
Un susurro al oído, suave, que describa en palabras castizas lo que está sucediendo en la cama, el lugar del cuerpo por donde están pasando las manos, el punto exacto donde quiere que le toquen, un susurro puede convertirse en la primera carta de un juego seductor que puede terminar en un anhelado orgasmo.
El lenguaje erótico, o en algunos casos obsceno (dependiendo de cada personalidad y de cada pareja), puede ser el ingrediente ideal para potenciar el deseo sexual en una relación. Lo aseguran los expertos, «se trata de palabras que tornan la situación más salvaje y cruda, lo que para muchas personas es, de por sí, excitante. Eso sí, todo tiene su momento y su lugar, por lo que la misma expresión en otro contexto sonaría desagradable, pero indudablemente el lenguaje erótico es un disparador infalible del orgasmo», afirma el sexólogo argentino Ezequiel López Peralta.
📷 Ilustración: Jean Paul Zapata.
Como todo juego siempre hay un comienzo, que puede tornarse lento, pausado y que de hecho debe ser calmado. Un punto medio, donde se va alcanzando un nivel, donde se afianza el perfil de los competidores, y un final, donde se disfruta de una victoria (o una derrota, pero en este caso apuntaremos al mejor resultado).
Para implementar un lenguaje erótico con su pareja, tenga en cuenta que no puede entregarlo todo en el primer round. Como sugiere López Peralta, «si puede conversarlo antes con su pareja, hágalo. Es decir, pregunte qué le parecen las palabras explícitas o incluso obscenas durante el sexo, para ver qué reacción le genera. Otra opción es probar con algunas palabras no tan subidas de tono en pleno acto sexual, para ir testeando. Si ve que el otro responde bien, suéltese más, va ganando la partida».
Una buena herramienta para comenzar puede ser una descripción textual de lo que usted quiere que le haga su pareja, los lugares que desea que le toque, que le bese. Después puede pasar a relatar lo que usted le quiere hacer, al oído, en voz baja.
Escúchese, porque puede convertirse en un elemento excitante para usted. No en vano las películas pornográficas cuentan con tan buena fama y funcionan muy bien a la hora de excitar al hombre o a la mujer.
A la hora de escoger las palabras que resultan más apasionantes, acuda a los términos coloquiales, a los que usa en la cotidianidad. Olvide las palabras políticamente correctas, las que suenan a clase de colegio. «La idea es no tener límites, hablar con sinceridad (es decir, no mienta ni exagere porque la otra persona se dará cuenta). Pero el lenguaje erótico no debe ser solo verbal. Acuda también a las caricias intensas, a cerrar los ojos cuando algo lo excite, a gemir cuando la esté pasando bien. Nada peor que un autómata teniendo sexo», precisa la sexóloga María de la Paz Serpa.
El lenguaje erótico ofrece ventajas para aquellas personas que tienden a desconcentrarse en el acto sexual. «Es tan estimulante que de hecho los expertos lo recomendamos para aquellos pacientes, hombres y mujeres, que tienden a desconcentrarse y a ser invadidos por pensamientos y emociones negativas. De alguna manera esa conversación picante te permite conectarte con las sensaciones eróticas, potenciarlas y esquivar los distractores», añade López.
Una reflexión a la que se adhiere María de la Paz Serpa: «Las mujeres somos más auditivas, una palabra precisa nos podrá ahorrar buena parte del camino al orgasmo, el lenguaje le pone diversión y sensualidad a la intimidad».
No se trata de hacer todo un parlamento, ni de generar una conversación durante todo el momento, es clave recordar que lo más importante es concentrarse en lo que está sucediendo para conseguir un buen final, simplemente las palabras pueden contribuir a crear una atmósfera más sensual que puede atrapar a la pareja y envolverla en un momento que se torna cada vez más erótico. Haga peticiones, dé órdenes, exalte los atributos de su pareja, todo pronunciado con el tono adecuado motivará una dinámica no solo divertida sino excitante.
Si quiere terminar el juego con una estocada inolvidable, escriba en un papel una sola frase, algo que no le dijo a su pareja mientras tenían sexo o alguna sentencia que el pudor le impidió pronunciar. No olvide que los hombres se excitan con las palabras escritas porque son más visuales, así que el remate podrá ser muy incitador.
Entréguesela y no diga más. Habrá dejado una invitación abierta a un nuevo juego erótico que seguro saldrá mucho mejor que el primero.
Sabías que:
- 90 % de las mujeres aseguró en una encuesta que el lenguaje erótico es muy relevante en sus relaciones.
- Gusto: la mayoría de las mujeres se motiva cuando el hombre les confiesa lo sexy que les resulta esta situación.
- Gemidos: el lenguaje erótico no solo son palabras o gemidos. La respiración también integra el discurso íntimo.
- Confesión: muchas personas disfrutan relatar el momento en el que se masturbaron por el otro, en su ausencia.
- Ver y leer: la sexóloga Raquel Traba recomienda leer novelas eróticas o ver películas para expandir la imaginación.
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