y el abandono. Se tiene la creencia de que en esas fechas se va a producir, sí o sí, un exagerado desbarajuste del organismo que acarreará una subida de peso, por lo que empezamos a amargarnos las fiestas antes de empezarlas. Hay gente que come con pesar, anuncia su propio caos, al tiempo que mastica. Pero las cosas no tienen que ser así. Con unas nociones básicas que nos ayuden a afrontar esa enorme ola de comida y bebida, podemos disfrutar sin miedo las reuniones sociales.  

 

El primer tip importante es: comamos despacito, mastiquemos bien. La ansiedad y la gula que entran por la vista hay que tenerlas domadas, como si fueran dos fieras, por nuestra salud y nuestra apariencia. Recuerde estas líneas cuando vaya a enfrentarse a una de esas comilonas: respire, concéntrese y dese el gusto de saborear todo bien. Disfrute, eche carreta, sonría y verá que se sentirá mucho más liviano.

 

No 'haga hambre': evite la orgía de calorías

 

Es importante no ‘hacer hambre’, especialmente si está pensando en la última comida del día. Si llegamos a esa hora en ayunas o comiendo lo mínimo para dejar hueco, le damos papaya a la ansiedad y terminamos tragando un elefante. Hay cenas que pueden llegar a suponer una ingesta de ¡10.000 calorías! Nos comemos en una sola tacada lo que comeríamos en cinco días, una auténtica orgía de calorías en la que se mezcla el trago, los pasabocas, la entrada, el plato fuerte, el postre y la ñapa.

 

Y un truco más cuando nos enfrentemos a una mesa llena de comida: seamos selectivos, miremos el plato que más nos gusta, no nos atiborremos de cosas, olvidémonos de la idea de no perdonar ningún pasabocas. Un pequeño y divertido ejercicio de autocontrol ayuda mucho.

 

Adelantar tarea

 

Una de las cosas más recomendables para estas fechas es llegar a los días pico de excesos con alguna tarea adelantada. En los días previos a las comilonas, podemos moderar nuestra alimentación, reforzar nuestra rutina de ejercicio y llegar al 24 con algunas libras menos. 

 

Hacer un poco de ejercicio al día pone al cuerpo en una buena dinámica, espanta la pereza y evita que la mente gane en los días intensos de banquetes. El ejercicio también regula el apetito, así lo ratificó un estudio publicado en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise. Huya de la postura esa tan común de decir “ahora paro y luego en enero empiezo y compenso”. No. Además, no todos los días son de grandes comilonas, las noches tranquilas aprovechémoslas para bajarles a los lácteos y a los dulces, tomar jugos verdes, ensaladas, proteínas a la plancha, etc. Es muy importante aumentar el consumo de proteínas en los días intermedios, ya que alimentan los músculos, los mayores quemadores de grasa que tiene el cuerpo. Por eso debemos insistir en no apagar del todo los hábitos saludables. Esperar hasta enero es un grave error. 

 

Pesarnos durante esos días también es bueno, principalmente para comprobar que no nos estamos descontrolando. Lo mejor es pesarse un par de veces por semana.

 

No baje la guardia con la bebida

 

Muchas personas prestan mucha atención a lo que se comen pero no tanta a lo que se beben, y aquí puede estar la trampa. Las bebidas son un peligro. No solamente por el alcohol, que es una reconocida fuente de calorías, sino por las desorbitantes cantidades de azúcar que tienen, principalmente las gaseosas.

 

Es recomendable huir de los cocteles, mejor tomar bebidas puras. El cóctel es una combinación terrible de alcohol y azúcares que potencia el efecto de ambos en nuestro organismo. Si no puede resistirse, dese el gusto, pero no abuse. Aquí no hay más consejo que su propio juicio. Se puede tomar con mesura y evitar hacerlo en los días intermedios. 

 

Medidas por vaso (100 ML)

- Vodka: 300 kcal*

- Ron: 244 kcal*

- Ginebra: 244 kcal*

- Whisky: 240 kcal*

- Aguardiente: 222 kcal*

- Vino tinto: 74 kcal*

- Champaña: 46 kcal*

- Cerveza: 45 kcal*

*Kilocalorías
 

 

Banquetes y gustos mas balanceados

 

Empecemos por regañar a la mente, no podemos dejar que abuse de todo tipo de comidas hipercalóricas. Los ágapes navideños no tienen que ser sinónimo de comida poco saludable. Existen alternativas sanas y gourmet, con verduras y proteínas horneadas que sirven para celebrar y compensan otros alimentos cargados de grasas, azúcares y calorías. Esto es muy válido si somos los anfitriones. Vamos a sugerir una receta a modo de ejemplo: 

 

Receta de pavo gourmet

 

Ingredientes: una pechuga de pavo, aceitunas negras, alcaparras, zanahoria rallada, habichuela, ajo, cebolla, laurel, manzana, comino, cebada perlada, pimiento rojo, menta, tomate asado, una remolacha, aceite de oliva, sal y pimienta.

 

Empezamos con la compota. Ponemos dos manzanas a asar con una incisión a los lados y agregamos unos granos de comino. Cuando eso está tostado se le quita la piel, se tritura y se le añade un poquito de aceite de oliva, sal y pimienta. Reservamos.

 

Para la ensalada, se pone la cebada perlada a remojar 20 minutos en agua fría. Luego la ponemos a cocer en agua caliente con sal. Cuando esté blanda se escurre y se enfría. Luego picamos cebolla morada muy fina, la habichuela, un diente de ajo, el tomate, la menta y el pimiento. Todo eso lo mezclamos con la cebada, le ponemos un poco de aceite de oliva, un chorrito de vinagre, sal y pimienta. Se reserva.

 

Para el pavo, primero, debemos reservar la piel de la pechuga. Cogemos la carne y la trituramos junto a la alcaparra, la habichuela, la aceituna negra, la cebolla, la zanahoria rallada, el laurel, el tomillo y el ajo. Todo ese triturado lo volcamos en la piel y hacemos un gran rollo. Lo ponemos a asar a 180 grados, de unos 40 a 50 minutos. Cuando veamos que esté bien tostado lo sacamos. 

 

Para montar el plato, partimos las tajadas, ponemos la remolacha a cocer, se parte muy fina cuando esté muy blanda para sacar unos pétalos, usamos el molde para las raciones de ensalada, añadimos una ración de compota, le ponemos unas hojas de rúgula por encima, un poco perejil y un poco de aceite de oliva. 

 

Compensar los excesos

 

Después de un día de excesos lo mejor que podemos hacer es aumentar el consumo de proteína, bien con otros alimentos o bien en forma de batidos. 
Hay algunos suplementos de proteínas en el mercado muy indicados para estos días, pero hay que vigilar que no tengan azúcar. También es muy recomendable tomarlos entre horas, como onces, y sustituirlos por comidas. La proteína, acompañada con el hábito del ejercicio, es una gran solución para que las Navidades no nos pesen de más y las podamos vivir sin miedo y sin remordimientos.

 

Foto: iStock.