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Redacción Cromos / 20 Apr 2022 - 8:33 p. m.

Cannabis medicinal: una alternativa para tratar la epilepsia y el dolor crónico

Los derivados de la planta milenaria sirven para enfrentar enfermedades complejas como la epilepsia severa y los dolores crónicos. Entrevistamos a la neuróloga Paula Martínez para conocer más detalles de esta vía que lucha contra la satanización. Los tratamientos incluyen pastillas y aceites elaborados en laboratorios vigilados por el Invima, que no debemos relacionar con la marihuana recreativa.
An Israeli woman works on marijuana plants at Tikkun Olam greenhouse, near the northern Israeli city of Safed, on November 1, 2012, where the company grows medical cannabis. Tikkun Olam company has developed unique strains of the drug without psychoactive effects but with improved anti-inflammatory properties. AFP PHOTO/MENAHEM KAHANA
Foto: MENAHEM KAHANA
En los últimos años, Colombia ha dado pasos para el uso del cannabis medicinal. Foto: Óscar Pérez
En los últimos años, Colombia ha dado pasos para el uso del cannabis medicinal. Foto: Óscar Pérez
Foto: @oscarperez - OSCAR_PEREZ

Las convulsiones vienen acompañadas de espasmos amenazantes. Acostumbrarse a un ataque es difícil, ahora imaginémonos tolerar cuatrocientos al día. El reto de tratar este tipo de epilepsia severa es enorme y en ocasiones la medicina tradicional se queda corta en la larga lucha contra esta enfermedad que se ensaña con la salud y el desarrollo de los niños.

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El cannabis medicinal es una rama que la enfrenta, sin exponer al paciente a dosis agotadoras con efectos colaterales. A estas alturas ya no es un camino experimental, hoy es una opción con suficiente evidencia médica que comprueba su efectividad.

Debo aclarar que el cannabis medicinal no es panacea. Los ensayos clínicos señalan que sirve para el dolor crónico, especialmente para uno que se califica de tipo neuropático, que es el que se siente permanente en las piernas, parecido a un quemón, y para tratar desafíos neurológicos”, explica la neuróloga Paula Martínez.

El cannabis medicinal y el caso Charlotte

La estadounidense Charlotte Figi se convirtió en símbolo del cannabis medicinal. El Síndrome de Dravet le redujo la posibilidad de tener una niñez como la de cualquier infante. A los tres meses de nacida presentó los primeros ataques epilépticos, que la condenaron a vivir sin poder caminar, conectada a un respirador artificial.

Al inicio, sus padres recurrieron a la medicina convencional mientras Charlotte se debilitaba con una rapidez inquietante. “Tomaba siete medicamentos distintos que funcionaban por un tiempo y luego los ataques volvían”, dijo Paige Figi, su madre, en una entrevista.

La historia de una familia en California que había tratado la epilepsia de uno de sus hijos con un aceite de cannabis motivó a Paige a buscar información sobre su poder transformador. Dejó a un lado los prejuicios y se encontró con un universo que poco tiene que ver con el que normalmente vinculamos a la marihuana recreativa.

¿El cannabis medicina es nuevo?

“Esta es una opción terapéutica que no es nueva, puedo decir que lleva siglos, pero perdió terreno cuando aparecieron las medicinas químicas”, asevera Martínez, que atiende en la Clínica Zerenia. “El cannabis medicinal se basa en la utilización de derivados de la planta de marihuana, la clave está en el procesamiento de la planta, que es con estándares de calidad para ofrecerles a los pacientes aceites y cápsulas”.

La molécula CBD permite el desarrollo de las medicinas. En Colombia hay centros médicos con profesionales capacitados para recetarlas y laboratorios aprobados y vigilados por el Invima. Lo fundamental para la producción del medicamento está en el cultivo, pues la planta de marihuana es susceptible a la infección por pesticidas y metales pesados.

La planta tiene que estar en condiciones óptimas de limpieza, luminosidad y recolección. Al final de un complejo proceso, el aceite elaborado termina en el frasco del paciente que lo necesita. “Los médicos estamos viendo que la gente está comprando medicina en sitios que no son oficiales, como los mercados de pulgas. Hemos estudiado el contenido de estos frascos y encontramos que algunos ni siquiera tienen cannabis”, enfatiza Martínez.

Descubrir el CBD mejoró la calidad de vida de Charlotte Figi. Medios influyentes como CNN y médicos documentaron su exitoso caso. En su honor, los investigadores que elaboraron el aceite lo bautizaron Charlotte’s Web. Paige también se dio a la tarea de informar en las redes sociales el día a día de su hija. Lo hizo con la intención de que otros pacientes toquen esta puerta.

¿Todos pueden consumir cannabis medicinal?

Hay que aclarar que todas las personas no son aptas y el cannabis medicinal es aplicable a determinadas enfermedades. La neuróloga Paula Martínez, que se formó en la Clínica Santé Cannabis de Montreal y dicta capacitaciones a estudiantes locales y extranjeros, advierte que en las primeras líneas están los dolores, las epilepsias, el Parkinson y los cuidados paliativos. A su consideración, los colombianos estamos más familiarizados de lo que nos imaginamos con esta vía, especialmente los niños, jóvenes y adultos epilépticos. Para ella, la clave está en saber elegir a los profesionales en salud para apostar por una verdadera recuperación. No todos están calificados para recetarla.

¿Es cura o tratamiento?

Se considera un tratamiento coadyuvante. Es decir, acompaña otro tratamiento convencional. Un ejemplo: un paciente con epilepsia, que recibe un tratamiento en su EPS, puede adicionar la opción del cannabis, pues no llega a reemplazar la medicina que viene tomando.

Para evitar confusiones, la comunidad médica prefiere expresar el término ‘cannabis medicinal’, porque la palabra marihuana trae la connotación de la droga recreativa.

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