El humo del cigarrillo de segunda mano aumenta el riesgo de sufrir cáncer y enfermedades cardiacas

Cada 31 de mayo la OMS celebra el Día Mundial sin Tabaco, con el fin de concientizar a fumadores y no fumadores sobre los riesgos y enfermedades que provoca este hábito, que quita la vida a 7 millones de personas cada año.

¿El humo del cigarrillo también afecta a los no fumadores?
Foto: Getty.

Dejar de fumar puede ser difícil para un fumador, pero es un paso importante. Si fumas, debes saber que no solo mejorará tu salud, sino también la de las personas que te rodean. (Ver: Renunciar al cigarrillo: lo que pasa con el cuerpo a la hora, al mes y a los 15 años de dejar de fumar).

El humo de segunda mano, también conocido como humo ambiental del tabaco, es una combinación del humo proveniente de un cigarrillo encendido y del humo exhalado por el fumador que se difunde hacia el espacio que nos rodea.

Según el especialista Steven Ames de la Clínica Mayo, inhalar humo de segunda mano es tan riesgoso como fumar, pues este contiene las mismas sustancias químicas tóxicas que los fumadores inhalan, como la nicotina, monóxido de carbono, benceno, formaldehído, cianuro y una variedad de sustancias que producen cáncer. Pese a que los efectos de estas sustancias son mayores cuando se inhalan directamente del cigarrillo, no dejan de ser tóxicas para las personas que terminan por respirarlo. (Ver: Ocho consejos para dejar de fumar).

Las partículas en el humo de segunda mano pueden permanecer en el aire por horas y el residuo que se adhiere al cabello del fumador, así como a la ropa u otros elementos, también representan riesgos para la salud, especialmente en los niños. Ese residuo se conoce como humo de tercera mano.

Existen pruebas que indican que la exposición al humo de segunda mano, al vivir con un fumador, puede aumentar el riesgo de cáncer de pulmón en 20 o 30 por ciento. El humo de segunda mano también aumenta el riesgo para arteriopatía coronaria en 25 a 30 por ciento y puede producir una variedad de riesgos médicos en los niños, así como en las mujeres embarazadas y sus bebés aún no nacidos.

Igual que con el tabaquismo activo, mientras mayor y más prolongada sea la exposición, mayor riesgo de sufrir daños en la salud, especialmente enfermedades respiratorias y cardiacas. Además, los síntomas de asma y arteriopatía coronaria pueden empeorar hasta con un tiempo corto de exposición. Ver: Ocho cosas que fumar le podría hacer a tu piel.

Dejar de fumar puede ser difícil si lo haces solo, busca ayuda de expertos y piensa que es un paso importante para cuidar tu salud y la de sus seres queridos. Si vives con un fumador, no permitas que este fume en espacios cerrados o de poca ventilación, desgraciadamente las máquinas para limpiar el aire o los filtros no son eficaces para liberar el humo de segunda mano y tercera mano, la única manera de eliminar el riesgo de exposición es erradicándolo de su entorno.

 

 

últimas noticias