Así funcionan los almacenes y las peluquerías que han reabierto en el mundo

Probadores restringidos, aforo limitado, desinfección de las prendas, listas de espera, control de temperatura… Ir por un corte de pelo o de compras ya no será lo mismo.

Así funcionan los almacenes y las peluquerías que han reabierto en el mundo
Se plantea el uso de vapor caliente y ozono para la desinfección de las prendas.Pixabay

Los cambios del mundo después del confinamiento no consistirán, simplemente, en mantenernos alejados los unos de los otros y salir con guantes y tapabocas. Todos los sectores que impulsan la economía estarán obligados a hacer trasnformaciones, incluidas las peluquerías y los almacenes de ropa. En Colombia está por verse qué medidas implementarán, pero lo que sucede en el exterior podrá servir de ejemplo para tomar decisiones aquí.

Países como Alemania, Austria y Holanda han empezado a abrir pequeños comercios, entre ellos, los almacenes de moda con un tamaño menor a los 600 metros cuadrados. En aquellas naciones en las que la economía empieza a despertar, no obstante, la población aún sale temerosa a la calle y sus hábitos de consumo son muy diferentes: ya no hay masas de personas en las tiendas de ropa sino en los supermercados que venden productos de primera necesidad.

A pesar de que los almacenes no andan muy concurridos, sus administradores de todas formas han tomado medidas: “Nos ceñimos a las legislaciones locales, y hemos adoptado medidas de seguridad y limpieza extraordinarias en todos los puntos de venta, entre ellas el control del aforo de las tiendas, la limpieza continua de las mismas, la desinfección de datáfonos, la limitación del horario comercial o la provisión de equipos de protección para empleados y clientes”, cuentan voceros de Mango a Smoda. Medidas que también adoptó Uniqlo, que abrió la semana pasada su tienda en Berlín. “En cuanto al manejo de las prendas. Se plantea el uso de vapor caliente y ozono para la desinfección de las mismas. Se espera que haya restricciones en el uso de los probadores”, agregan fuentes de Armani.

Ver ¿Volver a salir? Muchos preferirían no hacerlo

Uno de los espacios más problemáticos para los locales que reabren sus puertas son los probadores. Algunas marcas han pensado, incluso, en cerrarlos. H&M, por ejemplo, no abrirá sus vestieres y, más bien, facilitará los procesos de cambio y devolución. Es decir, el probador será la casa de los clientes y los almacenes son conscientes de que esta medida hará que las ventas se reduzcan inevitablemente. Cuando haya devoluciones, las prendas permanecerán 48 horas en cuarentena antes de ser expuestas al público. En algunas tiendas los probadores se mantendrán abiertos, pero funcionarán a la mitad: uno si, uno no, para conservar la distancia de seguridad y disminuir la cantidad de personas en esos espacios reducidos.

Otras marcas impulsarán, más bien, el comercio online: las personas podrán ir a ver las prendas a los locales, que servirán como showrooms, pero la venta, idealmente, se realizará por Internet. Los grandes emporios, por su parte, se preparan para instalar el Click and Collect, un modelo que consiste en recoger las compras digitales en el almacén a través de una máquina y un código QR. De este modo, el cliente no tendrá que gastar dinero adicional por el servicio de entrega, ni quedar amarrado en su domicilio durante una determinada franja horaria en espera de que le entreguen sus productos.

Las peluquerías

Hacía semanas que Helmut Wichter, con su cabellera blanca rebelde esperaba con impaciencia este momento. "Me parecía a Robinson Crusoe", bromea este hombre de 87 años al salir de una barbería berlinesa.

Fue uno de los primeros que se benefició de las tijeras y navajas expertas en varios países europeos, como Alemania, España, Croacia, Grecia o Eslovenia, tras semanas de cierre de las peluquerías para frenar la propagación de la covid-19. Estos negocios aseguran que, tras la cuarentena, han recibido una avalancha. Ramazan Uzun, de 27 años, dice que su barbería, ubicada en el barrio berlinés de Kreuzberg, tiene la agenda de la semana llena.

Ver Tom Hanks y su esposa relatan lo peor del coronavirus

"He venido aquí esta mañana y he visto que ya había gente esperando fuera", dice Wichter, orgulloso de su nuevo corte de pelo, ahora más clásico y ordenado. Desde mediados de marzo, muchos alemanes se quejaban de que no habían podido cuidar su cabellera. Algunos, incluso, recurrieron al mercado negro. La policía clausuró a finales de abril dos peluquerías clandestinas en el sótano de un barrio de la ciudad bávara de Miltenberg. Los infractores fueron acusados de violar las reglas del confinamiento.

Otros optaron por soluciones caseras: una de cada siete personas intentó cortarse el pelo ellas mismas en las últimas semanas, según una encuesta del instituto YouGov para la agencia de prensa alemana DPA.

Todos están felices con la reapertura de las peluquerías, pero estos negocios tampoco se salvan de las medidas especiales por la pandemia. Tanto peluqueros como clientes deben llevar mascarilla y debe de haber al menos 1,5 metros de distancia entre clientes. En España deben garantizar el trato individual: el cliente no debe coincidir con nadie más en la sala de espera ni en la zona de pago y durante el servicio debe ser atendido por un único peluquero.

Alargamos nuestro horario de apertura un día más a la semana, de lunes a sábado, para poder espaciar los servicios y reducir la presencia de clientes en el salón”, le cuenta Quique Sánchez, director creativo de la peluquería madrileña Espacio Q a Smoda. Estos locales deben reservar una franja horaria prioritaria para mayores de 65 años. “Además, relajamos el servicio: no hacemos masajes, ni habrá revistas para ojear ni tampoco tablets. Reduciremos al máximo la presencia de este tipo de elementos difíciles de desinfectar para extremar la seguridad”, agrega.

Hay otro cambio clave: se acabó la posibilidad de llegar al local de sorpresa. Ahora, siempre, hay que pedir cita y sumarse a la larga lista de espera, que no solo es larga porque todos quieren un corte, sino porque hay que espaciar una cita de la otra para reducir el aforo y para que los empleados tengan tiempo para desinfectar, antes de la llegada del siguiente cliente, las herramientas de trabajo y el espacio. Además, los clientes deben tener presente que se les debe tomar la temperatura a su llegada.

 

917987

2020-05-05T12:02:52-05:00

article

2020-05-05T12:08:07-05:00

nroldan_250929

cromos

Redacción Cromos con información AFP

Estilo de Vida

Así funcionan los almacenes y las peluquerías que han reabierto en el mundo

77

6612

6689

 

 

Consejos para tener una piel de melocotón

El brasier, los senos y sus cuidados

Guía de regalos para mamá