
"Vi como mis 20 y 30 años se fueron por el desagüe con mi pelo. Me he detestado por lo que parece ocurrirá para siempre. He gastado miles de dólares en productos que, con gran sorpresa, no hicieron nada por mi cabello. Compré una peluca y la usé dos veces, la odié. En las últimas semanas, sin embargo, he sido capaz de usarla. Verme al espejo con más pelo es extraño pero fascinante”.
Lina tiene 43 años. Desde los 18 ha lidiado con la pérdida del pelo. En 25 años sus emociones han sido como una montaña rusa. Ha pasado por estados de depresión y ansiedad. Ha rezado para que Dios la cure. Y ha acudido a consejos caseros, como peinarse en la oscuridad. Todo para tener esa hermosa cabellera que todos los días ve en las personas que están a su alrededor.
Ella decidió contar toda su batalla contra la alopecia en Women’s Hairloss Project, una bitácora respaldada por la Asociación Estadounidense para la Caída del Cabello y creada para que las mujeres que sufren de este trastorno puedan narrar su historia y recibir consejos.
Lina ha sido diagnosticada con alopecia androgenética, una enfermedad de origen hormonal que causa la pérdida prematura y anormal del cabello, y que suele ser más frecuente en las mujeres que bordean los 50 años.
Lina empezó a ver que en su cuero cabelludo quedaban algunas luces blancas. Esos huecos, según la dermatóloga Carolina Palacio, indican que el folículo piloso se ha dañado. Cuando esto ocurre, no hay posibilidades de que nazca más pelo y se habla de alopecia no cicatricial, que implica un daño permanente dentro del folículo. También existe la alopecia areata, que consiste en una pérdida de cabello localizada que aparece en cualquier edad y es de origen autoinmune.
Además existe la alopecia que ocurre en las peluquerías: “Las extensiones o alisados permanentes van lesionando los folículos hasta que estos desaparecen –explica Palacio–. Por otra parte, el uso de secadores, planchas o tinturas alteran el tallo de cada pelo hasta que este se quiebra”.
Las mujeres también pueden presentar una alteración en su cuero cabelludo si tienen menstruaciones abundantes o después del embarazo. En estos casos, la pérdida de vitaminas puede afectar el correcto crecimiento del pelo.
| ¿Cuáles son las señales de alerta?
Según Dermosalud Colombia, la alopecia afecta la relación de las mujeres con su entorno en un 60% y con su pareja en un 30%. Esto las conduce a episodios de ansiedad, depresión y fobia social.
Normalmente, el pelo pasa por diferentes etapas. Una activa, otra inactiva y otra en la que se cae. Para la doctora Carolina Palacio, toda caída que dure más de tres meses requiere una consulta con especialista, pues es importante revisar la situación patológica del cuero cabelludo.
Si usted nota que en su almohada o en la ducha queda mucho pelo –una cantidad que para usted no es normal–, algo está ocurriendo. A esto se puede sumar que a veces se queda con un mechón en la mano cuando se peina, su cabello empieza a ser más delgado y claro, o hay espacios en el cuero cabelludo que ya no están poblados. Todas estas son señales de alarma.
“Cuando hay mucha caspa y descamación es señal de dermatitis seborreica –explica la dermatóloga Luz Marina Díaz–. Esto también puede causar alopecia y le ocurre a las mujeres que tienen el cabello muy graso o placas rojas, claros o entradas. Una prueba infalible es coger el pelo con una cola de caballo: si tiene que darle más vueltas a la moña que antes, quiere decir que perdió densidad”.
| Tratamientos
Después de examinar el cuero cabelludo del paciente, de conocer su dieta alimenticia y su estilo de vida, y de realizar exámenes de laboratorio, los médicos pueden diagnosticar el tipo de alopecia que tiene.
Algunos de los tratamientos son: el uso de champú antiácido, que tenga un pH balanceado; lociones que mejoren la microcirculación y la oxigenación del folículo, y suplementos especiales que aporten vitaminas. Cuando el folículo piloso está desapareciendo, se procede a un tratamiento quirúrgico con microtrasplante capilar.
Todos los tratamientos dermatológicos para la caída del pelo tienen un costo que va de los 80 mil pesos hasta el millón, esto depende del diagnóstico. Por eso la prevención es importante. Además, se recomienda tener una dieta rica en frutas y verduras, en especial las que contienen hierro y ácido fólico. Así mismo, se sugiere no abusar de los alisados químicos o los productos cosméticos que puedan comprometer el folículo. Evite los peinados apretados, las colas o trenzas muy frecuentes.
Si bien las mujeres no suelen tener una pérdida total del cabello, esta enfermedad puede aislarlas, por el miedo a la crítica. Verse a sí mismas en el espejo es una lucha constante. En ocasiones, además, deben resignarse, como Lina, y aprender a aceptarse y convivir con ese demonio.
“Aunque todavía me cuesta verme al espejo, soy valiente y quiero disfrutar lo que me queda, después de haber perdido dos décadas de mi vida”, finaliza Lina en su entrada a Women’s Hairloss Project.
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Mito 1
Entre menos lo lave menos se cae. Falso. Carolina Palacio recomienda lavar el pelo las veces que sea necesario, con tal de tener el cuero cabelludo limpio. Además recomienda tenerlo suelto.
Mito 2
Hay que usar siempre el mismo champú para que no se caiga el pelo. Falso. La secreción hormonal cambia y así mismo el cuero cabelludo. Lo ideal es revisar el pH y asegurarse de que no sea ácido.