
Cuatro mascarillas caseras para rejuvenecer la piel de tu rostro
Las largas jornadas laborales, los bruscos cambios de clima, la mala alimentación y la falta de descanso necesario, son solo algunos de los causantes de que tu piel pierda propiedades esenciales como el grosor, elasticidad, coloración y humectabilidad que afectan su apariencia.
Si no cuentas con mucho tiempo libre para ir a un spa, te recomendamos estas sencillas soluciones caseras y naturales que hidratan, reafirman las líneas de expresión y remueven las células muertas de tu rostro.
Seguro tienes los ingredientes en tu cocina.
1. Mascarilla de fresas y miel para estimular tu piel:
Los cambios de clima y olvidar el bloqueador solar produce que tu piel se reseque, para esto, tritura 10 de fresas maduras y mézclalas con miel. Aplica la pasta que acabas de obtener en tu cara y déjala actuar por 20 minutos. Retira la mezcla con agua fría.
2. Leche y aceite de girasol:
Esta es una mascarilla limpiadora, te ayudara a remover los residuos de maquillaje y las impurezas.
En una taza de leche, mezcla tres gotas de aceite de girasol. Busca algodón, humedécelo con esta mezcla y espárcelo en toda tu cara. Luego de cinco minutos enjuaga con abundante agua fría y verás que tu rostro lucirá radiante.
3. Plátano y frutas frescas:
Busca en tu nevera un plátano maduro, manzana, aguacate o pera. Conviértelo en puré para aplicarlo en tu rostro y cuello, en este proceso debes cuidar que esta mascarilla no tenga contacto con tus ojos. Deja actuar la mascarilla de 15 a 20 minutos y lava muy bien con agua tibia. Tu piel lucirá suave y flexible.
4. Avena:
Este cereal brinda innumerables beneficios a nuestro cuerpo y si buscas nutrir tu rostro, es la mejor opción. Mezcla 3 cucharadas de avena, 1 de azúcar, el zumo de media naranja madura y 2 cucharadas de miel. Esparce la mezcla en tu rostro evitando el contacto con tus ojos por 10 minutos y enjuaga con agua fría para activar la circulación.
Ten en cuenta que tu piel se verá radiante sí, además de cuidarla con mascarillas, incluyes en tu dieta diaria agua y porciones de frutas frescas.