Prepara tu piel para las vacaciones en cinco pasos

La alimentación y la hidratación son dos cosas claves para lucir una piel bella, sana y luminosa durante las vacaciones y después de ellas.
Prepara tu piel para las vacaciones en cinco pasos
Es usual que cuando se acercan las vacaciones pensemos en que traje de baño vamos a comprar, cuales son los accesorios que mejor le hacen juego y que prendas incluiremos en la maleta. Pero quizás uno de los aspectos que se pasan por alto tiene que ver con el cuidado de la piel.
 
¿Cómo irse de viaje y regresar mejor que nunca?
 
Los meses previos a las vacaciones de verano deben estar acompañados de cuidados especiales para proteger la piel, prevenirla de los daños del sol
 
María Isabel Fuentes, experta en belleza, explica que lucir siempre una piel bella y sana es el sueño de toda mujer; llevar un tono luminoso y con bronceado homogéneo también hace parte de sus deseos estéticos.  Pero para conseguirlo es importante reparar la piel de adentro hacia afuera y protegerla para conservarla reluciente.
 
La piel necesita mantener una estructura íntegra para protegerse de sus principales agresores: los rayos solares, la sal del mar o el cloro de las piscinas. 
 
 
1. La hidratación
 
Este es uno de los principales secretos para la función adecuada de la piel. Aplicar productos cada vez que la piel esté expuesta a alguno de estos factores es una acción importante. La luminosidad es otra  importante necesidad del rostro, la cual se consigue con la hidratación profunda, de lo contrario, empieza a disminuir la protección natural de la piel y pueden aparecer problemas como resequedad y mayor tendencia a las quemaduras, aspectos relacionados con una piel no cuidada. 
 
Se recomienda tomar mucha agua. Evitar el exceso en azúcar y sal para cuidarse de la inflamación o retención de líquidos que provocan ese aparente cansancio en el rostro. 
 
 
2. No realizar procedimientos estéticos antes de irse de vacaciones 
 
Es importante no realizar tratamientos despigmentantes como peeling agresivos, láser o cualquier tipo de procedimiento que produzca fotosensibilidad, antes de tomar el sol. De esta forma se evita correr riesgos innecesarios para la piel. Estos tratamientos se pueden llevar a cabo luego del regreso de vacaciones.
 
 
3. La alimentación
 
Juega un papel fundamental en este proceso. El consumo de productos con sustancias antioxidantes resulta absolutamente beneficioso para la piel. Algunos alimentos recomendados son los vegetales verdes, pescados y frutas ricas en este componente como las moras, fresas, uvas, frambuesas y arándanos, entre otras. Se sugiere no consumir frutas que aceleren la pigmentación de la piel, como las ácidas. 
 
 
4. Una ayuda con productos especiales
 
El uso de bloqueador solar, gafas o sombreros son imprescindibles también. Para el cuerpo se pueden usar productos que aceleren el proceso de bronceado, de esta forma se disminuirá el tiempo de exposición solar. 
 
 
5. ¡Empaca tu maleta! 
 
Finalmente, durante el verano es muy importante continuar con el ritual, aunque con mayor intensidad, como aplicarse crema hidratante dos veces al día. Al mismo tiempo la hidratación del cuerpo es fundamental. Hay algunas zonas faciales que son muy sensibles a los agentes agresivos del verano, como el contorno de ojos, el cuello y el escote. 
 
No olvides que así como los productos y prendas de moda, en tu equipaje no deben faltar los elementos necesarios para cuidar la piel y así lucir siempre como una mujer siempre bella, joven y reluciente.
 
Foto: Flickr
 

 

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