¿En qué momento estoy siendo violentada por parte de mi pareja?

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En el marco del Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, la sexóloga y escritora Valeria De La Espriella nos cuenta desde su experiencia personal y profesional lo que las mujeres deben evitar en las relaciones sentimentales y en qué momento identificar esos patrones de violencia.

“Lo primero que las relaciones de pareja deben ser un juego cooperativo en donde ambas personas construyen felicidad y que esto represente mejora en la calidad de su vida y bienestar, que crezcan para que saquen lo mejor de cada uno en la relación”, comenta Valeria

Otra de las sugerencias de Valeria es que las relaciones no se basan solo en el amor, porque si no se está queriendo bien y se está dañando, entonces no es una relación sana.

En este tipo de casos es importante entender que además del amor se necesita confianza, respeto, honestidad, pero también que tengan sus espacios para desarrollarse a nivel individual y que haya una comunicación asertiva entre ambos.

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Debes también hacerte la pregunta si estás en una relación tóxica. Por ejemplo, te sientes sin energía, cansada y agotada a nivel emocional, en vez de sentirte llena de energía y felicidad con la persona que está a tu lado.

“Hay que tener en cuenta que, en algunos casos, esa relación tóxica puede convertirse en una relación violenta, en el momento en que esa persona te trata mal, empieza a corregirte porque lo que tú dices no está bien, se burla de lo que dices y haces”. Afirma Valeria

“Recuerda que la violencia no solo son golpes también hay violencia psicológica, entonces si te empiezas a sentir muy mal contigo misma cada vez que estás con esta persona y esta persona te ofende, te humilla, te chantajea, eso es una gran señal que te encuentras en una relación tóxica”, manifiesta De La Espriella.

Otra de las señales es cuando empiezas a sentir miedo hacía esa persona “Te da miedo hacer cualquier cosa porque esa persona se va a molestar, entonces dejas de hacer lo que quieres hacer por darle gusto y para que él no se incomode”.

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En algunas ocasiones empiezas a sentir que no eres libre en tus decisiones o actuaciones dentro de la relación y te transmite emociones como el miedo, la angustia o incluso el estrés se percibe cada vez que lo miras.

Por otro lado, en algunos casos empiezas a evidenciar que estás dando mucho en la relación y la otra persona no está dando en la misma proporción, es decir que estás sacrificando cosas por estar al lado de esa persona y además esta persona no te acepta como tú eres.

Cuestiona tu forma de vestir, de hablar, como te expresas con tus amigos y familiares además de discutir por tus labores en el trabajo o en el hogar.

También hay que entender el ciclo de la violencia en una relación. Está la fase de la explosión donde hay una situación de violencia hacía a ti (gritos o golpes). Después viene la fase de la luna de miel, cuando esta persona te pide perdón por lo que ha cometido y te promete que va a cambiar, te dice que te ama y que no puede vivir sin ti. Luego de un tiempo comienza la fase de la tensión sucede que empiezas a sentir miedo y dejas de hacer cosas para no molestarlo para que no se desencadene una situación de violencia y otra vez se desata la fase de explosión.

“Si permites estos ciclos, cada vez los espacios entre ellos serán más cortos”

Así mismo hay que tener en cuenta los tipos de violencia: existe la violencia simbólica, económica, física, psicológica, sexual.

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Simbólica: cuando se refuerzan esos estereotipos o roles de género y sexismo como, por ejemplo, las mujeres no sirven para gobernar, las mujeres no saben hacer esto, etc…

Económica: cuando esa persona empieza a manejar el dinero en la relación y le tienes que pedir permiso para comprar algo de tu gusto, además no te deja trabajar.

Física: cuando te golpea, te empuja, te agrede. Utiliza la fuerza física o te lastima con algún objeto.

Psicológica: cuando te insulta, descalifica, cela, controla y te vigila.

Sexual: Te exige cosas que tú no quieres que pase, tu cuerpo le pertenece y esa persona se aprovecha de eso. Te toca sin tu consentimiento y hay violación.

“La violencia que se puede disfrazar de romanticismo, y no discrimina, así que cualquier mujer puede verse envuelta en una dolorosa y peligrosa situación, tenemos como tarea empezar a cuestionar creencias como que: el amor lo puede todo o que los celos son amor, empezar a fortalecer la autoestima, tener un grupo de apoyo, y sacar fuerzas para salir de la relación”, finaliza Valeria.

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