
Los niños están enseñando a cuidar el planeta
Piden reciclar los rollos de papel higiénico para hacer obras de arte; ponen baldes en la ducha para recoger el agua y apagan las luces en los lugares en los que no hay nadie. Todo con el fin de impactar menos al planeta. Con pequeñas acciones los niños enseñan día a día a los adultos nuevos hábitos.
Gran parte de esa conciencia ambiental la están aprendiendo en el colegio donde crecen los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) enfocados en temas ambientales. Solo tres ejemplos. En el colegio Newman School de Cajicá, las actividades están orientadas de acuerdo con la edad de los niños y en todas ellas se involucran las diferentes materias y la participación de padres, hermanos y profesores.
Ilustración: Andrea Carvajal
“Todos debemos entender que es necesario incomodarse un poco frente al estilo de vida que hemos tenido”, cuenta Miguel Mantilla, director del programa de Ciencias de la institución. Así, en el grado séptimo, los estudiantes calculan la energía que gastan los diferentes electrodomésticos de su hogar para hacer una proyección de reducción. La tarea se evalúa varios meses después a través del costo del recibo de la luz. “Hay un plan de trabajo del estudiante para concientizar a los miembros de su familia, un cálculo de lo que se debería consumir y un seguimiento de las metas para cumplir con su trabajo escolar”, explica Mantilla.
Por su parte, los alumnos de bachillerato están motivando a los profesores reducir al mínimo los casi 15.000 vasos plásticos que usan al año para tomar tinto. Los vasos utilizados los están recogiendo para hacer una instalación artística que será ubicada en la sala de maestros al final del año. Además, están elaborando una infografía con las cifras del consumo, los efectos de este material y el tiempo que tardará su degradación.
Otro caso es el Gimnasio El Hontanar. Su rector, Omar Cáceres, quien acaba de ser distinguido como rector ilustre por el Premio Compartir al Maestro, cuenta cómo los niños utilizan los elementos de la naturaleza que tienen en el colegio para aprender a cuidarla y a respetarla. Los más pequeños cuidan la huerta, aprenden biología y también matemáticas al hacerle seguimiento al crecimiento de las plantas. También participan en la fabricación de ladrillos ecológicos elaborados con botellas reciclables y envolturas, con los cuales una fundación edifica casas para población vulnerable.
El colegio Rochester, reconocido por su infraestructura sostenible, hace que los niños aprendan de ella. Saben cómo funciona la radiación solar y los circuitos inteligentes haciendo seguimiento al proceso de calentamiento del agua de las piscinas y de las duchas, y logran comprender las dinámicas de oxigenación observando la mecánica de inyección de aire integrado de las aulas. “El colegio es un texto vivo”, dice su presidente, Juan Pablo Aljure.
Decir que los niños nos enseñan ya es un cliché, aquí van unas claves para aprender de ellos:
- Aplique para usted frases como: ‘es por tu bien’, ‘hay que ahorrar’, ‘no necesitas eso’.
- Si su hijo apaga la luz, cierra la llave, prefiere caminar o ir en bicicleta y desconecta el cargador del celular, sígalo.
- En algunos colegios los estudiantes ayudan a fabricar ladrillos con botellas reciclables y envolturas, para edificar casas para población vulnerable.
Foto: iStock.
