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Diez cosas que pasan cuando te vas a vivir con tu novio

¿Decidieron volar juntos? es muy probable que te sientas identificada con esto.

Por Redacción Cromos

24 de enero de 2017

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La confianza se solidifica

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Es normal que sientas un poco de miedo después de haber tomado la decisión, pero todo va a fluir como algo natural. Así que tienes que acostumbrarte a muchas cosas que vienen con la convivencia como los olores, las medias en el baño, el reguero de agua al salir de la ducha y el desorden por todo lado. Aunque no todos son iguales, la gran mayoría sí, es por esto que debes tener claro que todos somos humanos y que tenemos conductas que pueden molestar a la otra persona.

 

 

Disfrutas a la persona que tienes al lado

 

Los planes de antes, ahora se convierten en el mejor argumento para demostrar de qué están hechos. Las películas, los fines de semana sin bañarse, y cocinar juntos son los pretextos para entender que el placer no está únicamente en lo que hagas, sino también en la comodidad y tranquilidad que te ofrece la otra persona. Al fin y al cabo ambos deben ser un gran equipo. 

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Tendrás que encontrar un punto de equilibrio para decorar

 

Esto sí que va a ser difícil al principio, pero no imposible, así que respira. La prueba de fuego de todas las relaciones es saber la combinación de colores para las paredes, las vajillas, los muebles y los cuadros. Es muy probable que ambos tengan gustos distintos, pero esto es a lo que más le puedes sacar provecho, recuerda la casa es de ambos, deben tener un 50 / 50 de participación, las peleas por esto se convertirán en la mejor conciliación para tener un hogar de ensueño.

 

 

El espacio de la cama nunca será suficiente

 

Compartir este espacio será trascendental, recuerda que antes de vivir juntos cada uno tenía su lugar y podía escapar de todo, ahora es de los dos, así que debes procurar no involucrar tus problemas en el recinto sagrado de tu casa, tu cama, sí, porque aunque no lo creas este espacio nunca es suficiente para recoger tanta energía y amor. (¿Casarse es mejor que irse a vivir juntos?)

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¿Y el armario?

 

Estás sonriendo verdad. Pues él puede pensar que traes todas las prendas de todas las tiendas femeninas que existen y es “verdad”. Así que debes acostumbrarte a compartir el lugar para guardar la ropa, seleccionada por colores, por tamaños y climas, ahora estarás en medio de ropa masculina que hará que pienses que ese espacio no se puede compartir. Recuerda fuiste tú quién decidió mudarse con él, las reglas cambian y lo que antes era gigante para ti ahora se limita.

 

 

Repartes tareas

 

Cada uno hace parte del todo que construyeron. Así que es importante que deleguen funciones donde ambos tengan que hacer lo mismo en distintos días. Atender visitas, lavar los platos, cambiar las camas, barrer, lavar los baños. La casa es de ambos, así que el trabajo debe ser igualitario.

 

 

Haces el amor con más frecuencia

 

¡Qué emoción! No creas cuentos la rutina sexual la pones tú. Cuando compartes el mismo espacio con tu pareja las ganas son más notorias, el deseo sexual aumenta, y la noche no les alcanzará para demostrarse cuánto se aman. (Viaja con tu pareja antes de decir: "acepto")

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Aumentas de peso

 

Cocinar juntos se convierte en el plan favorito. Aunque seguramente hay uno de los dos que tiene más destrezas culinarias, siempre será una idea fabulosa para convivir en armonía. La comida además de unir y afianzar lazos también hace que sientas más gusto por ella, encuentras más ricos los sabores que experimentas, y con mucha certeza los menús serán tan variables que no podrás decir que no.

 

 

Descubres sus mañas

 

No te imaginas la aventura en la que acabas de embarcarte. Es muy probable que empieces a notar que se arregla demasiado, que no le gusta planchar, que duerme con una almohada en las piernas o que necesita poner música para conciliar el sueño. Te vas a reír en enormes cantidades, eso se convertirá en un chiste interno y disfrutaran la nueva etapa. (Conoce los beneficios de tocar a tu pareja)

 

 

Comienzas a ahorrar

 

No te sorprendas. La decisión de haberse ido a vivir juntos traerá consecuencias muy favorables. Los gastos ahora serán compartidos y empezarás a darte cuenta que te estás volviendo más organizada con tus finanzas, algunos gastos se reducirán considerablemente y entender que son una sola persona ahora, se convertirá en algo muy gratificante.

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Foto: Istock

Por Redacción Cromos

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