Juego al aire libre, una sana y divertida alternativa para toda familia

Vivir en una gran ciudad es todo un reto para los padres que no se conforman con entretener a sus hijos solo con la ayuda del televisor, los videojuegos o los smartphones.
Juego al aire libre, una sana y divertida alternativa

Nunca antes, la obesidad infantil y las enfermedades derivadas del sedentarismo fueron un problema a nivel mundial. Hoy en día es normal ver niños con sobrepeso, sin que esto genere mayor preocupación en la sociedad. Muchas veces, se cree que la diabetes y el colesterol elevado son padecimientos que llegan con la edad. Sin embargo, es bien conocido que su origen se encuentra en los malos hábitos alimenticios y la falta de actividad física, adquiridos desde la niñez.

Los niños tienen necesidad de movimiento, lo cual implica brincar, gritar, correr y ensuciarse. Actividades tan sencillas como saltar la cuerda o jugar a la golosa, son excelentes maneras para que fortalezcan los músculos, pulmones y el corazón, también para que mejoren la coordinación e inteligencia en tiempo y espacio.

 

A continuación, te damos unas sugerencias para disfrutar al máximo del juego al aire libre:

-Es importante proteger a los niños de los rayos ultravioleta con bloqueador en las áreas expuestas al sol. Elegir productos dermatológicos para niños con un factor de protección solar (FPS) mínimo de 50.

-Vestirlos con ropa de color o brillante para identificarlos fácilmente.

-Delimitar un área de juego segura y no perderlos de vista, sin que esto implique ser sobreprotectores.

-Llevar una muda de ropa.

-Jugar da hambre. Un pequeño refrigerio compuesto por sándwiches y fruta puede convertirse en un divertido pic-nic.

-Respirar. La mejor manera de hacer contacto con nuestras emociones y ofrecer una respuesta creativa en lugar de reactiva a las diferentes circunstancias que se presentan, es respirando. Después de un día complicado, un área verde es un respiro para padres e hijos.

 

Pero además, estos tips te ayudarán a potencializar el juego al aire libre:

-Llevar juegos de mesa: memoria, serpientes y escaleras, damas chinas, dominó, rompecabezas, parqués, lotería o Tío Rico. 

-Cantar es otra buena terapia para que los pequeños se diviertan, esto hace que el tiempo pase volando sin mayor esfuerzo, además se desarrolla la atención, concentración y oído de los niños.

-Crear cuentos entre todos o juegos como “veo, veo, ¿qué ves?” y adivinar animales por sus características.

 

Recuerda que la mejor herencia para las futuras generaciones, es compartirles el gusto por las actividades al aire libre, el ejercicio, la sana alimentación y el contacto con la naturaleza. ¡A disfrutar!

 

Foto: cortesía.

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