
Con la "V" de la victoria en portada, la revista selló su compromiso de informar acerca de la Segunda Guerra Mundial, aunque el conflicto continuó con los ajustes de cuentas entre vencedores y vencidos, hasta la explosión de la primera bomba atómica lanzada por Estados Unidos en Hiroshima y luego en Nagasaki, en 1945.
En esa década, Colombia también sufrió sus embates: el presidente Alfonso López Pumarejo, muy cercano a la casa editorial, se salvó de un golpe de Estado en Pasto. La revista celebró el acontecimiento con alivio democrático tras lamentar el “grotesco motín”. Y si bien no faltó la portada del electo presidente conservador Mariano Ospina Pérez, en 1946, Cromos mantuvo discreción informativa frente a los hechos de violencia política que comenzaron a azotar duramente al país, quizás para no azuzar los odios partidistas.
El 9 de abril de 1948 se produjo la trágica jornada del Bogotazo a raíz del magnicidio del caudillo Jorge Eliécer Gaitán. Dos días después, los talleres de Cromos –situados en la carrera 6ª, entre calles 12 y 13– fueron quemados junto con la edición que debía circular esa semana. Un golpe duro para los propietarios, que vieron arder su patrimonio.
En ese entonces, al lado del emblemático director Luis Tamayo estaba el español Gabriel Trillas como jefe de redacción. Leudo y Scandroglio seguían a cargo del área gráfica, y el genio de la fotografía era Sady González, autor de memorables fotos del Bogotazo, y cuyo laboratorio fue clave por mucho tiempo.
En esta década aparecieron las primeras tiras cómicas, Mandrake, y luego Pepita y Lorenzo, que fue todo un éxito. El 25 de enero de 1941, la revista celebró sus 25 años con remembranzas y anécdotas de sus primeras épocas.
9 de mayo, 1948
Talleres de Cromos destruídos
Así quedó la vieja casa de Cromos después del incendio que destruyó los talleres con todas las maquinarias, los archivos y los depósitos.
Foto: Sady González.