El hígado fabrica el 80 % del colesterol que necesita el cuerpo; el 20 % restante se ingiere a través de los alimentos. Por eso la dieta tiene un papel fundamental en su control. El colesterol alto -al igual que la hipertensión y el cigarrillo- es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar una enfermedad cardiovascular. Pero, ¿qué es el colesterol? En pocas palabras, es una sustancia grasa natural que el cuerpo necesita para su funcionamiento. Existen dos tipos, el LDL, que se conoce popularmente como colesterol malo, y el HDL, conocido como colesterol bueno. El primero se deposita en las paredes de las arterias y forma placas que obstruyen el flujo sanguíneo, mientras que el segundo transporta el exceso de colesterol de nuevo al hígado para que sea sintetizado. Tres tipos de grasas Las saturadas
Son las responsables del aumento del nivel de colesterol sanguíneo y se encuentran en productos como leche entera, quesos, mantequilla, repostería y comida chatarra.
Están constituidas por los ácidos grasos omega-3 y omega-6 y se encuentran en aceites de maíz, girasol, soya, margarina, nueces, almendras y pescado. Son esenciales para el organismo y se deben consumir en la dieta diaria.
Protegen el corazón y están de forma abundante en el aceite de oliva y de canola y en algunos frutos secos.
1.Evitar alimentos que sean fuentes de colesterol por su contenido en grasas saturadas, como carne de cerdo, embutidos, mariscos como camarones, piel de animales, yema de huevo, leche entera, mantequilla, queso crema y quesos amarillos procesados.
2.Consumir carnes magras, pollo sin piel, atún en agua, pescado y lácteos descremados.
3.Cocinar al horno, a la parrilla, a la plancha y al vapor, en lugar de freír y fritar, y preferir el aceite de canola, de soya, de girasol, de maíz y de oliva.
4.Comer mucha fibra. Esta ayuda a reducir los niveles de colesterol y se encuentra en cereales integrales, salvado de avena, frijoles, lentejas, garbanzos y alimentos integrales como la avena, el pan y el arroz. Entre las frutas ricas en fibra están la manzana, la pera, la naranja, la mandarina, el mango, la piña, la guayaba y la granadilla.
5.Beber mucha agua y líquidos para favorecer la movilización de las grasas corporales.
6.Evitar las bebidas alcohólicas. Contribuyen a elevar los niveles de colesterol. Sin embargo, los expertos recomiendan consumir una o dos copas de vino tinto al día para proteger la salud cardiaca. Los jugos de fruta siempre caen bien.
7. Hacer ejercicio mantiene controlado el peso y los niveles de grasas en la sangre. Además ayuda a que aumenten los niveles de HDL.