Divorciarse con elegancia es posible

"No solo hay vida más allá de la separación, sino que es probable que esta sea mejor y más positiva", explica la abogada y jueza Purificación Pujol en su libro. Tome nota.
Divorciarse con elegancia es posible

Cuando una pareja decide romper, parece que todo se vuelve negro. Los buenos ratos juntos se olvidan y la felicidad se transforma en gritos, peleas y odio. La jueza española Purificación Pujol saca ahora a la venta "Un divorcio elegante", un manual cargado de humor en el que da algunas de las claves necesarias para separarse y no morir en el intento. Porque un ex es para toda la vida.

Cuando una pareja decide romper, parece que todo su mundo se viene abajo. El amor y la felicidad que un día tuvieron se esfuman y son sustituidos por la tristeza, la decepción y el odio.

En esos momentos duros, separarse civilizada y elegantemente es fundamental, sobre todo para que los mayores perjudicados no sean los hijos. Pero también para mantener una actitud positiva y poder seguir adelante. Porque hay vida más allá del divorcio.

"No solo hay vida más allá de la separación, sino que es más probable que esta sea mejor y más positiva. El problema no es el divorcio, sino el mal divorcio y una pareja se separa cuando ya no es feliz, o por lo menos uno de sus miembros", explica la abogada y jueza Pujol en una entrevista con Efe.

TODO NOVIO ES UN EX EN POTENCIA

Una de las claves para poder encontrar el amor y sobre todo para poder desenamorarse con estilo es encontrar una pareja que, llegado el caso, sea un excelente ex. Purificación Pujol explica en su libro "Un divorcio elegante" que pensar en cómo será la relación con la actual pareja después de una hipotética separación es esencial para experimentar un amor maduro y realista.

"Pensar en un novio como un ex en potencia no es condenar la relación al fracaso, al contrario. Los buenos ex son también muy buenas parejas, por lo que si elegimos bien al ex, es muy probable que sea nuestra pareja eternamente", asegura.

Además, si actualmente dos de cada tres uniones acaban rompiéndose, no es descabellado pensar al iniciar un romance que es muy probable que acabe tarde o temprano, por ello, afirma Pujol, es conveniente elegir a la pareja imaginando cómo sería como ex, "por si acaso".

HEMOS ROTO, ¿Y AHORA QUÉ?

Pujol cuenta que uno de los errores más comunes que el ser humano comete al terminar una relación es caer en la desesperación. De inmediato aparecen los sentimientos de humillación, abandono y culpabilidad, al pensar qué habría sido distinto si se hubiera actuado de otra manera.

Llegados a este punto, asegura la experta, es fundamental encontrar la paz interior para seguir avanzando. Perdonar al ex es lo principal y también una de las cosas más difíciles de hacer, especialmente si la relación ha terminado mal.

"Hay que pensar primero en lo que va a sentir el otro y luego en lo que sentimos nosotros. La cordialidad, la afabilidad y el buen tono deben imperar en todas nuestras relaciones", afirma.

Si por el contrario, el odio y la rabia se apoderan de nosotros, entonces, "nos estaremos degradando a nosotros mismos, y no al otro. Es más infeliz y vive más amargado el que odia que el odiado".

En ese momento, lo mejor es pensar con tranquilidad y entender que la relación ha llegado a su fin. Analizar los errores e intentar aprender de lo vivido ayudará a mirar al futuro con optimismo.

"En el libro, defiendo que es posible la ruptura sin daños. Hay que intentar por todos los medios que todos salgan beneficiados, porque en definitiva el perjuicio que se cause redundará en un daño hacia uno mismo", señala.

EL DINERO, UN FACTOR CLAVE QUE MANTIENE UNIDAS A LAS PERSONAS

Además del calvario emocional y psicológico que implica el divorcio, el dinero, o mejor dicho, la falta de él puede ser un factor determinante que empuje a continuar con la relación.

Es muy probable que uno de los dos deba hacerse cargo en solitario de la hipoteca, o que disponga de menos dinero para vivir que el que tenía cuando entraban en casa dos sueldos.

Aún así, Pujol aconseja olvidar el dinero y pensar si se es realmente feliz al lado de la otra persona: "Enamorarse es descubrir lo barato que es ser feliz -comenta-. Cuando uno es realmente feliz se asombra de lo poco que necesita para vivir".

La codicia puede llevar a las parejas a mantenerse unidas y acabar hundiéndolas en la miseria, sufriendo de una manera que no compensa los beneficios económicos que estén sacando. "El dinero es solo dinero, y el matrimonio no debe convertirse en un negocio", subraya en el libro.

LAS NUEVAS PAREJASCon el tiempo, acaba saliendo el sol. Una vez pasado el duelo propio de cada ruptura y superado el dolor que produce pensar que una relación que creíamos maravillosa se acabó, comienza una nueva vida.

Poco a poco, el sufrimiento va pasando y vamos descubriendo que la vida depara oportunidades muy buenas. Incluso, ¿por qué no?, otra pareja u otro matrimonio que dure para siempre.

"Para que una pareja dure son fundamentales tres pilares: comunicación, buen sexo y respeto absoluto. Una de las mejores cosas que te pueden pasar es acertar con la primera pareja, pero si no es así, qué problema hay en rectificar", se pregunta.

Y sobre todo, no olvidar nunca que "al tiempo se le pide tiempo, y el tiempo, tiempo te da".

 

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