Un hombre con estilo

Pablo Sardi es el joven empresario que trajo la pasión urbana de BoConcept a Colombia y lo volvió ejemplo del diseño minimalista danés en América.
Un hombre con estilo

La sala de conferencias de BoConcept queda en el sótano del almacén, en la avenida 19 de Bogotá. Es un cuarto con paredes de ladrillo blanco y una imponente mesa de madera rodeada de ocho sillas de cuero con espaldar alto. Los muebles, aunque no parecen, son diseños defectuosos de BoConcept. Si se examinan con cuidado se ve que hay un roto en el cuero de esta silla, y esta otra tiene un hueco en la madera. Más que defectuosos, los muebles parecen usados, pero cuando el diseño es minimalista, el defecto no puede ser colosal.

Hace 15 años el diseño interior en Bogotá era dominado por el estilo clásico. Hoy hay más variedad, y de lo que más se vende es el diseño danés de BoConcept. Este diseño se caracteriza por su estética y funcionalidad, y se desarrolló en Escandinavia al principio del siglo XX, cuando el danés se adaptaba a la pobreza. Muchos años después este tipo de diseño encontró un mercado universal, y el almacén de BoConcept de Bogotá, uno de más de 300, se volvió modelo ejemplar de la multinacional en América.

Detrás del éxito de BoConcept está el gerente general, Pablo Sardi, un apasionado por el diseño interior urbano. De niño Sardi se trasteó a Estados Unidos con su familia, a Miami. Cuando llegó el momento de irse a la universidad decidió que el clima ártico de los llanos de Indiana era lo que necesitaba.

“Me fui porque Miami es mucha rumba, y a veces es difícil estudiar –dice Sardi–, por eso tomé la decisión de irme a un sitio bien aburrido, donde pudiera estudiar. En el colegio nunca fui uno de los mejores, entonces quería aprovechar para estudiar”.

Estudió Administración de Empresas con énfasis en Economía. Se graduó. Trabajó en la Bolsa de Nueva York desde Miami. En esas su mamá, María Mercedes Cruz, que tiene 35 años de experiencia en el mundo del diseño, decidió traer BoConcept a Colombia.

BoConcept reemplazó a De Sardi, un almacén de diseño interior en Bogotá que tenía la mamá de Sardi antes de irse a Estados Unidos. “El negocio no era BoConcept en su momento, el negocio era un negocio más artesanal, de muebles sumamente elaborados, más como piezas únicas”, comenta.

Cinco años después BoConcept ya tiene tres almacenes en Colombia, dos en Bogotá y uno en Medellín. Morten Georgsen, el diseñador principal de todo lo que tiene que ver con madera de BoConcept, visitó las tiendas de Bogotá el pasado 22 de febrero. Esto es un reconocimiento al trabajo y disciplina de Pablo Sardi y su equipo.

“Siempre, desde el principio, le creí al negocio de mi mamá, y siempre lo vi con miras de que fuera una empresa y no una tienda”, confiesa Sardi.

Esa es la diferencia de BoConcept. Sardi trajo la cultura del financiero estadounidense al negocio de diseño interior, y no es cualquier diseño, es el minimalismo danés. Estas dos ideologías, la del financiero y la del diseño minimalista, tienen mucho en común.

El minimalismo propone destilar todo a la esencia, y el que trabaja en la bolsa tiene que ser muy práctico, no puede dejar algo pendiente porque puede quebrar al cliente. Ese matrimonio, y la presencia del minimalismo en los medios, en películas, televisión y revistas, fueron la receta ideal para el éxito de BoConcept en Colombia.

Sardi no tiene pinta de banquero o gerente general. Se sienta en una de las sillas defectuosas en la sala de conferencias con una camisa a rayas de un morado claro, frente a un computador portátil Mac. No tiene corbata y tiene puesto un bluyín oscuro. Dice que cuando no trabaja, en su tiempo libre, se la pasa en fincas montando moto y caballo, disfrutando con su familia. En BoConcept todo es sencillo y agradable, empezando por el gerente. Quizás esa sea la consistencia de su negocio.  

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