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Bellas toda la vida

Gozar de un estado de salud óptimo, acompañado de una figura que las reconcilie con el espejo, son deseos claros de todas las mujeres que alguna vez disfrutaron de un embarazo.

Por Redacción Especiales
08 de mayo de 2010

No importa la edad, menos los años de los hijos, lo fundamental es definir objetivos sobre el bienestar corporal que quiere tener para sentirse bella toda la vida.

Los cambios en el cuerpo dependen del grado de sedentarismo antes, durante y después del embarazo. Felipe Daza, gerente de Procesos Médicos en Bodytech y médico deportólogo, explica que las mujeres en estado de gestación deben hacer ejercicio, “obviamente no es la mejor época para comenzar a ejercitarse si nunca lo ha hecho, pero no significa que no lo pueda hacer, salvo ciertas condiciones que su obstetra le restrinja”.

El aumento, durante el embarazo, de adipocitos, células que almacenan grasa, es la causa del incremento de peso, adicional al proporcionado por el bebé. Así, la idea es mejorar los hábitos alimenticios y aumentar la actividad física, con el fin disminuir el número y el tamaño de los adipocitos, utilizando la grasa como fuente de energía.

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Especificaciones del ejercicio

La rutina para recuperar la forma del cuerpo debe empezar lo más pronto posible luego del nacimiento del bebé, quien en principio interviene en las actividades, por eso deben ser lúdicas, de compromiso y compenetración con el recién nacido.

Posteriormente se empieza con un programa de ejercicios que, según el médico deportólogo, requiere acumular 150 minutos a la semana, divididos en sesiones de tres a cinco días, comenzando con actividades muy suaves como caminar, hacer un poco de bicicleta y ejercicios para tonificar los músculos, porque el grado de flacidez aumenta y la mujer no tiene el estímulo hormonal de un hombre para mantener el tono. “Se deben combinar ejercicios cardiovasculares con los de pesas (que no sólo están dirigidos a volverlas musculosas), y empezar con grandes grupos musculares como los de piernas, pecho, espalda y después pasar a más pequeños, como bíceps, tríceps y abdomen”, recomienda el experto.

En cuanto a la dieta, se utiliza la misma requerida para bajar de peso progresivamente. La idea es no privarse de nada e incluir los tres grupos nutricionales (proteínas, carbohidratos y grasas). El objetivo es empezar a disminuir las cantidades y aumentar la actividad física para que la grasa que se acumuló se vaya gastando en energía y de paso en la leche materna que consume el bebé.

Daza dice que con la unión de estos dos procesos el primer objetivo es volver a una condición física adecuada y empezar a tonificar los músculos, “eso se logra entre seis y ocho semanas de trabajo, pero dependiendo del grado de acumulación de grasa y de las metas que se plantee la mamá, podrá ver resultados en dos a tres meses”.

El tiempo para empezar a ejercitarse depende del parto. Si éste es normal y no se presentaron complicaciones, se espera que la mujer después de 30 días pueda comenzar a hacer una actividad física, asesorada por el obstetra y su médico deportólogo, para definir el tipo de ejercicio que se puede hacer. En caso de un nacimiento complicado, infección, una herida quirúrgica más grande de lo normal o cesárea, podría tardarse entre dos y tres meses en empezar una rutina.

Solución tecnológica

Los cambios en la piel también hacen parte del componente físico que no agrada mucho a las mujeres. El rompimiento de las fibras elásticas y las manchas causadas por el embarazo han ocupado diferentes espacios investigativos que buscan quitarlas o por lo menor disminuir su apariencia.

Las teorías alrededor de los efectos positivos del láser para tratar estas patologías ya son utilizadas por varios especialistas, y, por ejemplo, la médica Alma Puentes, de Exxcelence Láser Center, habla de una aparatología que combina el láser fraccionado con el de CO2, cuyo “resultado de la estimulación durante el procedimiento es la regeneración del colágeno dérmico, que lleva a la recuperación del tejido de sostén de la piel y de la epidermis, corrigiendo así los defectos superficiales”.

Este nuevo avance se aplica en cualquier parte del cuerpo y según la especialista muestra resultados en cinco a ocho sesiones.

Todas estas rutinas de ejercicios y novedades tecnológicas pueden ser usadas varios años después de un embarazo, pero el tiempo de trabajo resultará más amplio. Aún así la ciencia sigue avanzando para que la maternidad sea un motivo de alegría, cuyos efectos pueden ser mejorados y el reflejo en el espejo aceptado.

Por Redacción Especiales

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