Fases de la dimensión sexual femenina

Conoce las cinco fases biológicas en las que se desarrolla la sexualidad y la reproducción de las mujeres.
fases de la dimensión sexual femenina

Ariel Ruiz, ginecoobstetra, especialista en Biología de la Reproducción explica:

 

1. Intrauterina

 

La primera dimención sexual de una mujer se desarrolla en el vientre de su madre, donde ocurre la formación de sus órganos reproductivos y de su estructura fenotípica de mujer. “Así como el proceso de formación genital puede suceder dentro de los parámetros de la normalidad, también pueden ocurrir algunas alteraciones”, indica el experto. Los controles prenatales son, en ese sentido, la primera forma de cuidado de la salud sexual y reproductiva que la mujer recibe cuando apenas se encuentra en proceso de gestación.

 

La sexualidad comienza desde el vientre materno durante la formación de los órganos sexuales.

 

2. Infancia y pubertad

 

Durante la niñez se da la fase de “quiescencia” o “latencia” en la que no se presentan mayores cambios físicos u hormonales y que precede a una época de grandes transformaciones como lo es la pubertad: una etapa en la que las hormonas sexuales comienzan a actuar para facilitar un complejo proceso de maduración sexual caracterizado por el desarrollo de las glándulas mamarias, la redistribución de la grasa en zonas específicas del cuerpo y la aparición de los ciclos menstruales. De acuerdo con Ruiz, es común que las adolescentes presenten irregularidad menstrual durante 18 meses después de su primer periodo. Sólo el 60% de las adolescentes tienen ciclos menstruales regulares y ovulatorios. Momento adecuado para comenzar a recibir atención ginecológica”. (¿Cuáles son los cambios de humor que podemos sufrir las mujeres durante el ciclo menstrual?). 

 

3. Fase procreativa

 

Aunque las mujeres pueden concebir desde el momento de su desarrollo hasta aproximadamente los 42 años, la etapa ideal para hacerlo se enmarca entre los 25 y los 35 años de edad. La realización de citologías mensuales después de la primera relación sexual, pueden resultar claves para prevenir diferentes problemas de salud durante esta etapa y las siguientes. Detectar a tiempo aquellas lesiones que pueden devenir en un cáncer de cuello uterino es fundamental. Generalmente, entre la lesión inicial y la aparición del cáncer pasan hasta diez años. Estas lesiones son ocasionadas por el virus del papiloma humano y no todas se convierten en cáncer. Hay alrededor de 50 tipos de este virus, algunos son más oncogénicos que aquellos que producen otro tipo de complicaciones. De ahí la importancia de recibir una asesoría adecuada y oportuna en términos de planificación, métodos anticonceptivos y mecanismos preventivos tales como la vacuna del papiloma humano. (¿Qué exámentes debes hacerte cad año según tu edad?). 

 

4. Climaterio

 

Se caracteriza por la irregularidad menstrual, la llegada de periodos no ovulatorios y, finalmente, alrededor de los 51 años, la desaparición de la menstruación. La menopausia puede estar acompañada por síntomas vasomotores como el bochorno y por cambios en el aparato sexual que provocan fenómenos como la disminución de la lubricación y la dispareunia (dolor al tener relaciones sexuales). Los niveles de estrógenos disminuyen, razón por la que pueden aparecer enfermedades como la osteoporosis y diversas afecciones cardiovasculares; además, el riesgo de padecer cáncer de mama, endometrio u ovarios se intensifica.

 

La calidad del cuidado que la mujer brindó a su salud en las etapas anteriores de su vida se verá reflejada en esta. El consumo de alimentos ricos en calcio, la práctica constante de ejercicio y los controles ginecológicos semestrales o anuales pueden resultar claves para el bienestar integral de la mujer durante la menopausia y después de ella. Esta fase es la más indicada para comenzar a someterse a la mamografía anualmente. Sin embargo, antes de los 50 años, las mujeres deben realizarse el autoexamen con frecuencia, preferiblemente en el día número 11 de su ciclo menstrual, y, aunque no hayan llegado a la menopausia, las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de seno no pueden dejar de practicarse los exámenes clínicos que su ginecólogo le indique. (La menopausida: más alla de los calores). 

 

5. Senetud

 

En esta etapa el riesgo de padecer algún tipo de cáncer ginecológico continúa siendo muy alto, por lo que se recomienda dar continuidad a los exámenes médicos correspondientes. Las mujeres deben reconocer que la salud sexual y reproductiva constituye un entramado de aspectos que se enlazan durante todas las etapas de la vida. Estas etapas son interdependientes. El estilo de vida que lleve en el presente se manifestará en las siguientes etapas.

 

Foto: iStock.