
Los aires que te harán levantar la falda en 2011
La primera promesa que toda mujer debería hacerse al iniciar el año es tomar la decisión de abrir el clóset y deshacerse de todos esas prendas que ya no usa. A veces cuando se le da un vistazo a los armarios femeninos, siempre atiborrados de prendas, da la sensación de que más que sólo ropa, lo que hay ahí, entre ganchos, es un resumen de la vida, un decálogo de recuerdos hechos trapos que hace que ya no haya campo para nuevas cosas. Así que más que por una cuestión de entrar en la vanguardia, vaciar y renovar el clóset puede ser una ruta eficaz para finiquitar algunos asuntos del pasado. Si esta iniciativa no les parece del todo descabellada, y si por estos días quisieran traer nuevos aires al armario, hay cuatro tendencias para este 2011 que definitivamente no pueden desconocer. Porque si vamos a traer soplos renovadores a nuestro mundo más privado, -ese que habita entre las puertas del clóset-, pues que sean los más favorables.
El ballet lo hace flotar todo
No está muy claro si fue por el impacto de la película de Darren Aronofsky, ‘Black Swan’, en la que Natalie Portman interpreta a una bailarina de ballet, o si fue el afán de dejar atrás esos aires guerreristas, estrictos y muy masculinos que inundaron la moda de la temporada anterior lo que hizo que la delicadeza de la danza del tutú prometa con apoderarse de las calles y las vitrinas de esta temporada. El tul regresa para dar toques de romanticismo, feminidad, volumen y algo de rock a la falda femenina, mientras que los bodies tipo trusa de ballet se imponen como una nueva manera de afinar y sobre todo alargar la silueta. Diseñadores como Karl Lagerfeld con Chanel y Sarah Burton con Alexander McQueen impregnaron sus creaciones de faldas rotondas y tupidas que se bambolean conforme el movimiento al caminar e impusieron esta apuesta que aunque es algo arriesgada, si se sabe combinar bien puede ser a la vez alternativa y muy elegante.
Faldas, en su máxima expresión
En 2005 un arrebato gitano apareció en las pasarelas de John Galliano, y eso fue suficiente para hacer que las calles de Londres y Nueva York se llenaran de faldas amplias que escondían incluso los pies. La falda larga, después del mini-imperio de la mini-falda, vuelve con fuerza por estos días, pero en una versión diferente: mucho menos gitana y con menos peso. De hecho, los verdaderos protagonistas serán los vestidos largos, muy al estilo Dolce y Gabbana.
Frutas, un vestuario con sabor
Esta temporada en la que el año empieza a tomar sus primeros respiros veremos estampados muy vivos, no sólo por sus colores, sino por su afán de retratar la naturaleza. Ya sabemos que las flores grandes y minúsculas son siempre protagonistas, pero de manos de dos diseñadoras, Muccia Prada y Stella Stella McCartney, las frutas como bananas y limones, las manzanas y las piñas serán las que con sus colores y ricas formas inunden los estampados femeninos. De su mano vendrán colores ácidos entre verdes y naranjas y también muchas otras formas naturales que harán de los estampados un obligado en el clóset. La culpa, si buscamos un culpable para esta extraña aparición de tropical fruit print, ha de tenerla Lady Gaga, quien antes de los desfiles de París ya venía poniéndose tocados como piñas en la cabeza.
El glamour de los años 70
Ya quedan atrás las siluetas de los 90 que hicieron que el año pasado las mujeres lucieran todas como una versión algo coja de Alicia Silverston. Más bien este año, con el resurgir de los pantalones de bota recta y de corte masculino, se anticipan unos aires setenteros, que más que apostarle a una mujer bohemia, se la juegan por toda la sofisticación de Studio 54. Chaquetas tipo esmoquin, pantalones de piernas largas, seda y brillo en las blusas, estampados y colores propios de la psicodelia, buzos cuello tortuga, zapatos suecos, -que ya han venido apareciendo en las tiendas- y gafas como protagonistas de los accesorios serán algunas de las demandas de este nuevo look.