La Reina Letizia y la dieta macrobiótica: mitos y verdades

Mucho se ha hablado de lo delgada que está la Reina Letizia y de su cuerpo musculado. Sin embargo, Letizia Ortiz Rocasolano es una mujer que se ve con una gran vitalidad y energía. ¿A qué obedece esto?, ¿en qué consiste la dieta macrobiótica que sigue?

Foto: Europapress.

Durante el verano, los brazos de Letizia y su figura volvieron a salir a la luz, y en gran parte se debe, no solo al deporte, sino a la alimentación que ha incorporado en su vida. De hecho, la Reina Letizia cuenta en su cocina con chefs especializados en macrobiótica y ayurveda, medicina tradicional de la India que tiene como objetivo común la unificación de cuerpo-mente y espíritu.

"La nutrición es el pilar de la salud y la macrobiótica es algo más específico basado en una filosofía de vida. Se trata de una alimentación muy viva y entre esos alimentos vivos están los fermentos o que las verduras no tengan pesticidas, y en mantener tu sistema inmunológico al cien por cien a través de una buena alimentación de calidad", explica María José Arce, consultora macrobiótica. (Te puede interesar: ¡Las famosas confiesan sus dietas!).

A pesar de que se habla que es una alimentación, Arce desmitifica ese concepto y nos explica que es lo que nos pasa en nuestro interior y por qué una persona puede parecer más delgada: "No lo es tanto porque tu cuerpo cada vez te va a pedir menos, porque al ser una alimentación viva tu cuerpo está satisfecho. Cuando uno sigue comiendo es porque hay un vacío de algo. Si tú comes lo que tu cuerpo te pide, no tienes necesidad de comer más".

La base de la filosofía macrobiótica es que nuestro cuerpo, alimentos y todo lo que nos rodea están compuestos por el YIN y YANG por lo que en la dieta macrobiótica lo ideal es el equilibrio entre estas fuerzas: "Es una alimentación que aporta mucha vitalidad y energía, influye en la calidad de tu cuerpo, de tu piel, de tu pelo".

Los grandes ejecutivos cuando tienen una reunión importante y necesitan estar concentrados, consumen durante cuatro días arroz integral y miso porque centra y da energía.

Todo los que nos rodea en nuestro día a día es Yin y Yang, hasta el sexo masculino y femenino: "La mujeres somos más yin porque somos la madre tierra, somos acogedoras, tenemos hijos y los hombres son más yang porque son más fuerza, además el yin es energía", esto es una de las cosas que más cuesta porque todo es yin y yang aclara la nutricionista.

La dieta macrobiótica se basa en las estaciones y en alimentación equilibrada, en aprovechar los alimentos de temporada y, como es comida japonesa, en aprovechar los remedios como los fermentos, las semillas y las algas.

"Es un tipo de comida que ayuda mucho a gente con intolerancia, e incluso a personas con diversas dolencias o cuadros variados como ataques epilépticos", explica Arce. Esta dieta que parece tan moderna, fue desarrollada a principios de los años 20 por el filósofo japonés George Ohsawa. Ohsawa tenía el pleno convencimiento que si se come sano y simple se puede vivir en armonía con la naturaleza y sus constantes cambios. Incluso, consideraba que esta dieta era la solución para curar y prevenir graves enfermedades como el cáncer.

Sin embargo, a pesar de que la macrobiótica es una cocina con elementos de la tierra, es cierto que se trata de una comida elaborada, porque debe tener todo su sabor. Por eso, una buena solución es cocinar para dos o tres días.

Además, no solo es importante el alimento que eliges sino que puedes cambiar la calidad energética de ese alimento a través de la cocina, cómo lo preparas como lo cocinas y también depende la época del año. "No es lo mismo en tu cuerpo una ensalada en verano, que es más fresca y tiene más movimiento, que un estofado en invierno, hecho a presión proporcionando otra calidad energética. Y de hecho las abuelas siempre han cocinado así. En definitiva es darle al cuerpo los alimentos que necesita y los alimentos de temporada", añade Arce.

La creencia de que hay que tomar cinco porciones de frutas al día es una información incorrecta, ya que en realidad serían cinco piezas entre frutas y verduras mínimas al día.

¿Por qué la macrobiótica no se empeña tanto en comer cinco porciones de frutas?
Porque la fruta enfría mucho el cuerpo y el yin es el frío, también. Eso no quiere decir que no se consuma fruta, pero no en esa cantidad.

¿Qué proporciones debe tomarse cada día para mantener una dieta óptima?
El cuerpo con lo que más trabaja es con los carbohidratos. En tu dieta tiene que haber de todo, eso sí en proporciones equilibradas 15-20% de proteína, 20-30% más de verdura, un 40% de carbohidratos y luego los encurtidos como el pepinillo, los fermentos, los germinados y los frutos secos.

Las semillas son muy interesantes para la macrobiótica por su alto contenido nutricional. Se destacan la chía, ya que tiene mucho hierro y el lino, porque ayuda más a la digestión. Sin embargo, todo depende de la persona porque no todos necesitan lo mismo, lo más importante es la variedad: "No hay que comerse todo, debe ser en medidas proporcionadas", puntualiza Arce.

En cuanto a la belleza también influye la filosofía macrobióticia ya que según sus defensores: "Tu piel va a tener más calidad, tus ojos van a estar más brillantes".

No es de extrañar que sea un concepto de vida, ya que además de ser un poderoso antiedad es muy sano si se normaliza en la alimentación: Cuando estás más equilibrado es cuando más te cuidas, pero ¿cuándo te cuidas mal? Cuando tienes ansiedad, por ejemplo, llevas directo a tu boca comida chatarra, dulces y empaquetados porque la alimentación tiene que ver con tu estado de ánimo. Si prestas atención a lo qué comes, te das cuenta de cómo te sientes y tienes más energía, por lo que gestionas mejor tu día a día, no hay picos de subida y bajadas que provocan los carbohidratos o el azúcar" además que evitas el tan temido efecto rebote de muchas dietas.

Alimentos como el rábano blanco y los champiñones setas, son muy buenos para perder grasa. Toma durante una semana caldo de rábano (hervido durante 20 minutos), es muy bueno porque trabaja mucho la retención de líquidos, sin efecto rebote. Para evitar el efecto rebote hay que darle al organismo todo lo que necesita y que sea de muy buena calidad. Hay personas que han perdido peso cambiando y siguiendo esta alimentación ya que defienden que se gana equilibrio, energía y por ende, se pierde peso”, finaliza Arce.

 

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