Cinco claves para dormir como un bebé en un vuelo largo

Descansar en un avión muchas veces parece una tarea imposible, pero a veces los trucos más sencillos pueden mejorar el viaje.

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A muchas personas, por el miedo a volar, la claustrofobia, el ruido, los cambios de presión o la ansiedad, les cuesta conciliar el sueño a bordo. Para combatir el insomnio aéreo y lograr que el viaje sea más placentero, hemos hablado con expertos para que nos den sus consejos claves. 

1. Evitar el alcohol y las comidas copiosas

Aunque tomarnos un café o una copa nos puede parecer una buena idea en esos momentos de nervios, debemos tratar de evitar tomar alcohol o cualquier bebida excitante, ya que una hora después de consumir estos productos los niveles de ansiedad aumentan. De la misma manera, las comidas copiosas pueden ocasionar molestias gastrointestinales y derivar en problemas para conciliar el sueño.

2. Comenzar el vuelo mirando por la ventana

Está demostrado que un paisaje agradable reduce el nivel de ansiedad y el estrés, principales enemigos de la conciliación del sueño. El paisaje desde el cielo, tanto si se ven grandes urbes como si se trata de un mar de nubes, relaja la vista y nos permite dormir. No obstante, si tenemos vértigo, será mejor elegir la silla del pasillo. En ese caso, hay que prepararse para moverse si nuestro compañero de fila quiere salir. 

3. Estirar y relajar los músculos antes del viaje

Cuando estamos nerviosos, los músculos se tensan y eso nos puede causar incomodidad durante el vuelo y pequeñas contracturas. Un ejercicio que sirve para tranquilizarse es concentrarse en tensar todos los músculos para luego relajarlos, desde los pies y las manos, hasta las piernas y los brazos. Repetir el ejercicio varias veces hasta que sintamos que no tenemos rigidez.

4. Usar ropa cómoda 

La ropa debe ser cómoda y holgada, ya que no comprime ninguna parte del cuerpo y facilita los movimientos. Los vuelos largos también pueden provocar hinchazón de los pies, así que es recomendable llevar calzado amplio o que se pueda ampliar, como unos tenis. La comodidad es prioritaria, ya que la sensación de calor o de opresión puede acentuar la incomodidad.

5. Llevar tapones y máscara para tapar los ojos

La cabina va a estar iluminada durante gran parte del vuelo a no ser que en el destino de salida o llegada sea de noche. Es por ello que es conveniente llevar un antifaz para taparnos los ojos y evitar que la luz nos moleste. También es una manera indirecta de decirle al personal de cabina que no deseas que te moleste. Igualmente, unos tapones nos aislarán del ruido, tanto de los motores del avión, como del que puede haber a bordo (bebés que lloran, conversaciones en tono elevado o locuciones del comandante a lo largo del vuelo). Muchas aerolíneas los ofrecen en vuelos largos. 

 

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