¡Entrena tu fuerza de voluntad!

En su libro 'Autocontrol', la psicóloga Kelly McGonigal nos convence de que es posible domar nuestros deseos y cumplir nuestras metas.
¡Entrena tu fuerza de voluntad!

- Ponte un reto:

Elige una meta concreta para probar tu fuerza de voluntad, puede ser algo que has estado evitando (como hacer una dieta), que quieras dejar (fumar) o un objetivo de vida (montar un negocio) y concentra tu atención en ello.

- Cambios pequeños:

Comienza con una pequeña práctica de autocontrol que fortalezca tu voluntad; luego de saber que cuentas con ella, enfílate hacia tu meta. No le pongas cuidado a la primera sensación de cansancio. El cerebro busca que te detengas para protegerte del esfuerzo.

- No niegues las tentaciones:

Es una tontería. Mejor, imagínala lo más nítidas posible y con el placer que experimentarás al ceder ante ellas. Luego actúa como si ya lo hubieras hecho. 

- Un paso no es una meta:

No confundas la meta con una acción que te acerca a ella. Hacer ejercicio una semana será satisfactorio, pero no servirá de nada si desistes. El premio de la acción puede ser suficiente para aplazar o, peor, olvidar tu meta.

- Comienza ya:

No postergues las decisiones. No digas “esta es la última vez”. Mira cada decisión como un compromiso con la meta de mañana. Visualiza tu futuro tal y como lo quieres y piensa cómo sería si no cumples tus objetivos. Eso te estimulará.

- La meta no es una virtud:

Olvida los juicios de valor. No creas que por controlar tus tentaciones estás portándote bien.  Esto solo te dará una inconsciente “licencia moral” para ceder ante ellas. Mira las metas como algo que hace parte de ti, de tus objetivos.

- El deseo no es felicidad:

El peor obstáculo para cumplir tus metas son los deseos inmediatos. Piensa que una cosa es el deseo y otra la felicidad. Saberlo te dará una mejor perspectiva para buscar la felicidad real.

- Diez minutos claves:

Si ya sabes que vas a caer en tentación, aplázala diez minutos. Si vas a desistir de tu meta, dale diez minutos más. Te darás cuenta que tienes más fuerza de voluntad de lo que realmente crees.

 

 

Foto: iStock.