¿Cuánto cuesta el amor?

La poca planeación de los gastos en una relación muchas veces juega en contra del bolsillo y del futuro de la pareja.

Por María Alejandra Medina
02 de abril de 2018
¿Cuánto cuesta el amor?
Foto: Getty.

Foto: Getty.

Las relaciones de pareja suelen involucrar elementos diferentes al amor. La decisión de casarse, por ejemplo, se materializa en una sociedad conyugal, con activos, pasivos, ganancias... Es susceptible, incluso, de ser liquidada. Al comenzar un noviazgo,  quizá movidos por la emoción de la novedad y el enamoramiento, muchos gastan más dinero del que aguantan sus bolsillos, en regalos o planes, como viajes o conciertos. Es una tendencia que puede mantenerse a lo largo de la relación e incluso acrecentarse en ocasiones especiales que varios celebran: el compromiso, la boda, la luna de miel, el aniversario, el día de amor y amistad, entre otros.

 

Para que se haga una idea, según un sondeo de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), los bogotanos casados gastaron, en promedio, 10 millones de pesos en la boda, con un costo mínimo de 1’000.000 y máximo 45’000.000. Este valor, sin embargo, no siempre es asumido por los novios sino por sus familias (es decir, las consecuencias financieras no recaen solo en la pareja). El estudio, además, no aclara si en las cuentas están elementos por los que optan algunos, como el anillo de compromiso, cuyo valor puede ser de 1’000.000  de pesos en adelante. De los sondeados, casi el 70% tuvo una luna de miel, con un costo promedio de 4’500.000 pesos.

Sigue a Cromos en WhatsApp

 

Algunos tipos de enamorados

 

Insolvencia Colombia, una firma de asesores en materia de insolvencia, definió para Cromos algunos comportamientos de los ‘enamorados’. “Hemos identificado que las personas, cuando están en una relación, pueden acentuar comportamientos financieros, algunos perjudiciales, otros beneficiosos”, asegura el equipo. Los que más dinero destinaron para su boda podrían entrar en la categoría de las “parejas que deciden gastar demasiado (más de lo que pueden soportar) en celebraciones como el matrimonio o la compra de un bien inmueble, y eso, en el largo plazo, les puede generar algunos problemas financieros”.

 

Hay otros con movimientos de bolsillo poco saludables, en general, y que no solo se dan en ocasiones especiales: “Si la persona viene con un comportamiento financiero desordenado, cuando hay una relación de por medio, por el coqueteo o por sostener el estilo de vida con en el que todo empezó, mantiene gastos que a veces no puede cubrir”. En contraste están los 'ahorrativos'. Cuando las dos personas en la relación lo son, podrán ahorrar para proyectos conjuntos.

 

Por otro lado, “en casos excepcionales, algún miembro de la pareja toma decisiones financieras con un altísimo nivel de riesgo que, a la final, puede dejarlos  en quiebra”, un problema que, de paso, puede afectar la estabilidad de la relación. Desde el principio del noviazgo, estos expertos recomiendan tener “cuidado con enviar mensajes financieros erróneos. Si está cortejando, muéstrese natural, finalmente esa persona también compartirá su realidad financiera con el tiempo”.

 

cifras

Los bogotanos casados gastaron, en promedio, 10 millones de pesos en la boda, con un costo mínimo de 1’000.000 y máximo 45’000.000. De los sondeados, casi el 70% tuvo una luna de miel, con un costo promedio de 4’500.000 pesos.

 

Planear en conjunto

 

A pesar de que suene obvio, los asesores de Finanzas Prácticas –el programa de educación financiera de Visa– no dudan en recomendar, al inicio de una relación, no compartir información como claves de cuentas, tarjetas o las llaves de alguna propiedad, mientras las personas se están conociendo. Una vez consolidada esa relación, puede llegar el “momento de establecer metas comunes”. Estas “sirven como factor de motivación para que la gente avance en su planificación a corto, mediano o largo plazo”. 

 

Entonces aparece una palabra que mencionamos con  frecuencia en esta sección: la elaboración de un presupuesto “para facilitar la planificación de gastos en conjunto y alcanzar objetivos financieros comunes, de manera más eficiente”. Si el siguiente paso es casarse o vivir juntos, el consejo es poner sobre la mesa la discusión sobre los ingresos (cuánto ganan) y cuáles son sus prioridades y sus hábitos de consumo (cuánto y en qué gastan), así como las expectativas, proyectos y sueños de cada uno. De esta manera podrán saber en qué convergen o tienen diferencias, y, eventualmente, determinar si es conciliable. 

 

Una vez en convivencia, dicen los expertos de Finanzas Prácticas, “es hora de pensar en un nuevo presupuesto”. Deben resolver cómo se repartirán los gastos, teniendo en cuenta los ingresos de cada uno y sin perder la capacidad de ser independiente del otro, porque no se sabe si la relación durará para siempre.

 

Las finanzas, tanto individuales como en pareja, requieren planeación. Sin embargo, en una relación –como en una sociedad– son necesarios el diálogo y los acuerdos entre las partes. 

 

Mayor será el reto si usted es ahorrador pero está con una persona que despilfarra. No se trata de no darse gusto y menos si hablamos de productos o experiencias que enriquecen la relación, sino de hacerlo con mesura y en la medida en la que el bolsillo aguante. El placer o las apariencias de hoy pueden ser los dolores de cabeza de mañana. 

 

Foto: Getty.

Por María Alejandra Medina

Sigue a Cromos en WhatsApp
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.