¿El desayuno es la comida más importante del día?

Muchos estudios han demostrado la relación entre la primera comida del día y el riesgo a sufrir enfermedades de diferentes tipos.
¿El desayuno es la comida más importante del día?
Los especialistas en nutrición han estudiado por años la influencia del desayuno en la salud de las personas. Los análisis han encontrado diferencias sustanciales en la salud de quienes no lo consumen con regularidad y quienes sí lo hacen. Básicamente, el desayuno inicia las funciones metabólicas para que el cuerpo funcione de manera adecuada durante el día y rompe con un ayuno de unas diez horas.
 
Hechos médicos
 
-No desayunar induce al cuerpo a un estado de alerta y estrés que afecta el funcionamiento normal del metabolismo. Esto se traduce en la liberación de sustancias que lo hacen más lento, a un mayor almacenamiento de calorías en forma de grasa y a utilizar energía de fuentes alternas como la masa muscular.
 
-Quienes se saltan el desayuno tienden a comer de forma menos saludable y llevar una vida más sedentaria, según un estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition. Como consecuencia, quienes no desayunan presentan niveles de colesterol e insulina más elevados, y por lo tanto son más propensos a sufrir diabetes y cardiopatías.
 
-Ejercitarse antes de desayunar quema más grasa, mientras que desayunar antes de ejercitarse hace que los carbohidratos interrumpan el metabolismo de la grasa durante al menos seis horas, de acuerdo con un estudio publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise. Lo ideal es comer algo ligero antes del ejercicio como una fruta y aplazar el desayuno hasta el almuerzo.
 
-Las personas que están a dieta deben consumir el desayuno sin falta, pues acelera el metabolismo y evita que se caiga en tentaciones a media mañana. Quienes se saltan el desayuno tienden a sufrir más de sobrepeso, a fumar, a llevar una vida sedentaria y a beber más alcohol.
 
-Un estudio de la publicación Environmental Health Journal encontró que los niños que desayunan diariamente tienen un 15 % menos de plomo en la sangre en comparación con los que se saltan el desayuno.