Comida erótica: Arazá, bossa nova y amor

La gastronomía no es sólo un placer para el gusto. Restaurantes afrodisíacos en todo el mundo hacen que la experiencia se convierta en una situación erótica, capaz de despertar todos los sentidos.
Comida erótica: Arazá, bossa nova y amor

Un ambiente que sabe a mariscos, una canción que huele a fresas con chocolate y un plato que luce como el torso desnudo de una mujer. Así aparece, en una esquina empinada del barrio La Macarena, en Bogotá, el restaurante erótico Te Encantaré.

Para conocer la carta del lugar basta con desabrochar el corsé de una mujer o desabotonar la chaqueta de un caballero. Entonces aparecen, como si se tratara de un libro de poesía erótica, nombres de platos con textos insinuantes: “Entrelazando anillos en el placer”, “Fundiéndonos en la pasión intensa”, un plato fuerte y un postre.

“El único afrodisíaco realmente infalible es el amor” (Isabel Allende, Afrodita).

Aunque los nombres y los ingredientes de los platos del restaurante son lo más sugerente, es el ambiente lo que encanta del sitio. Sillas con forma de mujeres desnudas, cuadros de fotografía sensual, barras en forma de lengua y sofás de provocativos labios femeninos decoran un lugar donde todo ha sido planeado para vivir una experiencia incitadora.

“Queríamos crear un sitio donde despertáramos a través de sabores, música y decoración los sentimientos eróticos del público. Vimos varios restaurantes de este estilo en todo el mundo y creamos hace un año y medio Te Encantaré”, cuenta Juliana Conde, la propietaria, quien junto a su novio, Sergio Núñez, se dio a la tarea de recrearlo.

Para darle vida a este sueño contactaron a expertos en diferentes áreas que convirtieran un local pequeño en un espacio sensual y acogedor. Las sillas y los adornos fueron diseñados por artistas como Dania Ortega y Violeta Iris. La carta contó con el ingenio de Juan Carlos Franco y Rubén Cortés, y la dinámica del sitio fue una exploración de Juliana y su pareja.

“También en la comida el lenguaje es afrodisíaco; comentar los platos, sus sabores y perfumes resulta sensual”

Los platos de porcelana combinan perfectamente con los ingredientes de una receta de Te Encantaré. Las sopas de dos colores llegan a la mesa en una vasija con forma de seno, los saleros son curiosas porcelanas que simulan espermatozoides y al terminar el plato principal puede vislumbrarse el torso desnudo de una mujer o de un hombre.

Mientras una pareja disfruta los sabores del arazá, el jengibre y la miel, puede jugar con el naipe sensual -inventado por Juliana- o diferenciar los ingredientes de un buen vino en la cata erótica que se realiza cada dos meses, a cargo de una sexóloga.

Y la música no deja de ser imprescindible. Regarde moi (Recuérdame) canta Carla Bruni mientras un comensal da la primera cucharada a su postre elaborado con nutella y frutos rojos. Como todo en el sitio, fue escogida para activar las pasiones y los sentimientos del público.

Los restaurantes eróticos se extienden a lo largo del mundo, y aunque en Colombia este tipo de comida sólo hace referencia a alimentos a los que por tradición cultural se les atribuyen “poderes sexuales”, Juliana Conde ha tratado de crear no sólo una carta afrodisíaca que cuenta con mariscos, pastas, carnes y postres, sino también un ambiente insinuante. Te mataré Ramírez en Buenos Aires, Te lo dije Pérez en Madrid y Boca del Lobo en Quito son algunos de los sitios que ofrecen comida, ambiente y shows eróticos en el mundo.

En algún momento los visitantes de Te Encantaré también presenciarán espectáculos diferentes como puestas en escena eróticas en las que se mezclarán con actores reales que generarán situaciones divertidas cargadas de la sensualidad que ella rescató en una callecita del centro de Bogotá.