¿Cómo decir que no me gustó?

En Colombia el 36% de la población está insatisfecha sexualmente. Sugerencias para mejorar la comunicación erótica.
¿Cómo decir que no me gustó?

 Las relaciones sexuales frustrantes son más comunes de lo que se cree. Muchos hombres y mujeres no están a gusto con lo que pasa en su cama con sus parejas, pero por miedo a la reacción no se atreven a confesarlo y terminan pasando años llenos de aburrimiento o disgusto a la hora de tener sexo.

Este problema, presente en el 36% de los colombianos según una encuesta de Durex, no significa que la pareja no funcione. Alejandra Quintero, sexóloga experta, explica que la raíz del problema es la falta de comunicación. “Nadie puede adivinar qué le gusta o qué no le place a otra persona. Si los colombianos se decidieran a hablar, muchas mujeres dejarían de fingir orgasmos y ellos podrían disfrutar sin ansiedad del momento”.

Quintero, psicóloga, asesora sexual y vocera de Durex, advierte que hay que saber cuándo plantear ese diálogo. “Ese descontento no se puede expresar justo cuando acaba la relación, porque esto dejaría una sensación de evaluación del desempeño sexual de la pareja que a nadie le gusta”.

Y aunque siempre estamos calificando a nuestra pareja, no sólo en la cama, también en el ámbito laboral, económico, social y en las múltiples cosas que compartimos con ella, en lo sexual y afectivo hay que tener tacto y derribar tantos mitos que rodean el amor. Existe la creencia de que si la pareja se ama, pues en la cama todo estará perfecto y ella o él sabrán adivinar qué es lo que quieren, qué es lo que les gusta y qué no. “Error generalizado y muchas parejas suponen que cuando esto no sale ya no están enamorados, en vez de hablar de sexo de mantera natural y espontánea”, dice Quintero.

Agrega la experta que si la mujer se conociera un poco más a través de la masturbación o el autoerotismo, seguro podría comunicarle a su pareja qué es lo que más disfruta y de seguro evitaría fingir orgasmos y garantizaría su placer sexual. “Fingir orgasmos la condena a la insatisfacción sexual recurrente”, dice Alejandra Quintero.
Las investigaciones señalan que el bajo deseo sexual, la rutina, los conflictos, el estrés, cansancio y situaciones como malos olores o desarreglo personal acaban con las ganas de tener sexo con la pareja.

Las mujeres y hombres tienen algunos temores adicionales para hablar de sexo. “A ellas les da miedo pasar por demasiado experimentadas o decir algo que es un tema tabú u oculto o ser juzgadas como muy liberales. A ellos les da temor no saberlo todo sobre sexo o avergonzar a su pareja. Lo que hay que hacer es empoderarse del cuerpo, del placer y la sexualidad.

Las mujeres deben entender que el cuerpo es suyo y el placer depende de ellas”, dice la experta de Durex. Para ellos recomienda: “Si hablaran de sexo, evitarían fingir eyaculaciones, quitarse el condón apresuradamente para que ellas no lo noten o fingir conexión afectiva pese a, que en algunos casos, quieren salir corriendo después de eyacular”.


¿Cómo decirlo?

• Buscar un momento propicio para hablar de sexualidad, un momento del día en que puedan estar ambos solos en un ambiente íntimo y distendido.

• Brindar confianza para hablar del tema. No se muestre como un evaluador de estándares de calidad ni demuestre hostilidad. Este no es un momento para sacar los trapitos al sol o hacer sentir al otro mal. Aproveche la situación para demostrar interés y compromiso en la relación de pareja.

• Empiece por contarle a su pareja las cosas que más disfruta sexualmente y aproveche para preguntarle, cuáles son las cosas que más le gustan. Después de hablar de ello, cuéntele a su pareja que es lo que menos disfruta y qué podría hacer para aumentar la excitación sexual.