
Así como van las cosas, a finales de éste año, Hillary Clinton será la próxima presidente de Estados Unidos. Ella encarna el movimiento actual de la mujer con ganas de que este planeta tenga un futuro esperanzador para las nuevas generaciones.
La mujer actual no exige respeto; simplemente no contrata al que no sabe hacerlo. Atrás quedaron los días de la mujer víctima. A pesar de que sigue la violencia intrafamiliar, la mujer cada día se está llenando de razones y fortaleza para sortear las adversidades como la fuerza bruta. Y es que cada día que avanza este segundo decenio del nuevo milenio, la nueva feminidad está basada en una mujer maravilla que todo lo puede.
Hoy está mejor preparada académicamente y prefiere, lo muestran estadísticas reveladoras, casarse tarde, después de los 30 o no casarse, y ser exitosa profesionalmente. Tiene total control de su vida, y no necesariamente con una pareja del género opuesto a su lado.
En el campo siempre ha sido la mujer sembrando, tejiendo, hilando, cocinando, cuidando los animales, la que sostiene el equilibrio familiar. En los barrios, son las madres cabeza de familia las que con sus manos pedaleando máquinas de coser, tejiendo en telares, bordando, pegando botones, sacando adelante a sus hijos y a su hogar. Hoy, en el campo laboral hay cada vez más cargos ejecutivos en manos de mujeres coherentes y muy poderosas, dictando los destinos en muchas naciones y, si las encuestas aciertan, EE.UU. tendrá su primera mujer al mando.
En la moda, super mujeres como Jeanne Lanvin, Madeleine Vionnet, Gabrielle Chanel, o Elsa Schiaparelli, eran escasas a comienzos del siglo XX. Hoy, son muchos los ejemplos a nivel nacional e internacional en manos de mujeres talentosas y exitosas.
Hoy no solo se ha puesto los pantalones en el campo laboral, sino que ha ido adquiriendo un poder personal, que la proyecta como un nuevo género, que compite hombro a hombro con el opuesto.
Ver un show de Ellen de Generes es un espectáculo de seguridad y autoestima de la nueva mujer. Ventila su matrimonio con la bellísima Portia de Rossi, con toda la naturalidad del caso y por su programa de TV. han pasado las grandes figuras del espectáculo y la política, desde donde apoya, a su manera, el movimiento gay, y es admirada y seguida por millones, con su indumentaria abiertamente andrógina, que ha creado una verdadera tendencia con sus zapatos Oxford de amarrar o sus tenis blancos.
La controvertida Caitlyn Jenner, quien cambió su sexo para convertirse en mujer, es un detonante más de esa fuerza oculta del género femenino para salir a flote.
El “sexo débil” ya no va más. La fortaleza, el tesón y la dedicación femenina no tienen nada de debilidad y ha sido siempre un acto de amor incondicional.
Mujeres poderosas
-Vemos unos nuevos códigos de barra en la indumentaria de la mujer que está al frente en su trabajo, en su empresa, en su casa. Es una mujer que necesita sentirse cómoda a sus anchas, con alas, para volar como una vez lo escribió Frida Kahlo en uno de sus lienzos.
-El feminismo es un movimiento de poder, que ha tenido grandes mujeres defendiéndolo, desde el voto en Inglaterra con Emmeline Pankhurst, Simone de Beauvoir, con su filosofía sobre la mujer en sus libros o Virginia Wolff con sus personajes de ficción.
-En las jovencitas actuales, se respira ese aire de renovación. Orgullosas de ser femeninas y la moda las acompaña para vestirlas como musas urbanas con chaquetas de jeans, faldas étnicas con botas vaqueras. Listas para afrontar la vida y los nuevos retos que vengan, así son las nuevas Millenials.