Conóce la tendencia en cosméticos diseñados para el cuidado de la piel

Burt's Bees es una multinacional que se encarga de hacer productos que cuidan la piel mediante nutrientes naturales. Conoce su historia.
Conóce la tendencia en cosméticos diseñados para el cuidado de la piel

Burt Shavitz vivía de la miel hasta que Roxanne Quimby le propuso producir cera de abeja para cosméticos naturales. Y les sonó la flauta. Visitamos la sede de Burt’s Bees en North Carolina, y presenciamos cómo funciona la empresa, hoy convertida en una multinacional.

Hay dos maneras de pensar en los cosméticos. La forma tradicional es como una máscara que se aplica para mejorar el aspecto inmediato del rostro. Así funciona el labial, la base y la pestañina, el maquillaje que una mujer usa para una cita romántica, un matrimonio, o un día como cualquier otro en la oficina.

La otra manera de pensar en los cosméticos es con la salud y el bienestar general en mente. Esta es la filosofía detrás de Burt’s Bees, una compañía con más de 150 productos diseñados para alimentar la piel con nutrientes cosechados de la naturaleza.

Burt’s Bees no fue una idea que tuvieron algunos empresarios de corbata y blazer para satisfacer un nicho en el mercado de productos naturales. La empresa es un accidente de suerte.

En los años ochenta, Burt Shavitz estaba viviendo en una pequeña cabaña en Maine en el norte de Estados Unidos con una manada de gallinas y 30 panales de abejas. En el verano, Burt cosechaba la miel de las abejas, las vendía, y con lo que ganaba pagaba los gastos mínimos de su humilde existencia.

Roxanne Quimby estaba en las mismas, viviendo en una carpa con sus dos hijos y ayudándole a Burt con el negocio de la miel. Cuando la temporada terminaba, Burt y Roxanne quedaban con una cantidad de cera de abejas acumulada. A Roxanne se le ocurrió usar la cera para hacer velas para vender.

Las primeras que vendieron recaudaron 200 dólares, una cifra que los inspiró a cambiar el enfoque del negocio. Al año habían logrado 20.000 dólares en ventas y, sin haberlo planeado, crearon una pequeña compañía. Alquilaron una escuela antigua y abandonada sin luz, electricidad, agua o ventanas, y la convirtieron en la primera sede de Burt’s Bees.

La siguiente creación volvió a cambiar el rumbo de la nueva compañía. Roxanne encontró una receta en un libro del siglo 19 para un protector labial a base de cera de abejas. El cosmético fue tan efectivo para combatir la sequedad de los labios que, hoy en día, sigue siendo el producto más popular de la línea de Burt’s Bees.

Así nació el concepto de los productos naturales para el cuidado corporal. La piel es el órgano más grande del cuerpo y como tal su cuidado debe tomarse con seriedad. Burt y Roxanne crearon una empresa que elabora cremas y soluciones que nutren la piel con sustancias naturales extraídas de plantas y minerales.

Los cosméticos naturales no reemplazan los tradicionales porque están diseñados para maximizar la salud de la piel y no para tapar los defectos temporalmente. Una mujer que utiliza maquillaje hecho a base de químicos astringentes se beneficia del uso de los cosméticos de Burt’s Bees. El maquillaje irrita la piel, no la deja respirar y, por consecuencia, acelera la vejez del rostro. Estos productos de regeneración son particularmente necesarios cuando la piel es expuesta a la polución, el sol, la sequedad y los elementos en general.

Hace 25 años Burt y Roxanne no podían imaginarse que su pequeña compañía de miel y velas llegaría a ser una multinacional con presencia en Norte América, Europa, Asia y América Latina, y que sus productos se mantendrían en la cima de la tendencia de los cosméticos naturales.

 

últimas noticias

Mochilas hechas a mano

Trece instrucciones para volar en parapente

Cinco curiosidades sobre los zurdos