
Durante el día son cinco las comidas que debemos ingerir: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena. Siendo cada una de ellas de vital importancia a la hora de mantener una alimentación balanceada, esta última es la que más incomodidades puede generar al organismo si no se ingieren las porciones y los alimentos adecuados, provocando malestares estomacales e insomnio.
La Asociación Colombiana de Porcicultores, nos comparte algunas recomendaciones para la comida de noche:
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1. No se debe omitir. Muchas personas creen que cenar poco o nada es mejor cuando se desea perder peso. Lo cierto es que esta práctica es perjudicial para el metabolismo ya que lo hace más lento y por lo tanto, con tendencia a guardar calorías en forma de grasa.
2. No a los dulces. Para que la cena sea ligera y saludable, se deben dejar de lado los dulces y alimentos ricos en harinas refinadas, ya que pueden provocar cambios en los niveles de azúcar influyendo negativamente a la hora de conciliar el sueño. Además, pueden aumentar el apetito.
3. Incluye cereales integrales, vegetales y carnes magras. Son los alimentos más recomendables ya que contienen pocas calorías y su aporte de proteína produce saciedad, manteniendo estables los niveles de azúcar durante la noche.
4. Horario fijo. Establece un horario y procura cenar siempre a la misma hora, preferiblemente dos horas antes de acostarse.
5. Cocción baja en grasa. Busca cocinar los alimentos al horno, a la plancha o asados. Evita los fritos y utilizar aderezos con mucha grasa como la mayonesa, la salsa rosada o la crema de leche.
6. Poca grasa. La grasa que se ingiere en la noche debe ser poca y de buena calidad. Se recomienda el aceite de oliva, frutos secos, semillas, aceitunas o aguacate. Siempre en cantidades moderadas.
Foto: iStock.