
Ashley Graham es una modelo de talla grande que ha aparecido en portadas de importantes publicaciones como Sports Illustrated, Swimsuit Issue, Cosmopolita, y Maxim, y se ha convertido en todo un símbolo por lucir sus curvas en una sociedad en la que la presión por lucir las ‘medidas perfectas’ no ha dejado de ser despiadada. Sin embargo, su odisea comenzó hace unos días, cuando decidió publicar una fotografía en la que su cuerpo lucía aparentemente más delgado. La oleada de ataques que recibió la modelo por tratar de "encajar en Hollywood", hizo que la modelo redactara un poderoso discurso sobre la autonomía de las mujeres sobre su cuerpo.
Publicado en el sitio web Leny Letter, el ensayo titulado Criticada si lo hago, criticada si no lo hago, cuestiona la doble moral que existe en torno al cuerpo femenino:
Levanta la mano si editas tus fotos antes de escoger la foto perfecta para publicar en Instagram. La mayoría de la gente no pondría una foto que no te haga sentir menos que preciosa. Después de haber sido modelo por 16 años, conozco mis ángulos, al igual que todos sabemos cuáles son nuestros filtros favoritos e iluminación y nuestros lados buenos. Publico las fotos que más me gustan.
Dicen que nunca debes leer los comentarios. Pero simplemente no puedo no hacerlo. Las redes sociales me han dado una voz y me ha permitido avanzar en mi plataforma con una activista del cuerpo. Sin ellas, no podría haber construido la comunidad #BeautyBeyondSize. Mis seguidores son las primeras personas a las que volteo a ver para encontrar retroalimentación sobre cualquier cosa que hago, desde el diseño de mis líneas de ropa interior, vestidos, trajes de baño hasta los temas que trato en mis discursos públicos. Tengo que leer los comentarios.
Sé que los comentarios no serán todos positivos. Soy una mujer segura de piel gruesa, y como modelo en el ojo público, estoy condicionada a aceptar las críticas. Pero la semana pasada, admito que tuve un tiempo difícil lidiando con comentarios malintencionados.
Mientras estaba en el set filmando America’s Next Top Model, mi estilista subió una foto mía con una falda blanca, un top similar y una increíble chaqueta de cuero Balmain que me encantó. Era una de esas fotos donde te ves y te dices a ti mismo, ‘Siiii, cariño! Luces tan bien! No lo pensé dos veces y lo publique, pero pronto la imagen se volvió viral y no por lo bien que me veía con ropa de diseñador de alta gama que usualmente no suele hacer prendas para mujeres de mi talla, sino debido a las personas con visiones equivocadas sobre el cuerpo de la mujer y sus derechos sobre el. Aquí algunos de los comentarios:
-“Estoy decepcionada de ti”
-“Ya no haces dinero como modelo de talla grande, haces dólares apuñaleando por la espalda”.
-“No amas la piel en la que estás, quieres encajar en Hollywood, crees que siendo más delgada eres más bonita”
-“Solías ser un modelo a seguir, ahora mírate”
De acuerdo a lo que observé, algunas personas se enojaron porque me veía más delgada. Conocer mis ángulos es una cosa, pero tendría que ser un mago para pasar de una talla XL a una S en una semana. La verdad no he perdido ningún kilo este año. De hecho, peso más de lo que pesaba hace tres años, pero acepto mi cuerpo tal y como es. Me ejercito, pero no para bajar de peso, sino para mantener una buena salud. De todos modos, si quisiera bajar de peso, sería mi decisión y de nadie más. Me encanta sudar en el gimnasio, pero tampoco me limito a comer ciertos alimentos o degustar unos macarrones con queso de vez en cuando.
De cierto modo soy demasiado curvilínea. Para otros, soy demasiado alta, demasiado pechugona, demasiado fuerte, y, ahora, demasiado delgada… demasiado, pero al mismo tiempo no es suficiente. Cuando publico una foto con un ‘buen ángulo’, me critican por verme más delgada y venderme. Cuando publico fotos que muestran celulitis, estrías, y rollos, me acusan de promover la obesidad. El ciclo de body shaming (avergonzar a alguien por su cuerpo) tiene que terminar. ¡Estoy harta!”, afirmó.
No importa cuántas conferencias de capacitación, charlas TED y blogs están ahí fuera, las mujeres se siguen desgarrando la una a la otra por la apariencia física. El body shaming no es solamente cuando le dices a una chica de gran tamaño que se cubra. Es intentar avergonzarme por hacer ejercicio, darle una connotación negativa a la delgadez, desear que yo sea de una determinada talla, o asumir que estoy embarazada por el abultamiento de mi vientre. ¿Qué tipo de ejemplo estamos dando a las mujeres jóvenes y su autoestima, si los adultos en Instagram llaman a otras mujeres ‘cobardes’ por bajar de peso, o ‘feas’ por su sobrepeso?
Sí, soy una mujer con curvas. La industria me etiqueta como una modelo de ‘talla grande’, y la sociedad me ha marcado como una mujer de ‘talla grande’. Pero no estoy aquí sólo por 8S (donde comienza el modelaje de talla grande) o los 14s tamaño (mi tamaño actual) o los 18s tamaño (tamaño) mi anterior. Estoy aquí para todas las mujeres que no se sienten cómodas en su piel, que necesitan un recordatorio de que sus cuerpos únicos son hermosos. Estoy muy orgullosa de mi trabajo como modelo, y estoy aún más orgullosa del trabajo que hemos hecho para fomentar la conciencia para la imagen positiva del cuerpo y la diversidad de tamaños dentro de la industria de la moda.
Entiendo que la gente que me sigue ve mis fotos para ver una representación diferente de la belleza, que a menudo se excluye de los medios de comunicación y la publicidad. Cuando me miran, se ven a sí mismos, y tal vez por eso verme comer una hamburguesa hace que algunas personas se sientan bien acerca de comer lo que quieran. Sin embargo, me niego a dejar que otros dictan cómo vivo mi vida y cómo mi cuerpo debe lucir por su propia comodidad. Y tu tampoco deberías.
-"Gorda falsa."
-“Ya no deberías ser considerada la cara de las mujeres de tallas grandes, tu solo quieres ser la cara de la mujer”
-“Encontraré a otra hermosa mujer de talla grande, porque tu estas llena de mierda!!! #damnshame #justliketherest"
-“La fama ha hecho Ashley seguir a la manada, y perder su voluptuosidad."
-"Su espesor es su belleza."
Soy más que mis medidas. No soy Ashley Graham sólo porque soy curvilínea. Durante los últimos dieciséis años, mi cuerpo ha sido elegido, manipulado y controlado por otros que no lo entienden. Pero ahora mi carrera me ha dado una plataforma para usar mi voz, para hacer una diferencia. No podemos crear un cambio hasta que reconozcamos y analicemos nuestras propias acciones. Si ves que otra mujer se toma una selfie o una foto en traje de baño, ¡anímala porque ella se siente realmente hermosa, no la critiques por eso! ¿Por qué perder tiempo y energía vomitando negatividad? Preocupémonos de nuestros propios cuerpos
¡Mi cuerpo es mi cuerpo!
Foto: iStock.