¿Cómo evitar los malos olores en el área vaginal?

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Recuerda que la vagina tiene un olor característico que es completamente normal y puede variar ligeramente entre una mujer y otra.

Ángela María Gómez, ginecóloga de la Clínica del Country, comenta que en algunos casos es un olor perceptible y no se asocia a ninguna molestia. Generalmente, cuando el cambio en el olor vaginal es transitorio y desaparece fácilmente con el aseo genital no debe existir preocupación porque se trata de una situación normal.

Los cambios hormonales que se dan en el ciclo menstrual, con el inicio de la menopausia, durante el embarazo o en la pubertad en las niñas pueden considerarse factores que alteran el mal olor en el flujo vaginal.

“Es frecuente que notes cambios en tu olor vaginal cuando se utilizan protectores diarios de forma frecuente o en situaciones en las que se aumenta la sudoración como, por ejemplo, después de realizar algún tipo de actividad física o cuando se está en lugares de clima caliente o húmedo”, comenta la ginecóloga.

Por otro lado, explica que otra de las situaciones que puede producir cambios en la zona íntima es el haber hecho actividades en piscinas, jacuzzis, saunas o turcos.

Otro de los casos en los que puede existir una alteración en el olor vaginal es cuando se olvidan tampones vaginales o cuando la copa menstrual o la toalla higiénica no se cambian con la suficiente frecuencia.

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En cuanto a la menstruación, es normal notar un cambio en el olor vaginal por la degradación de los componentes sanguíneos, que hace que se produzca una especie de olor metálico el cual debe ceder completamente cuando termina la menstruación.

Después de tener relaciones sexuales es normal percibir un cambio en el olor vaginal por el intercambio de fluidos y la sudoración. Sin embargo, este olor debe ser transitorio y debe desaparecer después del aseo genital.

Cuando el mal olor vaginal es persistente a pesar del aseo, y se percibe un flujo vaginal abundante o con cambio en el color, así como irritación o hinchazón, o cuando aparece cualquier tipo de lesión en el área genital, ya no se trata de una condición normal y significa que hay una patología que requiere tratamiento con especialistas, dependiendo el caso.

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Dentro de las causas más frecuentes que se produce el mal olor están las infecciones vaginales ocasionadas por hongos o por bacterias, las cuales usualmente se acentúan después de la menstruación o después de tener relaciones sexuales.

Otras condiciones menos frecuentes, que también pueden producir cambios en el olor es la infección pélvica inflamatoria, las enfermedades de transmisión sexual y las anormalidades graves en la citología que requieren un tratamiento oportuno.

¿Cómo evitar los malos olores?

Es importante seguir una serie de recomendaciones muy sencillas y prácticas para el cuidado de nuestra zona vaginal:

1. Hacer un aseo genital diario con suficiente agua, siempre utilizando más agua que jabón (nunca se debe introducir el jabón en la parte interna).

2. El uso de duchas vaginales, remedios caseros, perfumes o desodorantes vaginales son completamente innecesarios y, por el contrario, son contraproducentes. No es necesario estar haciendo ninguna de estas prácticas con regularidad.

3. Después de hacer ejercicio o de haber estado en una zona húmeda, siempre se debe hacer cambio de la ropa, no se debe permanecer con la ropa o con el vestido de baño húmedo, y se debe hacer un aseo genital al terminar.

4. Durante la menstruación es necesario hacer cambios frecuentes de la toalla higiénica, el tampón o la copa menstrual, siempre acompañado de una buena higiene de manos.

5. En cuanto a las relaciones sexuales, es fundamental realizar un aseo genital antes y después de la relación y procurar el uso del preservativo.

6. Para las personas que visitan o que viven en lugares húmedos o de clima caliente, es importante evitar pasar mucho tiempo con ropa ajustada y, cuando noten aumento en la sudoración, realizar con mayor frecuencia el aseo genital y el cambio de la ropa interior durante el día.

7. No se debe utilizar protectores diarios con regularidad y se debe asegurar que la ropa interior tenga recubrimiento de algodón en la zona de contacto genital. Es muy importante lavar la ropa interior con un jabón delicado, idealmente indicado para este fin, retirar completamente el jabón y dejar secar la ropa completamente para evitar que se guarde húmeda.

La especialista indica que, si a pesar de estas recomendaciones, persiste el mal olor vaginal o hay síntomas asociados, se debe consultar al ginecólogo y evitar la automedicación.

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