Jessica Cediel y Lady Noriega también han denunciado las consecuencias de los biopolímeros en el organismo / Foto tomada de Facebook.
La moda de retocarse más el inconformismo con lo que se tiene son los ingredientes principales de esta historia. Elizabeth Loaiza es otra victima del afán por modificar su silueta. Recientemente, la modelo dejó a un lado las publicaciones en las que exhibe su escultural figura para ponerle voz y fuerza a una campaña llamada #NomásBiopolímeros.
“Tenía una cola muy bonita, era imagen de varias marcas. En el 2014 fue la mejor cola de TVyNovelas. Después de eso llegó el boom de los biopolímeros. No le hice caso a mi mamá y arriba de la cola me aplicaron un poquito, y dije no pasa nada al ver que todas mis amigas se lo aplicaban”, dijo la influenciadora en un video publicado en sus redes sociales.
El efecto del líquido prendió sus alarmas. “Hace un año noté que estaba rara. Tenía duro en la mitad de la nalga. Hace seis meses me hicieron un láser y me salió un morado, pero fue por los polímeros y sale porque la piel se empieza a morir”, narró la empresaria.
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Carlos Ríos, médico experto en retirar biopolímeros, en una entrevista a la revista Cromos explicó que “las consecuencias de los biopolímeros se pueden dar al instante, la persona puede morir en las siguientes horas, o pueden transcurrir semanas, meses, incluso años, sin que presente alteraciones. Algunas sufren el síndrome de Asia, es decir, su cuerpo desarrolla un tipo de actividad autoinmune a causa de la sustancia inyectada. La gente presenta problemas gravísimos de salud que parecen no estar relacionados con biopolímeros”.
Las huellas de una mala decisión tuvieron una respuesta satisfactoria. Loaiza les compartió a sus seguidores el procedimiento al que se sometió para retirar la raíz del problema. “Me abrieron una incisión de dos milímetros en cada nalga y por ahí me metieron el aparato especializado en diluirlos y sacarlos”, contó. “Eso drenaba sangre como si fuera, uy no sé, una película de terror. Tenía náuseas, de todo, fue un dolor insoportable”.
A pesar de las dificultades, el final de su experiencia con los biopolímeros fue positivo. “Puede haber necrosis de piel, te puede migrar a las vértebras, migrar a los pulmones, migrar al cerebro, provocando la muerte”, dijo. Su testimonio, enmarcado en la etiqueta #NomásBiopolímeros, espera llegar a más de su millón ochocientos mil seguidores en Instagram para que la histora no vuelva a repetirse.