La vida después de la mastectomía

Llevar una vida normal es posible después de una cirugía de cáncer de seno. ¡Atención!

La vida después de la mastectomía

“Seguirá siendo tan mujer como cualquier otra, tan capaz e inteligente como todas si no tiene un seno”, dice Sebastián Quintero, doctor de la Liga Contra el Cáncer de Bogotá. Quintero explica que hoy en día la gran mayoría de las mastectomías pueden ser reconstruidas con una variedad amplia de técnicas quirúrgicas a las cuales son candidatas un número muy alto de pacientes.

Hace más de dos décadas que Rita Hernandez pasó por la experiencia de la extirpación quirúrgica de uno de sus senos, nunca optó por la reconstrucción con implantes y hoy es dama voluntaria de La Liga contra el Cáncer, ayudando con su testimonio a las mujeres que pasan por este lugar y que hoy viven la misma situación. Su esposo es médico y fue él quien detectó algo extraño en sus senos, aun cuando ella sentía todo normal. Quizá es por eso que el doctor Quintero y ella misma enfatizan en la necesidad de hacerse el autoexamen y chequeos médicos, para detectar cualquier enfermedad a tiempo.

Después de que a Rita le diagnosticaran cáncer de mama vendría una sensación de desconcierto, pero, más allá de eso Hernandez califica su caso como atípico. “Yo no sentí una gran tristeza o preocupación, en esos instantes pensé en mi familia, no en mi seno, los muchachos todavía estaban pequeños”. Rita no duda en afirmar que al ver su caso y el de los cientos de mujeres que pasan por la Liga “las lágrimas de muchas son más por sus hijos que por lo que ellas sienten”.

Tras la mastectomía Rita se anima a decir que su vida pudo continuar con normalidad, después de todo, según ella, “el cáncer ya no es signo de muerte, la vida sigue”. Sin embargo Hernandez reconoce que a muchas les aterra la cirugía, piensan en lo que será su relación de pareja, algunas pierden la autoestima y otras ven el procedimiento como una “completa mutilación”.

Pese a cualquier daño psicológico el doctor Quintero señala que lo más importante, independiente del tipo de técnica realizada, es que la paciente continúe con los controles ya que “un cáncer puede reaparecer en cualquier momento, sin importar que tan radical haya sido la cirugía”. También hace énfasis en que cada caso es particular y por ende la experiencia puede ser más o menos agradable, debido a que “el tratamiento a realizar en el paciente depende del tipo y estado del tumor que presente. El hecho de ser más radical no obviará un tratamiento con quimioterapia o radioterapia si la paciente así lo requiere”.
Rita ratifica lo anterior contando que aquellas que pasan por quimio o radioterapia muchas veces sufren más, de hecho -señala- “les afecta un poco más la caída del cabello que la falta del seno, que en últimas un implante puede suplir”.

“Después del procedimiento debo decir que la vida tras la mastectomía sigue, de hecho, la misma frase lo indica, sigue siendo “vida”, una vida normal. Para esto existen pelucas, existen prótesis removibles. No pienso que si no tengo un seno la blusa me quedará mal, porque realmente lo único que me importa es que no me duela nada, que esté bien y tenga toda mi vitalidad. Si no tengo una uña pues me la pongo postiza y si no tengo pelo me pongo una peluca”. Rita Hernández, por lo demás, invita a cada mujer que pase por este procedimiento a vivir con más vitalidad y a entender que es una cirugía necesaria que, aunque requiere cuidados, permite llevar una vida plena.

 

Recomendaciones médicas

Los procedimientos profilácticos (o la llamada mastectomía preventiva) no son para cualquiera, se ofrecen a un grupo de pacientes que se denominan de alto riesgo, bien sea por sus antecedentes familiares o personales, o por la existencia demostrada de una mutación genética, donde el riesgo de presentar un cáncer de mama puede aumentar hasta un 87% en el transcurso de la vida. Por eso se toman conductas que suenan muy radicales pero que salvan vidas.

Todo procedimiento invasivo realizado en medicina es susceptible de presentar complicaciones, sin embargo en manos expertas, con un entrenamiento amplio en el ámbito de la oncología estos riesgos son relativamente bajos. Algunas de estas complicaciones pueden ser infección, hematoma postoperatorio, reacción adversa a los medicamentos aplicados en cirugía, inflamación crónica del brazo en caso de disección axilar (linfedema), entre otras.

Después de este tipo de cirugía debe tenerse ciertos cuidados: se deben seguir todas las recomendaciones del médico, movilizarse muy prontamente, realizar algunos ejercicios de rehabilitación del brazo, cuidados de la herida y los drenajes para evitar infecciones y/o acumulación de líquidos en el área operatoria. Sin embargo se debe llevar una vida lo más cercano a lo normal, esto hará que la paciente no solo se recupere prontamente desde el punto de vista físico sino también psicológico.

Se pueden reconstruir las mastectomías con únicamente prótesis, las más usadas son de gel cohesivo de silicona biodimensionales que asemejan la forma en gota de agua del seno, o prótesis expansoras que se usan para expandir el tejido cutáneo hasta lograr el volumen deseado; también se usan colgajos musculocutáneos que se obtienen de la región abdominal inferior o del musculo dorsal ancho (espalda).

La elección del tipo de reconstrucción debe ser una decisión del equipo quirúrgico que tendrá en cuenta las características clínicas del tumor, la morfología de la paciente y el tamaño de su seno entre otros factores.

 

Foto: Google con derecho a reutilización.