
"Mi tía Elena me escuchó cuando nadie parecía tener oídos", Ángela Patricia Janiot
Después de mi mamá, fue la mujer que más influencia tuvo en mí. Era la tía alcahueta que me defendía cuando mis padres me castigaban. Fue esa persona amorosa, comprensiva, que me escuchó cuando nadie parecía tener oídos. Una mujer hermosa, elegante, dulce y, a la vez, de mucho carácter.
Eran frecuentes sus enfrentamientos verbales con vendedores descorteces; la enervaba la desidia de los empleados públicos y la irresponsabilidad de los conductores imprudentes.
Estoy segura que si mi tía Elena hubiese nacido en mi generación, hoy sería una dirigente política, abanderada de alguna causa nacional o la presidenta de una importante empresa.
Sigue siendo una gran inspiración. Con ella tuve claro desde temprana edad que en la vida hay que perder el miedo y tener garra para defender nuestras convicciones.
Foto: Archivo particular.