¿Cómo afrontar el estrés postvacacional?

Unos están regresando de unas increíbles vacaciones, otros las disfrutarán próximamente, ¿qué nos sucede después de ellas? Siete consejos para adaptarse de nuevo a la rutina.

¿Cómo afrontar el estrés postvacacional?
Foto: Pixabay.

Volver no es fácil y eso se muestra en el cuerpo en diferentes síntomas como la fatiga, la apatía, la dificultad para concentrarse, los trastornos del sueño, el nerviosismo y la tristeza; nada, en realidad, que pueda considerarse como un síndrome. Estos síntomas son normales ante un cambio de rutina, ya que el cambio es brusco, pero un proceso transitorio que no suele alargarse más de tres o cuatro días.

"La mayoría de las cosas que hacemos en nuestra vida, hasta un 40%, ha dicho el psicólogo William James, está basada en hábitos", según Manuel Armayones, psicólogo y director de desarrollo del eHealth Center, centro de salud digital de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Tenemos una rutina durante todo el año que a veces nos cansa, nos quema, pero nos permite ir en 'modo automático'. Cuando llegan las vacaciones, también al principio, en algunas personas aparecen dificultades de adaptación a la nueva rutina, aunque sea positiva. Luego, cuando nos empezamos a acostumbrar, 'va y se acaba'. En realidad lo que pasa tras las vacaciones es que "nos hemos adaptado a una nueva rutina y ahora tenemos que romper con ella y volver a la anterior".

Pero, ¿cuándo se vuelve un problema? "Existen casos extremos en los que se experimentan ataques de ansiedad, depresión, dolor de cabeza o malestar general. Afectan a una minoría y pueden durar meses", expone una encuesta de la empresa española Adecco.

Este tipo de crisis son necesarias porque nos hacen despertar un poco del modo automático. Hay que aprovecharlas como oportunidades de generar un cambio. "Hay que intentar verlo así, que sirva para reflexionar: '¿Por qué me está costando tanto volver?", "¿qué es lo que hay realmente detrás?'", ha contado el psicólogo.

Siete consejos para adaptarse a las rutinas

1. Conectarse unos días antes

Es muy importante que cuando queden muy pocos días para volver a la rutina del trabajo, la persona se conecte paulatinamente, mirar el correo o elaborar una pequeña planificación de las actividades. Avanzar y sobre todo planificar un poco el regreso ayudan a eliminar la incertidumbre y tener una sensación de control que permitirá llevar mejor el día a día.

2. Ir poco a poco

Retomar la rutina rápidamente no es bueno para nada, es necesario ir poco a poco y hay que superar los tres primeros días. "Superar los tres primeros días son algo pesados y poco productivos. También es aconsejable concretar: 'El objetivo de este primer lunes, luego de mis vacaciones es tener esta reunión y hacer este informe'", ha añadido Armayones.

3. Valorar la parte positiva

¿Volver a trabajar después de las vacaciones puede tener una parte positiva? Por supuesto que sí. Tener una actitud positiva ayuda. Volver al trabajo es una oportunidad para reencontrarnos con compañeros de trabajo con los que nos llevamos bien, pensar en nuevos proyectos y desarrollar nuestra faceta profesional. Si nuestra actitud es positiva, nuestra vuelta será más fácil.

4. Crear nuevos hábitos saludables

Al romper con la rutina de vacaciones, que a veces no es tan saludable como pensamos, pues ganamos algunos kilos de más ya que comemos peor; es importante plantearnos pequeños retos. No hace falta apuntarse al gimnasio, pero si decidir caminar al día, montar bicicleta, trotar, incluso incribirse a una clase de yoga, pilates o zumba.

5. Planificar algunas salidas

Es necesario planificar verse con amigos y familiares para no caer en la vorágine de la oficina y de las llamadas de teléfono de un día para otro. Programemos el primer fin de semana después de vacaciones, tengamos metas a corto plazo, no perdamos la oportunidad de incorporar actividades de ocio en nuestras vidas. Es la mejor manera de no tener la sensación de que todo es trabajo en nuestra vida.

6. Comenzar proyectos vitales ilusionantes

Regresar es un momento muy importante para ilusionarte con una nueva actividad o voluntariado. Volver a la rutina siempre es más fácil si la llenamos de los buenos momentos que pueden proporcionarnos las actividades culturales, educativas y altruistas.

7. Aprovechar las rutinas

La rutina es un encadenamiento de hábitos que a fuerza de repetirlos, acabamos automatizando sin pensar. Pero, para que se establezcan estos hábitos hay que practicar y muchas veces encontrarles espacio en nuestro día a día. Si las nuevas rutinas que podemos establecer al volver de vacaciones son positivas puede que hasta nos acabemos alegrando de que las vacaciones terminen,.

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2019-08-31T12:09:19-05:00

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Vía: Europapress.

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