¿Cuáles son los pecados capitales de las dietas?

Muchas mujeres quieren ser delgadas y por eso se someten a dietas. Sin embargo, algunas caen en la tentación.

Hoy por hoy, los pecados más importantes en la vida de muchas mujeres se ven reflejados en sus hábitos, y uno de ellos es el que cometen cuando están en medio de una dieta. ¿Cuál es la tentación irresistible?

Estos son los nueve pecados capitales de las dietas:

 

Pecado 1: Cuando el hambre ataca

No nos digamos mentiras; la gente no es solidaria con alguien que hace dieta. Al contrario, pareciera que fueran enviados especiales para que rompas la rutina, pues comen chocolates, grasas o gaseosas frente a uno, sin la menor consideración. Y eso, genera ansiedad. Hay una enfermedad que impide a muchos hacer dieta… Se llama hambre.

 

Pecado 2: Paseos pecadores

Después del hambre no hay nada que amenace más una dieta que  los famosos paseos. Ya sean de placer o de negocios. Independientemente del fin de estas salidas, el desorden alimenticio y los pecaditos están a la orden del día, ni hablar si el viaje es por carretera, los antojos de todo lo que ves en el camino se apodera de ti.

 

Pecado 3: El “yo con yo”

Suele suceder, en los grupos de amigas siempre están las que comen de todo y no engordan, y la que se pasa la vida haciendo dieta y nadie apoya, no hay ningún tipo de respaldo, y por el contrario, se empeñan en hacer que coma lo que encuentre en el camino.

 

Pecado 4: Desear el plato del prójimo

Ver comer rico a los demás mientras uno se toma una aromatica, un batido, o se come una  ensalada sin salsas ni aderezos, es una completa tortura, y es allí cuando llega el antojito de “¿me das una probadita?” y la dieta llega a su fin.

 

Pecado 5: Dulce menú mío

Los dulces, postres y chocolates… una tentación indescriptible. Si el chocolate fuera ilegal, no habría sólo una calle del cartucho sino toda una ciudad. Los titulares de los periódicos cambiarían: Cae jefe del cartel de chocolate. Encuentran caleta de chocolate en submarino artesanal. Capturada red de dealers de chocolates en la zona T; camuflaban la mercancía entre paquetes de cigarrillos de marihuana. En fin. Tal vez lo único que no habría es mulas de chocolate.

 

Pecado 6: Las tentaciones se pagan

Si hay algo peor que estar pasada de kilos e intentar hacer dietas, es la indisposición física y de salud que estas dejan, pues por lo general los cambios bruscos de alimentación descompensan el cuerpo y llevan a un solo final: la enfermedad. Algunas dietas o regímenes alimenticios producen mareos, diarrea, estreñimiento o dolor de cabeza.

 

Pecado 7: Miradas que matan

Cuando uno está a dieta las miradas cambian.  Todos te miran con lástima,  como si estuviera “en la inmunda”. Algunas “amigas” nos tratan como si la gordura fuera contagiosa. Comienzan a hablar en voz baja y en corrillo. Es como si uno hubiera cometido un delito. Oímos frases como “¿Y tú si puedes comer eso?”, Usted sí vive haciendo dietas. ¿Pero si has bajado?”…

 

Pecado 8: La relación bipolar con la pesa

Este es el peor pecado de todos. El que acaba con cualquier dieta en segundos. Y empieza, como con la llegada a la Luna, con un simple paso para la mujer. Subirse a la pesa. Y comprobar, con un vacío en el estómago, que no hemos bajado ni un gramo. O aún peor, que hemos subido un kilo o más. La relación entre una mujer y su pesa es algo que los sicólogos deberían estudiar más.

Cortesía: www.medifastcol.com

Foto: archivo Cromos.

 

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