En cuestiones de amor

¿Ha sentido alguna vez que no puede seguir adelante sin la persona amada? ¿Cree que la mejor opción para olvidar un amor es suplirlo con otro? Cuando las relaciones afectan la salud y se pierde la individualidad, hay que prender una señal de alarma.
En cuestiones de amor

Que sus padres fueran emigrantes le enseñó a Walter Riso a ser práctico y realista, características que aplica en el amor y de las que quiere contagiar a sus lectores. "No hay que estar deshojando margaritas. Yo le apuesto a un amor racional que gire alrededor de la amistad, que tenga brotes esporádicos de Eros -cuantos más tenga, mejor- y de cuidado y protección. Spinoza decía que la amistad es la alegría de que el otro exista. Y tú, ¿cómo generas la amistad? ¿Con taquicardia, sudor, emoción?, ¿la construyes racionalmente? El enamoramiento está ahí pero se debe enganchar con otra cosa: esa compatibilidad fundamental. Uno no hace el amor con los genitales sino intercambiando las visiones de mundo", dice Riso, quien lanzó recientemente Manual para no morir de amor, con el que pretende sentar una guía que ayude a crear elementos de protección para sufrir menos.

Para las relaciones es importante establecer cuáles son esos principios no negociables, aquellos que van marcando el límite y señalan cuándo la autorrealización se ve afectada por la otra persona. "El amor cara a cara tiene límites. Hay que hacer el amor con la Carta Universal de los Derechos debajo de la almohada".

¿Cuál sería la definición de amor sano?

Amor sano: "Hacer el amor con el mejor amigo, con ternura, pasión y sin miedo, que ojalá sea la pareja de uno".

Que no haya miedo, a que te dejen, a los celos, a que te lastimen, a perder al otro.

El amor es ausencia de miedo.

Es indispensable que exista el deseo y la atracción.

La amistad que construyes con el otro.

El ágape, que es cuidar al otro cuando te necesita, la entrega.

Principios para no morir de amor

Si ya no te quieren, aprende a perder y retírate dignamente.

Casarse con el amante es como echarle sal al postre.

Evita el sacrificio irracional: no te anules para que tu pareja sea feliz.

¿Ni contigo ni sin ti? ¡Corre lo más lejos posible!

El poder afectivo lo tiene quien necesita menos al otro.

No siempre un clavo saca a otro: a veces los dos quedan adentro.

Si el amor no se ve ni se siente, no existe o no te sirve.

No idealices al ser amado: míralo como es, crudamente y sin anestesia.

El amor no tiene edad, pero los enamorados sí.

Algunas separaciones son instructivas; te enseñan lo que no quieres saber del amor.

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