Cinco consejos para comprar en el supermercado

Éstos son algunos puntos vitales que harán nuestro viaje por los estantes de los supermercados más sencillo.
Cinco consejos para comprar en el supermercado

En ocasiones, cuando no sabemos enfrentarnos al carrito del mercado, cuando no sabemos por dónde empezar a comprar productos por la variedad y la tan publicitada oferta, decidirse por lo sano puede resultar un verdadero calvario.

Si eso ocurre, éstos son algunos puntos vitales que harán nuestro viaje por los estantes de los supermercados más sencillo:

 

1. Tal vez el primer paso y el más importante para acercarse a una mejor alimentación es aprender a leer las etiquetas de lo que comemos. Todos aquellos nombres extraños que figuran en los productos y que no suenan a comida: ¡NO son comida! Son químicos y hacen parte de un valor negativo agregado a nuestro organismo cada vez que los llevamos a la boca.

¿Te apetece un poco de HFCS o algo de MSG o de E221? No suena muy agradable. A tu organismo tampoco le gusta y agradece tu consideración al no saturarlo de tanta palabrita rara.

2. Si con la comida lees las etiquetas, debes hacer lo mismo con lo que le vas a dar a tu cuerpo desde la piel. Éste es el órgano más grande del cuerpo y toma a través de los poros todos aquellos ingredientes de los productos con los que la "cuidas".

Atención: la piel absorbe todo lo que le das y esos productos tal como los encuentras en sus etiquetas van a parar a tu torrente sanguíneo. Prefiere los jabones naturales y las cremas y lociones que no contengan derivados del petróleo, conservantes y colorantes artificiales. Igual pasa con el maquillaje, busca productos lo más naturales posibles, busca cremas dentales que no tengan triclosan, productos de higiene íntima sin cloro blanqueador y en general, dentro de lo posible, todo aquello que se aleje, nuevamente, de las dichosas palabritas raras.

3. No compres alimentos transgénicos, estos ya no tienen en la etiqueta palabras extrañas, simplemente son comida extraña de la que aún sabemos muy poco. El consumo de estos alimentos de laboratorio no es bueno para tu salud, según los más recientes estudios, y su cultivo no es bueno para el medio ambiente.

4. Intenta consumir proteína animal, proveniente de ganadería NO intensiva en la que los animales hayan tenido una vida amable y una muerte digna y que por demás no agreguen a tu vida una mayor cantidad de tóxicos como: hormonas y antibióticos.

5. Para pensar en el planeta. prefiere los productos no probados en animales. Lleva tu carrito de la compra así usas menos bolsas, opta por aquello que requiera un mínimo embalaje, prefiere lo local y de temporada y siempre ten a mano tu lista: ahorras tiempo, mejoras tu calidad de compra y ¡cortas por lo sano!  

 

Foto: Archivo CROMOS.

Temas relacionados
últimas noticias